X
Juegos
Foro
Plataformas
PS4, XBOne, PC:
Switch:
iPhone, Android:
FICHA TÉCNICA
Desarrollo: Telltale Games
Producción: Telltale Games
Distribución: PlayStation Network
Precio: 23,99 € (toda la temporada)
Jugadores: 1
Formato: Descarga
Textos: Español
Voces: Español
Online: Marcadores
ANÁLISIS

The Walking Dead: Final Season Episodio 4, el emotivo adiós

Clementine y los suyos se despiden en el capítulo final de la longeva The Walking Dead, que cierra la serie de aventuras interactivas de Telltale Games.
·
Actualizado: 21:31 17/8/2020
Versiones PS4, PC, Xbox One, Switch. También disponible en Xbox One, Ordenador y Nintendo Switch.

The Walking Dead es una saga que no ha tenido demasiado suerte en los videojuegos. El cómic original de Robert Kirkman es una de las series en viñeta más laureadas y longevas de los últimos tiempos, y en televisión, la adaptación de AMC parece remontar el vuelo con su última temporada tras varios tropiezos en calidad y audiencias. Sin embargo, el mundo postapocalíptico que nos narra, en el que caminantes y vivos tienen el mismo peso y peligro para los protagonistas, no ha terminado de encontrar su camino en el ocio digital. Telltale Games encontró la fórmula perfecta para trasladar esas trágicas vivencias de Rick Grimes y los suyos, presentándonos un juego que cogía lo mejor de la aventura gráfica y lo reconvertía hacia la narración interactiva más vibrante. Una especie de elige tu propia aventura con momentos de mucha tensión y muertes por doquier.

Sin embargo, tras meses y años, y varias temporadas de nivel a sus espaldas, la avaricia rompió el saco. Telltale Games acabó por cerrar sus puertas, despidiendo a cientos de empleados y dando por finiquitados muchos de sus esperados videojuegos. ¿Se quedaría The Walking Dead incompleta por un giro de los acontecimientos? Tras muchos debates y diálogos internos Skybound Entertainment, la productora de entretenimiento del citado Kirkman, decidió acarrear con los costes del desarrollo y la distribución de los episodios de esta aventura interactiva, que se encaminaba a su final, narrándonos los últimos compases de Clementine, la gran protagonista de la producción en formato videojuego. ¿Ha merecido la pena? Sin lugar a dudas. The Walking Dead merecía un final como el presente, si bien el camino no ha sido todo lo bueno como debería.

Una emotiva y satisfactoria despedida

Echar la vista atrás es a veces un acto de valor. Asomarse al precipicio del pasado, y más en un aventura interactiva con decenas de posibilidades y virajes como The Walking Dead, es un mal trago casi para cualquiera. Se dice que el viaje recorrido suele ser aleccionador para los héroes de la literatura o el cine, especialmente cuando hablamos de las habituales gestas épicas que pueblan y se reproducen una y otra vez en el ámbito de la ficción. Las experiencias vividas los cincelan a placer, dejándolos llenos de mellas, cicatrices y dobleces. Telltale Games hizo suya esa máxima imperante en el tebeo de Los muertos vivientes, y es que, pese a que el fin al que deseamos llegar sea noble y lógico, el camino a veces es duro, amargo, difícil y poco gratificante. No se trata de sacrificarse por un bien mayor y esperar que los demás hagan el resto.

El viaje de Clementine concluye con un capítulo que arranca con una secuencia de acción muy movida.

En ocasiones se trata de una penitencia mayor con la que debemos cargar y lidiar durante toda esa larga macha en compañía de la muerte. Ahora, años después de que Lee arrancase en el comienzo de aquel lejano apocalipsis de muertos que reviven y caminan con los vivos, The Walking Dead: The Telltale Series - Final Season llega a su amarga y dura conclusión. No hablamos de un videojuego cualquiera, aunque ahora se encuentre en horas bajas. Hablamos del punto final de una saga de narración interactiva que ha sido premiada, laureada y querida durante años y que ahora se despide. Innovadora como pocas, su estructura de decisiones, diálogos y momentos de acción marcaron un camino que a día de hoy, pese a la excesiva explotación de la fórmula, sigue siendo importante.

Las decisiones siguen siendo muy importantes en el capítulo. Deberemos prestar atención a los diálogos y elegir qué respuesta nos conviene más.

La última temporada de The Walking Dead culmina haciendo suyos muchos de los temas y motivos principales de la serie de televisión y el cómic, y perfilando aquellos elementos que ya destacaban al comienzo de esta tanda de episodios. Titulado Take us back (El regreso, en español), el episodio finaliza las andanzas de Clementine y AJ, abordando de nuevo la materia sobre la que ha girado toda la saga de Telltale Games: la paternidad y el pasar la antorcha a las nuevas generaciones.

El camino de AJ y Clementine ha sido muy duro y difícil, y este último episodio pondrá a prueba su relación.

Si el primer capítulo nos mostraba cómo un pequeño grupo de niños y adolescentes pueden sobrevivir sin necesidad de adultos en un mundo que se derrumba, este broche de oro nos invita a profundizar aún más en este concepto, abordando la compleja relación que mantienen los integrantes de la pareja protagonista. Ambos, que han crecido en un escenario lleno de muerte, dudas e incertidumbre, han moldeado su forma de ser y actuar en base a ello. Los videojuegos anteriores de Telltale supieron lidiar con este tema con mucha clase, presentándonos la figura del incansable Lee y la, por aquel entonces, pequeña Clementine, con una particular afinidad que les llevó a salir adelante de las más impensables y desgraciadas situaciones. Esto les ayudó a forjar una especie de conexión entre padre e hija en los momentos más difíciles, presentándonos ecos de Carl y Rick Grimes en los cómics y la adaptación de AMC -aunque en esta última se han retorcido un poco los acontecimientos al respecto-.

