Stanley Tucci lo tiene claro y ha intervenido en el debate sobre los actores heterosexuales que interpretan personajes homosexuales. El nominado al Oscar, que ha estado casado con la hermana de Emily Blunt desde 2012, interpretó varios papeles gay en películas como El diablo viste de Prada (2006) y Supernova (2020), recibiendo elogios por parte de la crítica por ambas actuaciones. Pero, en los últimos años, ha cambiado todo. Muchos creen que los actores gay deben encarnar a personajes gay por cuestiones de diversidad o inclusión.
Stanley Tucci, que apareció en el programa Desert Island Discs de BBC Radio 4 (vía Variety) decidió intervenir en el debate sobre los actores heterosexuales que interpretan personajes homosexuales, algo que ha sido criticado en exceso en los últimos meses, con personas que piensan que no está bien.
"Obviamente, creo que está bien"; ha afirmado Tucci sobre el tema. "Siempre me siento muy halagado cuando los hombres homosexuales se me acercan y me hablan de El diablo viste de Prada o hablan de Supernova y dicen: 'Fue tan bonito'", explicaba en la entrevista.
"Ya sabes, era lo que me decían. 'Lo hiciste de la manera correcta'. Porque a menudo, no se hace de la manera correcta", prosigue. "Mirad, un actor es un actor", agregó Tucci. "Se supone que debes interpretar a diferentes personas. Simplemente debes hacerlo así. Es de lo que se trata", comenta Tucci. "Es hacerlo de la forma correcta", concluía. Todo se trata, según el intérprete, de no convertirlo todo en una caricatura o fomentar los estereotipos, que es cuando todo se convierte en un problema. Curiosamente, Tom Hanks ha explicado que ser hetero y dar vida a un gay está mal y se arrepiente de haberlo hecho en Philadelphia, su drama sobre el SIDA en 1993 bajo las órdenes de Jonathan Demme. Por ese papel, ganó el Oscar.
"Ahora vamos mucho más allá de eso. No creo que la gente acepte a día de hoy la falta de autenticidad de un heterosexual interpretando a un hombre gay", comentó el año pasado a The New Yorker. En Philadephia, Hanks encarnaba a un abogado estadounidense de gran prestigio, que era despedido de un gran bufete cuando se enteraban de que era homosexual y había contraído el SIDA. Tras demandarlos, el caso se convertía en una especie de baluarte de los gays en tiempos difíciles y en los que eran apartados de la sociedad por su condición sexual. La cinta fue un éxito y contó con las grandes actuaciones de dos nombres propios de Hollywood, Denzel Washington y Antonio Banderas.
