Cuando era crío me fascinaban las carátulas de los videojuegos, recuerdo comprarme la primera Micromanía y aún no tenía ni ordenador, creo era en el 1987, y ver, nada más pasar algunas páginas, mi tierno yo flipar con carátulas como la The Vindicator

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Era una época donde yo era muy tierno todavía, muy inocente, y ver esas cosas de mayores, de gente grande, a mi alcance, era la leche, me prometía en mi imaginación cosas increíbles, y me volaba la imaginación contemplando esas portadas con ese estilo visual que ni siquiera había visto antes.
Pensar que era un crío que venía del Mortadelo Y Filemón, Zipi Zapa, Carpanta o Super Lopez y ver esas cosas alucinantes como eran las portadas me alucinaban, todo pre adolescente, muy grandes las portadas de los juegos, ahora ya no me dicen nada ni las portadas y ya ni casi los videojuegos, he visto demasiado

, me cuesta sorprenderme, pero de crío con 10 añitos, dios...las portadas lo eran todo.
De hecho cuando no tengo nada que hacer busco ilustradores de esas portadas de los años 80 y 90 en internet y miro sus webs, algunos siguen produciendo, otros por desgracia han fallecido y me maravillo con las portadas que me hicieron vivir grandes aventuras en mi imaginación.
Algunas de las mejores por ejemplo las encontré en Bob Wakelin, que madre mía que bueno era.
A mi me vendieron más de un juego las portadas, y dos y tres juegos también, en un mundo donde no había internet y solo veías capturas de pantalla impresas en las revistas del sector, pero la portada, la portada era lo que te vendía el juego.