Información del juego
Cardaclysm: Shards of the Four es un juego de cartas coleccionables con toques de RPG de acción en el que encarnas a un joven mago que, tras desatar por accidente a los Cuatro Jinetes del Apocalipsis, debe arreglar el desastre antes de que el mundo se venga abajo. La estructura mezcla exploración en escenarios generados de forma procedimental con combates de cartas por turnos: recorres mazmorras y biomas, consigues nuevas cartas y equipo, y cuando te cruzas con enemigos todo se resuelve en duelos de mazos donde invocas criaturas y lanzas hechizos para reducir a cero la vida rival.
Resumen
Durante la aventura puedes reunir más de 200 cartas entre monstruos, criaturas místicas y conjuros, combinarlas, mejorarlas e incluso fusionar duplicados para crear versiones más poderosas, lo que abre bastante margen para construir barajas especializadas. Al morir conservas buena parte de recursos y equipo pero puedes perder algunas de tus cartas ganadas, así que cada incursión tiene un punto de riesgo/recompensa que te obliga a valorar cuándo retirarte.
El mundo se genera “sin fin”, con mapas que cambian en cada run, cofres, objetos y enemigos colocados de forma aleatoria, y un sistema de progresión que te permite desbloquear nuevas cartas y mejoras permanentes para tu mago a medida que avanzas. Todo esto se presenta con gráficos 3D sencillos en vista isométrica, controles pensados originalmente para ratón/teclado y luego adaptados a mando para sus versiones en consola, donde la optimización es algo irregular en Switch según varias reseñas.
Cardaclysm llegó primero a PC vía Steam en febrero de 2021 y después se ha lanzado en Nintendo Switch y Xbox, con textos en varios idiomas e interfaz relativamente ligera, lo que lo hace accesible en hardware modesto. Es una opción interesante si te atraen los deckbuilders con progresión tipo roguelike y te apetece algo menos denso que Slay the Spire, pero con el añadido de explorar mapas en tiempo real y un contexto de fantasía apocalíptica donde los mismísimos Cuatro Jinetes te pasan factura por haberlos liberado.
















