Información del juego
Commander Keen in Keen Dreams: Definitive Edition es una versión modernizada del clásico juego de plataformas de 1991 Commander Keen in Keen Dreams, originalmente desarrollado por id Software y publicado por Softdisk para MS‑DOS. Esta Definitive Edition corre a cargo de Diplodocus Games y se ha lanzado en formato digital para PC (Steam, Epic), Nintendo Switch, Wii U y Xbox One, e incluso forma parte de recopilatorios físicos como Super Retro Platformer Collection en Switch.
Resumen
En Keen Dreams, el jugador controla a Billy Blaze, el niño genio que se transforma en el héroe espacial Commander Keen. Esta aventura se sitúa en una pesadilla donde Keen debe enfrentarse a un ejército de vegetales malignos dirigidos por el tirano Boobus Tuber, todo ello sin su icónica pistola de otros episodios, lo que obliga a recurrir a métodos no letales para superar a los enemigos. El objetivo final es reunir bombas especiales para derrotar a Boobus en su castillo onírico y destruir la máquina que provoca la pesadilla.
Jugablemente, Commander Keen in Keen Dreams: Definitive Edition mantiene la esencia de plataformas 2D de desplazamiento lateral del original: correr, saltar entre plataformas, evitar trampas, recoger objetos y buscar llaves para avanzar por niveles laberínticos. La particularidad es que Keen no usa armas de fuego, sino una especie de “flor sopladora” o proyectiles de pellet que convierten temporalmente a los enemigos en plantas dormidas, permitiendo pasar junto a ellos sin matarlos; tras un rato, los vegetales vuelven a la vida, lo que introduce un componente de gestión del tiempo y del espacio en cada nivel. El control se basa en la precisión del salto y la lectura del diseño de niveles, con énfasis en esquivar más que en eliminar constantemente a los rivales.
La Definitive Edition añade varias mejoras sobre el juego de 1991, intentando adaptarlo a los estándares actuales sin perder su estética de PC clásico. Entre los cambios más destacados figuran:
Soporte completo para pantalla panorámica 16:9 y resoluciones modernas.
Doce niveles nuevos añadidos a los 12 originales, doblando el número total hasta 24 fases.
Una banda sonora completa (el juego original apenas contaba con música in‑game), con temas que acompañan cada nivel.
Reestructuración de la progresión: ahora las Boobus Bombs se obtienen no solo encontrándolas, sino también completando los niveles nuevos, recogiendo todos los coleccionables o batiendo tiempos objetivo, aportando variedad en cómo se consigue llegar al jefe final.
En lo visual, la edición definitiva conserva el estilo de gráficos pixelados y la paleta de color original, manteniendo el diseño clásico de Keen, enemigos y decorados, algo que muchos fans veteranos aprecian como parte del encanto de la saga. Los niveles nuevos respetan esta estética, aunque algunos análisis señalan que varios se parecen demasiado entre sí en términos de diseño y color, lo que puede restar variedad visual. La jugabilidad sigue siendo muy “old‑school”: el salto de Keen se percibe algo “flotante” y sensible, y las colisiones pueden castigar a quien no esté habituado a los controles de plataformas de principios de los 90.
En cuanto a la recepción, Keen Dreams: Definitive Edition ha generado opiniones muy divididas. Algunas reseñas y comentarios de fans veteranos valoran positivamente tener por fin una versión oficial y accesible del llamado “episodio perdido” de Commander Keen, con niveles adicionales, música y soporte moderno, considerándolo recomendable para nostálgicos que crecieron con la serie. Sin embargo, otros análisis, como el de Complete Xbox o discusiones en foros de la comunidad Keen, son abiertamente duros: critican que el salto siga sintiéndose impreciso, que el ataque de convertir enemigos en plantas sea “poco satisfactorio”, que el audio resulte estridente por estándares actuales y, en general, ponen en duda que este producto merezca la etiqueta de “definitive edition”. Varios fans consideran que, si alguna vez se remasteriza la saga, los episodios principales (4–6) serían candidatos mucho más adecuados, y que esta versión de Keen Dreams solo merece la pena para completistas o seguidores muy devotos de Commander Keen.















