La Expo Mundial de Osaka, una prestigiosa plataforma internacional donde más de 150 países exhiben innovaciones tecnológicas, sostenibles y culturales, sirvió como escenario para un invento tan llamativo como futurista. Durante la edición de 2025, celebrada bajo el lema “Diseñar la sociedad del futuro para nuestras vidas”, la empresa japonesa Science Co., Ltd., especializada en dispositivos basados en tecnología de microburbujas, presentó un prototipo que rápidamente acaparó la atención: la Mirai Ningen Sentakuki, conocida popularmente como la “lavadora humana del futuro”.
Japón presenta una ‘lavadora humana’ de más de 300.000 euros que promete cambiar la higiene personal como en la ciencia ficción
Este dispositivo se presenta como la primera lavadora inteligente diseñada para personas, una cápsula tecnológica concebida para limpiar y relajar al usuario en tan solo unos minutos. El invento despertó una enorme curiosidad entre los asistentes a la exposición, con más de 40.000 visitantes solicitando probarlo durante el evento.
La máquina forma parte de una línea de productos desarrollados por la compañía que utilizan microburbujas para mejorar la higiene y el bienestar. Muchos de estos dispositivos están pensados para el ámbito doméstico o para instalaciones de baño avanzadas, aunque esta primera lavadora humana todavía no está destinada al uso en hogares.
Entre los motivos se encuentra su elevado precio. La máquina, que supera los dos metros de altura, funciona mediante un sistema de chorros de agua templada que rocía al usuario de forma similar a los túneles de lavado de automóviles.
El proceso comienza con una fase inicial de limpieza de cinco minutos. A continuación, el usuario queda envuelto en agua caliente para disfrutar de un baño ultrasónico de tres minutos. El ciclo continúa con un enjuague caliente de dos minutos y concluye con el vaciado completo de la cápsula y un sistema de aire caliente que seca al usuario automáticamente.
Science ha desarrollado dos versiones de esta singular lavadora humana. La primera incorpora un sistema de luz infrarroja y ultravioleta que actúa al final del proceso para eliminar posibles gérmenes tras el secado. Todo el procedimiento dura aproximadamente 15 minutos.
La versión más avanzada incluye un sensor en el respaldo del asiento que registra datos biométricos del usuario, según informa National Geographic. Este sistema permite a la máquina monitorizar la frecuencia cardíaca y detectar posibles signos de ansiedad o incomodidad, lo cual es crucial dado que se trata de una cápsula cerrada.
Con esta información, el dispositivo ajusta automáticamente el caudal del agua, la temperatura e incluso las imágenes proyectadas en las paredes internas, creando una experiencia más relajante y personalizada. La cápsula mide aproximadamente 2,5 metros de largo, 2,6 metros de alto y un metro de ancho, e incorpora un asiento reclinable diseñado para adaptarse a diferentes tipos de cuerpo.
El interés del público durante la Expo fue abrumador, con decenas de miles de personas deseando probarla. Sin embargo, su elevado precio la convierte en un producto exclusivo. La compañía japonesa ya ha anunciado que la producción inicial será muy limitada.
“Parte del atractivo de esta máquina reside precisamente en su rareza; planeamos fabricar solo unas 50 unidades”, explicó Sachiko Maekura, portavoz de Science. Cada unidad tendrá un coste cercano a 400.000 dólares (unos 340.000 euros) y estará destinada principalmente a hoteles de lujo, spas y centros de bienestar, en lugar del mercado doméstico.















