La industria del videojuego se ha despertado con una de las historias más rocambolescas de los últimos años. Mark Gerhard, co-CEO de Build a Rocket Boy (el estudio fundado por Leslie Benzies, exproductor de Grand Theft Auto), ha denunciado la existencia de una campaña coordinada para destruir la reputación de MindsEye, ese controvertido videojuego de acción y aventuras que vivió un lanzamiento caótico que a buen todos recordáis.
Durante una reunión con los empleados de Build a Rocket Boy (que ha sido filtrada a Insider Gaming) Gerhard asegura que el estudio ha logrado identificar a los responsables de una operación de sabotaje contra el videojuego y asegura que dicha campaña se habría financiado con más de un millón de euros destinados a ensuciar la reputación del estudio y la imagen de MindsEye.
Una red de influencias, periodistas y espionaje
Gerhard apunta directamente a una "gran empresa americana" que, según sus palabras, no es la que todo el mundo piensa. Esta entidad habría contratado a la agencia británica Ritual Network para ejecutar una campaña de desprestigio en contra del juego.
Entre los detalles más impactantes se encuentran los siguientes puntos:
- Pagos a terceros: La campaña habría financiado a varios influencers (incluyendo a 'Cyberboi'), a tres periodistas y a varios empleados del estudio para dañar la confianza en el juego.
- Acciones legales: El estudio ya está tramitando denuncias por espionaje, sabotaje e interferencia criminal y pronto se notificarán a los implicados.
- Desmentido: Por su parte, Ritual Network ha negado a Insider Gaming cualquier implicación, definiéndose como una simple plataforma de apoyo a creadores.
Vigilancia interna y "software espía" para los empleados
El conflicto no solo es de puertas para fuera del estudio. La paranoia por las filtraciones habría llevado a la directiva a utilizar Teramind, un software de ciberseguridad avanzado que se habría instalado en los ordenadores de sus trabajadores sin previo aviso y sin su consentimiento.
Este programa registra toda la actividad del ordenador en el que está presente, incluyendo qué teclas se pulsan en el teclado o lo que ocurre en la pantalla, con el fin de detectar "amenazas internas".
Gerhard ha admitido el uso de un software de seguridad (sin dar el nombre) y que esta medida ha generado desconfianza y malestar en la plantilla, pero justifica su uso debido a la gravedad de lo vivido, asegurando que confía en el 99,9 % de su equipo pero que el problema es ese 0,1 % "y, como sabéis, los próximos 90 días serán absolutamente críticos para la empresa", anunciando que esperan poder desinstalar este software de seguridad durante los próximos tres meses.
La venganza llegará en forma de misión para MindsEye
Por otro lado, Gerhard ha anunciado que quieren tomar las riendas de la narrativa a partir de ahora, comenzando por el plan de utilizar los nombres y los hechos de este presunto sabotaje para crear una misión de espionaje dentro de MindsEye. "Vamos a divertirnos con ello. Contemos a la comunidad la historia antes de que se resuelva en los tribunales", afirmó el directivo.
Estas acusaciones de sabotaje (que no son las primeras que se hacen desde el estudio), junto a la probable separación de caminos con IO Interactive que se lleva rumoreando desde la semana pasada, deja a MindsEye en una posición mediática complicada mientras, por otro lado, los trabajadores del estudio siguen trabajando en mejorar el juego y acaban de lanzar la séptima actualización para corregir errores y ofrecer una experiencia mejorada a los jugadores.












