La carrera por el “humanoide útil” acaba de subir de temperatura: la noruega-estadounidense 1X (antes Halodi) presentó NEO, un robot doméstico con conversación natural, manos de 22 grados de libertad y actuación por tendones pensado para limpiar, ordenar y asistir por voz. La compañía sostiene que su arquitectura blanda —polímeros de celda abierta y motores propios acoplados a un sistema de transmisión por tendones— permite movimientos seguros y silenciosos (aseguran ~22 dB) y una capacidad de izado de hasta 70 kg pese a un peso en torno a 30 kg.
El modelo podrá comprarse por 20.000 dólares o suscribirse por 499 dólares/mes (reserva de 200 dólares), con un LLM a bordo para entender instrucciones, mantener contexto y aprender tareas nuevas con guía humana. Más allá del titular de “el robot que te dobla la ropa”, el producto empareja autonomía con un modo “Expert”: cuando NEO no conoce un trabajo, un operador de 1X puede tele-asistir la ejecución para que la máquina lo aprenda y lo repita en el futuro.
Esa mezcla de IA encarnada y supervisión remota —ya habitual en logística— es la clave para salir del laboratorio y sumar horas de servicio reales en hogares, donde la variabilidad es mucho mayor que en fábrica. En la página oficial, 1X posiciona a NEO como un asistente capaz de programar rutinas (p. ej., “recoge el salón cada tarde”), navegar por estancias, poner platos o limpiar el baño, con conectividad Wi-Fi/Bluetooth/5G integrada.
Un mercado que empieza en casa
El contexto competitivo se está poblando a toda velocidad. Richtech Robotics presentó Dex, un humanoide con ruedas para industria y logística impulsado por NVIDIA Jetson Thor, capaz de operar una jornada completa y alternar manipulación bimanual con desplazamientos ágiles; Unitree empuja por el lado del coste con su G1 (≈35 kg, desde 16.000 $ en 2024) y ya ha anunciado iteraciones más baratas como R1; Wandercraft, referente en exoesqueletos clínicos, ha dado el salto a humanoides industriales con Calvin-40 en alianza con Renault. Frente a ese mapa, 1X intenta abrir la “frontera hogar”: si Dex o G1 reclaman el taller, NEO quiere el piso como territorio natural —donde los criterios no son tanto el throughput como la seguridad, la confianza y la utilidad cotidiana.
Humanoids were long a thing of sci-fi, then they were a thing of research, but today, with the launch of NEO, humanoids become a product.
NEO is the first step on a journey towards a more abundant future and we’re excited for you to join us on this journey. Order your NEO today. pic.twitter.com/3vY4soECSv
— Bernt Bornich (@BerntBornich) October 28, 2025
¿Hay mercado para todo esto? Las previsiones discrepan con violencia, pero el consenso es alcista: desde las estimaciones prudentes (ABI Research: 6.500 millones de $ en 2030 para humanoides) y los 30–50.000 millones de UBS para 2035, hasta escenarios de cientos de miles de millones a 2035 de firmas de market intelligence y, a muy largo plazo, los billones que vislumbra Morgan Stanley para 2050 si la adopción escala por mano de obra y demografía. La lectura útil es menos el número exacto que la dirección: caída del coste por kilo, mejoras en motores/actuación y LLMs multimodales empujan del prototipo al producto. En ese vector, NEO posiciona precio y suscripción por debajo de la élite humanoide industrial, buscando volumen antes que márgenes.















