Hollywood lleva años explotando un modelo de héroe masculino basado en la dureza, la autosuficiencia y la distancia afectiva, pero una nueva investigación sugiere que ese molde empieza a quedarse viejo para parte del público joven. Un estudio difundido por el Center for Scholars & Storytellers de UCLA sostiene que la Generación Z y la Generación Alpha prefieren ver en pantalla a hombres más vulnerables, cercanos y capaces de cuidar de otros, en lugar de personajes definidos solo por la fuerza o el aislamiento.
El trabajo se apoya en la encuesta Teens & Screens 2025, realizada en agosto de 2025 a 1.500 adolescentes y jóvenes de entre 10 y 24 años en Estados Unidos. A partir de esos datos, los autores concluyen que existe una demanda clara de nuevas formas de masculinidad en cine y televisión, más ligadas a la empatía y la conexión emocional y la presencia afectiva que al viejo ideal del “hombre imperturbable” que durante décadas dominó buena parte del relato comercial.
Padres en pantalla: afecto y crianza como deseo mayoritario
Uno de los hallazgos más llamativos del informe tiene que ver con la paternidad. Casi un 60% de los encuestados pidió ver más personajes masculinos que disfruten criando a sus hijos y que expresen cariño de forma abierta.
Según UCLA, las representaciones de “padres que disfrutan de la crianza” y “padres que muestran amor a sus hijos” fueron las más reclamadas de todas las que se evaluaron, con una ventaja cercana a cinco a uno frente a quienes no desean ese tipo de retratos.
La necesidad de una masculinidad más abierta no se limita a la esfera familiar. El 46% de los jóvenes consultados dijo querer más historias en las que los hombres pidan ayuda, también en cuestiones de salud mental. Para los responsables del estudio, ese dato apunta a un cambio cultural de fondo: las nuevas audiencias no están rechazando la fortaleza masculina, pero sí parecen querer una versión más amplia, menos rígida y más compatible con la fragilidad, el afecto y la dependencia mutua.
Un giro generacional con impacto industrial
El informe también detecta diferencias por edad. Entre los participantes de 10 a 14 años, la demanda de figuras paternas afectuosas alcanza una proporción de 11 a 1 frente a quienes no las consideran importantes. En el tramo de 19 a 24 años, ese interés pierde intensidad, pero no desaparece: la preferencia por hombres cuidadosos y emocionalmente disponibles sigue situándose cerca de 3 a 1, lo que indica que la tendencia no se limita a la infancia y atraviesa toda la adolescencia y primera juventud.
Para la industria, el mensaje es bastante directo: seguir vendiendo la hipermasculinidad como lenguaje principal del entretenimiento juvenil puede dejar a estudios y plataformas fuera de sintonía con parte de su público emergente.















