China domina el ránking con varias megalópolis enlazadas por verdaderos “ríos” subterráneos de acero. Aun así, Europa y Estados Unidos conservan veteranos sistemas que siguen moviendo a millones cada día. Madrid, por cierto, se cuela entre las grandes.
Apodado el “palacio subterráneo” por la belleza de sus estaciones, el metro moscovita abrió en 1935 y lidera por densidad de pasajeros. Hoy suma 241 estaciones y cerca de 414,7 km de túneles. No es solo transporte: es también escaparate histórico y arquitectónico.
La capital china opera una red que roza los 807 km repartidos en 24 líneas, muchas levantadas a partir del año 2000. Nació el 1 de octubre de 1969 y mueve alrededor de 8,5 millones de viajeros al día. Tras los Juegos de 2008 superó las 153 estaciones y su plan maestro apunta a rozar los 1.000 km durante esta década.
La ciudad más poblada de China presume del sistema más largo del mundo: unos 802 km y 506 estaciones. Abrió en 1993 y la saturación en hora punta es parte del paisaje urbano. Los planes han pasado por duplicar líneas y kilometraje respecto a sus primeras fases.
El legendario “Tube” arranca en 1863 con el Metropolitan Railway, primer ferrocarril subterráneo de pasajeros. La red principal suma 408 km, 274 estaciones y 11 líneas, a las que se añaden DLR y London Overground como brazos imprescindibles del sistema metropolitano.
Protagonista de decenas de películas, el metro neoyorquino es el más extenso de EE. UU., con casi 500 paradas y más de 1.000 km de vías. Conviven trenes locales y express (estos últimos saltan estaciones para cubrir grandes distancias con rapidez). Su arranque histórico se sitúa en el siglo XIX y su desarrollo moderno lo convirtió en columna vertebral de la ciudad.
En el sur de China, Guangzhou opera 16 líneas, 260 estaciones y 621,05 km. El objetivo oficial empuja fuerte: alcanzar en torno a 1.000 km para 2028.
El suburbano del área capitalina india, inaugurado el 24 de diciembre de 2002, despliega 347,66 km, 10 líneas y 253 estaciones (sin contar la línea Aqua de Noida). Es la espina dorsal del transporte del estado.
Capital de Jiangsu, en el delta del Yangtsé, su red enlaza 427,75 km a través de 11 líneas y 191 estaciones. Crecimiento sostenido para una urbe industrial y universitaria de primer orden.
Con arranque el 28 de julio de 2004, el metro de la capital de Hubei suma 339 km, nueve líneas y 228 estaciones, pieza clave de la movilidad en esta ciudad de gran tamaño.
El Metro Metropolitano recorre la capital surcoreana con 335,1 km y 328 estaciones. Es una de las redes más densas y puntuales del mundo, integrada con trenes suburbanos y buses en una malla muy afinada.
Nacido en 1900 para la Exposición Universal y los Juegos Olímpicos de aquel año, conserva el aire art nouveau en muchos accesos. Opera 228,1 km y 303 estaciones; se suele decir que en la ciudad no hay un punto a más de 500 metros de una boca de metro. Más de 4,5 millones de viajeros lo usan a diario.
Inaugurado el 17 de octubre de 1919 por Alfonso XIII, es la red más extensa de España y la tercera de Europa por longitud. Cuenta con 293,91 km, 13 líneas y 301 estaciones, extendiéndose por la capital y su área metropolitana. Como curiosidad, los primeros trenes llegaron de segunda mano desde París y, durante la Guerra Civil, varias estaciones sirvieron de refugio antiaéreo.
