'Dragon Ball' cuenta con un rico abanico de historias más allá del manga y el anime. Allá en los noventa, la obra de Akira Toriyama fue muy explotada en el terreno cinematográfico con filmes de renombre como 'La explosión del Puño del Dragón' o 'El último combate'. Sin embargo, hubo una producción que marcó un antes y un después al introducir a uno de los villanos más desperdiciados -a la par que queridos- de la franquicia.
'Dragon Ball' apartó y desperdició por completo el villano más de la franquicia, pero tiene sentido
'Dragon Ball Z: ¡El renacer de la fusión!' continúa teniendo una de las mejores animaciones de la saga y una dirección impecable, firmada por Shigeyasu Yamauchi. Con un guion del propio Toriyama y Takao Koyama, la película recuperó el concepto de fusión visto en la Saga de Buu a través de Goten y Trunks para aplicarlo a Goku y Vegeta, cambiando a Vegetto por Gogeta para hacer frente a un terrorífico enemigo: Janemba.
Este villano, que durante la publicación de 'Dragon Ball Daima' fue objeto de todo tipo de teorías, es un demonio de pura maldad creado a partir de las acciones de un adolescente ogro llamado Psyche Oni. Este era responsable de vigilar la máquina purificadora de almas, la cual acaba explotando liberando con ello las almas malignas, que terminan por usar como huésped su cuerpo para conformar a este demonio.
Partiendo de una forma amarilla gigantesca y torpe, Janemba acaba evolucionando a un ser sumamente peligroso con la capacidad de teletransportarse donde quiera, descomponiendo su cuerpo en pequeños bloques que dificultan a sus enemigos el poder golpearle. Se trata de uno de los demonios más fuertes a los que jamás se han enfrentado Goku y Vegeta, puesto que se vieron forzados a fusionarse en el filme mencionado.
El público recibió muy bien a Janemba en su día y de hecho este ha acabado colándose en infinidad de juegos de la franquicia. Pero, ¿por qué se abandonó al personaje entonces? Sin duda, por la ingente cantidad de trabajo que requiere animarlo. Este demonio es un auténtico dolor de cabeza para los animadores -aunque el peor sigue siendo Cell por sus manchas- y el villano acabó encajonado en su película.
Ver a Janemba en movimiento es muy exigente y el nivel de producción que requiere el demonio era, más o menos hasta la fecha, todo un reto para los profesionales. Ahora da la impresión que sería más sencillo recrear sus habilidades, porque la industria ha avanzado mucho y todo es más fácil -sólo hay que ver cómo lucen transformaciones como el Gear 5 de Luffy en 'One Piece'- pero aun así parece que en Toei no tenían mucha prisa por recuperarlo en 'Daima', que hubiera sido un punto de reencuentro ideal debido a sus orígenes demoníacos.
En cualquier caso, Janemba sigue siendo uno de los mejores villanos de 'Dragon Ball', tanto a nivel artístico como en lo que a técnicas se refiere. Es una pena que no vayamos a verlo más a corto plazo, pero nunca hay que perder la esperanza. Esperemos que algún día pueda ofrecer más que combates espectaculares.















