La serie de Harry Potter de HBO Max todavía no se ha estrenado y ya está generando uno de los debates que más pueden marcar su adaptación, y no es otro que hasta qué punto está dispuesta a modificar el material original de J.K. Rowling. La producción tiene una ventaja evidente frente a las películas de Warner, ya que contará con muchas más horas para explorar personajes, escenas y tramas que quedaron fuera de las ocho películas protagonizadas por Daniel Radcliffe, Rupert Grint y Emma Watson. Pero esa libertad también abre la puerta a cambios que no estaban en los libros.
Uno de los más llamativos afecta a Lucius Malfoy, uno de los personajes más reconocibles de la familia Malfoy y una figura fundamental para entender la obsesión de los seguidores de Voldemort con la pureza de sangre. En las películas, Jason Isaacs convirtió al personaje en uno de los grandes secundarios de la saga. Ahora será Johnny Flynn quien recoja el testigo y, por lo que ha adelantado el propio actor, HBO Max parece tener planes bastante diferentes para explicar quién es Lucius.
No es nada nuevo si os decimos que la serie, de hecho, mostrará al personaje mucho antes de lo que lo hacía la historia original de Rowling y de lo que, lógicamente, hemos visto con las películas. Aunque Lucius no aparece físicamente en Harry Potter y la piedra filosofal, ni está presente en el libro, la nueva adaptación lo incorporará desde sus primeros episodios. Es una licencia narrativa importante si lo miramos de cerca, pero no la única.
En una entrevista con Radio Times relacionada con la segunda temporada de Tierra de mafiosos (MobLand), Johnny Flynn explicó que la serie profundizará en la infancia de Lucius y, concretamente, en una experiencia que no existe en las novelas: el acoso escolar que sufrió durante su juventud. La idea que plantea el actor introduce una nueva lectura del personaje. Lucius habría pasado de ser víctima de acoso a convertirse posteriormente en acosador, hasta terminar abrazando las ideas que lo llevarían a convertirse en uno de los seguidores de Voldemort.
El planteamiento encaja con una de las ideas que Flynn ha destacado sobre esta nueva versión: la intención de mostrar que "nadie es totalmente bueno o malo en este mundo". Y aquí es donde aparece el principal problema para una parte de los seguidores de Harry Potter. Pero ojo, entramos ya en otro enfoque que ha generado enfados entre los fans de la saga de fantasía. ¿Por qué existe una obsesión moderna con transformar a villanos en seres incomprendidos?
No se trata de que conocer más sobre Lucius sea necesariamente negativo -nunca está de más aportar cierta tridimensionalidad a los protagonistas-, sino de que atribuir su comportamiento directamente a un trauma infantil podría alterar su carácter. En los libros, su arrogancia, su desprecio hacia quienes considera inferiores y su defensa de la pureza de sangre están intrínsecamente ligados a la educación y las tradiciones de la familia Malfoy.
En cualquier caso, la serie tiene una oportunidad extraordinaria para desarrollar aspectos de los libros que el cine tuvo que dejar atrás, pero también puede caer en una tendencia habitual de las adaptaciones modernas y que, a la postre, están echando por tierra muchos orígenes de personajes: la imperiosa necesidad de buscar un trauma que explique cada comportamiento oscuro. Veremos en qué queda todo. La respuesta llegará con el estreno de Harry Potter en HBO Max, previsto para el 25 de diciembre.
