Han Solo: Una historia de Star Wars fue un fracaso mayúsculo a nivel creativo y comercial para Disney. La película pagó los platos rotos de Los últimos Jedi y sufrió un rodaje muy complicado, intentando contar la historia de Han Solo, el personaje de Harrison Ford, cuya trama y destino ha estado presente más allá de las películas, hasta novelas, cómics y videojuegos.
En plena fiebre por Star Wars, cuando Disney y Lucasfilm se las prometían felices con la saga, decidieron contratar a Alden Ehrenreich para encarnar al personaje en en una nueva película. No salió bien. El personaje iba a continuar en un futuro y Ehrenreich parecía contento, pero las cosas se torcieron. Ahora responde que, teniendo en cuenta el futuro de la saga en Disney+ y lo que está por venir tras el éxito de Andor, se plantea vovler. Eso sí, con una condición clara.
En entrevista con Collider, el actor ha reflexionado sobre lo que supone trabajar como actor. “El trabajo consiste, en cierto modo, en usar la energía que se genera [a tu alrededor]. A veces esa energía implica estrés, pero los personajes están bajo estrés. Hay pocos personajes que se lo estén pasando en grande, así que a veces contribuye, siempre que sea un entorno en el que la gente se sienta segura”, comenta.
En cuanto a si regresaría como Han Solo, el intérprete ha dejado la puerta abierta, pero no parece que vaya a ser sencillo. “Tendría que ser la versión óptima” del personaje.
Lo cierto es que Han Solo: Una historia de Star Wars fue una producción llena de problemas. Lucasfilm no quedó satisfecha con el trabajo de los directores originales, Phil Lord y Christopher Miller, por lo que pidió a Ron Howard que terminara de rodar la película. Al final, ello supuso regrabarla casi todo el filme al completo. Además, y al contrario que Rogue One, la cinta no cumplió con las expectativas de taquilla.
