Christel Heydemann, la jefa del grupo Orange, acaba de reconocer lo que ya se temía. Tu factura del móvil va a subir. Las empresas de telecomunicaciones europeas necesitan fusionarse urgentemente y eso significa una cosa: pagarás más cada mes. En una entrevista con Euronews, la directiva lo expresó sin rodeos: "Se acabó pensar solo en precios bajos".
El motivo es una locura. El tráfico de datos se dispara entre el 10 y el 30 por ciento cada año porque ves más Netflix, usas más TikTok y la inteligencia artificial devora datos sin parar. Las telecos europeas se están ahogando porque no tienen dinero suficiente para mejorar sus redes. En Francia, Orange, Bouygues y Free intentaron comprar SFR en octubre para hacerse más grandes, pero los dueños les dijeron que no.
Lo peor es la comparación con el resto del mundo. Europa tiene docenas de empresas pequeñas peleándose por sobrevivir. Estados Unidos y China solo tienen cuatro o cinco empresas cada uno, pero son gigantes que ganan muchísimo más dinero e invierten el triple en sus redes de 5G y fibra. Europa está perdiendo la batalla y se queda cada vez más atrás en tecnología.
Bruselas retrasa hasta enero su ley digital mientras Orange advierte que se acaba el tiempo y las fusiones no pueden esperar más
La Comisión Europea prometió una ley nueva antes de fin de año para facilitar las fusiones. La han retrasado hasta enero porque Francia, Alemania y España están dubitativos. Temen que desaparezcan empresas locales y los precios se vayan por las nubes para millones de personas.
Heydemann dice que no hay tiempo que perder pero que cada país es diferente y necesita su propia solución. El problema va más allá del dinero porque los ataques informáticos y los desastres climáticos destrozan las redes cada vez más. Mientras Europa se pelea consigo misma, Google gasta 85.000 millones de dólares en sus servidores de inteligencia artificial y deja a Europa en una situación bastante precaria.














