Información del juego
Rhythm Paradise Groove, conocido como Rhythm Heaven Groove en América, es un videojuego musical desarrollado conjuntamente por Nintendo y TNX y publicado por Nintendo. Se lanzó el 2 de julio de 2026 para Nintendo Switch y también puede jugarse en Nintendo Switch 2 mediante retrocompatibilidad. Es la primera entrega completamente nueva de la serie desde Rhythm Paradise Megamix, publicado originalmente en Japón en 2015 y llegado a Europa y América en 2016.
Más de 80 disparatados desafíos musicales
La propuesta mantiene la fórmula característica de Rhythm Paradise: una sucesión de breves minijuegos en los que hay que pulsar uno o dos botones siguiendo el compás de la música. Sus controles son deliberadamente sencillos, pero obtener las mejores puntuaciones exige prestar atención al ritmo, memorizar cambios de tempo y reaccionar correctamente ante señales sonoras que en ocasiones contradicen lo que aparece en pantalla.
Cada prueba presenta una situación, personajes y reglas propias. A lo largo del juego hay que atrapar verduras voladoras, lanzar ranas desde nenúfares, golpear objetos con martillos, hacer rebotar frutas sobre los músculos de un culturista, conversar con extraterrestres, acompañar coreografías y participar en numerosas escenas deliberadamente absurdas. Aunque las acciones cambian constantemente, todas están construidas alrededor de la capacidad del jugador para escuchar y seguir el ritmo.
El contenido principal está formado por más de 80 juegos rítmicos individuales completamente nuevos. Las pruebas se desbloquean progresivamente y utilizan canciones, estilos visuales y patrones diferentes. Algunas se basan en un pulso regular y accesible, mientras que otras incorporan síncopas, pausas engañosas, cambios de velocidad o combinaciones que obligan a separar lo que se está viendo de lo que realmente indica la música.
Al completar las pruebas con una buena actuación se obtienen medallas, necesarias para desbloquear contenido y nuevos capítulos de otras modalidades. El juego también propone conseguir ejecuciones perfectas, repitiendo las fases sin cometer un solo error. Los denominados Remixes combinan sucesivamente elementos de varios minijuegos, cambiando las reglas, personajes y ritmos dentro de una misma canción.
La principal novedad es Beatspell, una campaña individual que mezcla ritmo y elementos ligeros de RPG. En esta modalidad, el jugador introduce diferentes secuencias musicales para lanzar hechizos de fuego o agua, recuperar salud y utilizar otras capacidades. Los enemigos y jefes presentan debilidades y patrones propios, por lo que es necesario escoger el conjuro adecuado y reproducir correctamente su ritmo.
Las habilidades de Beatspell pueden fortalecerse durante cada zona, permitiendo mejorar los ataques y adaptar la estrategia a los adversarios. Estas mejoras se reinician al comenzar una nueva región, mientras que los capítulos de la historia se abren obteniendo medallas en los juegos rítmicos principales. La modalidad funciona así como una campaña complementaria que conecta la progresión del RPG con el resto del contenido.
Rhythm Paradise Groove también introduce una importante vertiente multijugador. El juego contiene más de 30 pruebas locales para un máximo de cuatro participantes, divididas entre desafíos cooperativos y competitivos. En algunas situaciones todos deben mantener un ritmo común para completar la canción, mientras que en otras cada participante intenta conseguir la mejor puntuación o provocar que sus rivales pierdan el compás.
El multijugador se desarrolla en una sola consola y requiere un mando compatible para cada persona. No existe juego online, por lo que estas modalidades están planteadas principalmente para reuniones en el mismo espacio. Entre sus escenarios aparecen cuartetos de luchadores, competiciones deportivas, pruebas de coordinación y el regreso de la peculiar actividad de arrancar pelos al ritmo de la música.
Otra modalidad es Drum Lessons, destinada a aprender los fundamentos de una batería. Cada parte del instrumento se controla mediante diferentes botones y las lecciones enseñan progresivamente a coordinar los sonidos. El modo Free Jam elimina las instrucciones y permite tocar libremente, utilizando los mandos de Nintendo Switch como una pequeña batería virtual.
La Rhythm Toy Box reúne juguetes musicales y experimentos interactivos que se desbloquean al avanzar. El Café ofrece consejos y conversaciones, mientras que el estudio de sonido permite escuchar las canciones conseguidas durante la partida. Estos contenidos secundarios aportan secretos, pequeñas actividades y recompensas para quienes intenten completar todas las pruebas y puntuaciones.
La música vuelve a contar con la participación del productor japonés Tsunku♂, uno de los principales responsables creativos de la saga. La banda sonora utiliza composiciones originales de numerosos géneros, con canciones vocales, piezas electrónicas, melodías humorísticas y temas construidos específicamente para comunicar las acciones mediante el sonido. Esta importancia de las señales auditivas hace que jugar con auriculares o con un sistema de audio de baja latencia resulte especialmente recomendable.
Visualmente, cada minijuego adopta su propia identidad, combinando dibujos bidimensionales, animaciones sencillas, personajes deformados y situaciones surrealistas. El juego no persigue una estética uniforme, sino que cambia constantemente de colores, estilos y proporciones. Esta variedad permite que cada prueba pueda reconocerse inmediatamente y mantiene el humor visual que siempre ha distinguido a la serie.
Entre las opciones de accesibilidad se encuentra la asistente robótica Li’l Miss Reeds, capaz de leer en voz alta los textos y describir algunos elementos de la pantalla. Esta función puede configurarse o desactivarse. También existen herramientas de calibración para ajustar la sincronización de los botones a la pantalla y al sistema de sonido utilizado.
Estas opciones resultan especialmente importantes al jugar en un televisor, ya que el procesamiento de imagen, las barras de sonido y los auriculares inalámbricos pueden introducir un pequeño retraso. Aunque la calibración reduce el problema, algunos análisis recomiendan utilizar el modo portátil o auriculares con cable cuando se intentan conseguir puntuaciones perfectas.
El juego está disponible tanto en formato físico como digital y ocupa aproximadamente 3,2 GB. Incluye textos en español y otros idiomas europeos y asiáticos. También existe una demo gratuita que permite probar los cinco primeros minijuegos individuales y una actividad multijugador, con la posibilidad de transferir el progreso a la versión completa.
En cuanto a la recepción crítica, Rhythm Paradise Groove ha obtenido valoraciones muy positivas, con una media aproximada de 83 sobre 100 en OpenCritic. Los análisis han elogiado la cantidad y variedad de pruebas, su excelente banda sonora, el humor de sus personajes, la accesibilidad de los controles y el divertido multijugador local.
Entre las críticas se menciona que algunos minijuegos resultan menos sorprendentes que los mejores desafíos de entregas anteriores. Beatspell ha dividido más las opiniones: su combinación de ritmo y RPG ha sido valorada por su originalidad, aunque también se ha señalado que sus combates pueden volverse repetitivos y que su historia tiene menos personalidad que las pruebas tradicionales. Otros aspectos criticados son la sencillez de los menús y los problemas de latencia que pueden aparecer al jugar en determinados televisores.
En conjunto, Rhythm Paradise Groove supone un regreso muy completo para una de las sagas musicales más peculiares de Nintendo. Sus más de 80 juegos individuales, el multijugador para cuatro participantes, la campaña Beatspell y las actividades complementarias forman una colección extensa, accesible y cargada de personalidad, capaz de resultar divertida para principiantes y exigente para quienes quieran dominar cada ritmo a la perfección.