Lady Gaga sigue contando historias sobre su papel como Patrizia Reggiani en La casa de Gucci. No es nada nuevo que la actriz de Ha nacido una estrella pasó por un verdadero calvario para lograr mimetizarse con el personaje en la ficción de Ridley Scott. La actriz aseguró que necesitó ayuda psicológica debido a que se metió demasiado en el papel y no se despegaba de Reggiani ni un solo minuto, ni siquiera cuando estaba fuera del set de rodaje.
Ahora la cantante reafirma todo aquello una vez (casi parece que intenta convencernos de lo bien que actuó en dicha película) y asegura que hasta iba con un enfermero psiquiátrico ya en los últimos compases de la cinta del responsable de Gladiator cuya próxima parada será Kitbag, centrada en Napoléon Bonaparte. En cualquier caso, y volviendo a Gaga, fue durante una entrevista para Variety mediante la que la actriz explicó la tortura por la que pasó al comprometerse en demasía con el personaje.
"Siempre era Patrizia. Siempre hablaba con el acento. E incluso cuando hablaba de cosas que no tenían que ver con la película, no fingía que Maurizio estaba esperándome al final de las escaleras, seguía viviendo mi vida. La vivía como ella. Me llevaba la oscuridad a casa porque su vida era oscura".
Demasiado compromiso con el personaje
Lady Gaga asegura que esto se debe a que se compromete mucho con sus trabajos y hasta confirma que es un proceso por el que ningún actor debería pasar realmente, porque afecta psicológicamente y puede dejar para el arrastre a muchos. "Tuve un enfermero psiquiátrico conmigo hacia el final del rodaje. Sentía que debía tenerlo. Sentía que era más seguro para mí".
La casa de Gucci, por otro lado, no ha terminado de gustar a los miembros de la familia Gucci real, quienes consideran que las interpretaciones que ofrecen los actores en algunos casos no son del todo verídicas, y hasta pensaron en presentar cargos. Algo que, desde luego, no gustó para nada a Ridley Scott.