Hay momentos muy inspirados a nivel cinematográfico.

Pero siguiendo los temas y el hilo conductor de ambos referentes, en los juegos hemos ido asistiendo como testigos a la evolución de la particular dicotomía de AJ y Clementine, siendo uno de los aciertos más destacables de la propuesta interactiva de Skybound y Telltale. Ella ha madurado, ha crecido como persona y ha adoptado un rol materno muy evidente, y AJ, un chico lleno de ira, miedos y traumas, ha conseguido lidiar con sus propios demonios y temores, aceptando su debilidades mientras potencia sus inherentes fortalezas. Take us back consigue conjugar los momentos más íntimos con los más espectaculares , con varios puntos álgidos que no os desvelaremos.

No os equivoquéis. Los no muertos siguen estando muy presentes, y en el capítulo deberemos hacerles frente en varias ocasiones.

Todo en esta temporada está muy bien entrelazado, como un telar bien tejido y variado en su tapiz cromático. En The Walking Dead: Final Season el guion de Gary Whitta (Prey, Rogue One: Una historia de Star Wars) es más sólido y profundo que nunca, trufado de momentos y referencias a la propia saga de títulos y al universo en el que se enmarca. Es curioso, pues en este cuarto episodio, todas las decisiones, consecuencias y elecciones van desencadenándose de una manera natural, para nada forzada, con diálogos realmente magnéticos y un buen puñado de secuencias memorables. Como conclusión a más de ocho años de aventuras entre muertos vivientes, es más que satisfactoria.

La relación entre AJ y Clementine llega a su punto álgido.

Un capítulo muy emocionante y lleno de secuencias jugables

Sí, Telltale Games casi hundió por completo su particular receta de ‘Elige tu propia aventura’. Consiguió inventarla y perfeccionarla, pero su abuso y su excesiva reiteración de conceptos a lo largo de secuelas y adaptaciones mediocres, la acabó casi por enterrar a los pocos años. Con el lanzamiento de A New Frontier, el juego recibió un cambio de estructura jugable, con algunos elementos de exploración y un sentimiento más cercano a la aventura gráfica de los primeros inicios de la serie, pero que no fue a más. The Walking Dead: Final Season volvió a retorcer un poco este planteamiento, añadiendo una inteligente cámara al hombro, añadiendo más acción y rescatando ese sentimiento que teníamos en las anteriores entregas de escudriñar los escenarios buscando objetos, resolviendo puzles muy simples.

Más allá de las decisiones y la casi anecdótica exploración de escenarios, tendremos varias secuencias de acción y tiroteos.

En esta ocasión, los momentos sosegados pasan a un segundo plano, ya que Take us back nos bombardea con grandes secuencias de acción, enfrentamientos contra hordas de zombis y vibrantes tiroteos. Es el capítulo más movido de toda la temporada, algo lógico debido a la conclusión de la misma y de la propia serie, y os advertimos que no tendréis apenas unos segundos de descanso entre actos. Debido al aumento de la tensión, constante en toda la duración y el desarrollo del episodio -que se extiende a las dos horas-, nos encontraremos con momentos pasados de rosca, como el mismo inicio, en el que debemos salir de un barco en llamas.

Por lo tanto, y como ya sabréis a estas alturas, The Walking Dead: Final Season volverá a apostar por los quick time events, las pulsaciones concretas de gatillos o joysticks y las decisiones en los diálogos. Pero, al contrario que en ocasiones anteriores, por primera vez en mucho tiempo sentimos que todo tiene sentido, que no se trata de un mero recurso en forma de obligado peaje. Cada diálogo tiene un cierto peso, cada tiroteo un enemigo real al que batir y cada persecución un peligro del que huir. Nos sentiremos Clementine, y eso ha sido gracias al guion del citado Whitta y a la excelente actriz de doblaje de Melissa Hutchinson, que cuaja una de sus mejores interpretaciones.

El hacha, ¡nuestra fiel aliada!

El único pero que se le puede poner es que, a nivel técnico, el juego sigue haciendo aguas en muchos aspectos. El motor gráfico no da para más, y aunque los ajustes que se hicieron para esta temporada consiguen añadir mejores texturas o modelados -que acercaban el conjunto artístico a lo que debería ser un cómic de Charlie Adlard-, y evita que se resienta el framerate tanto como en anteriores entregas, no termina de funcionar. En una de las secuencias hemos notado incluso un corte de sonido bastante feo, y una falta de definición y resolución muy evidente en los planos más abiertos y recargados. Nosotros hemos jugado en Xbox One, y en determinados momentos, el rendimiento ha sido muy pobre. El juego está traducido y doblado al español, aunque de una forma bastante mala, con frases muy mal localizadas, por lo que os recomendamos una vez más que apostéis por la versión original en inglés.

Conclusiones: el final de una era

The Walking Dead llega a su final. El emotivo desenlace de la saga de aventuras interactivas de Telltale Games, ahora conducida por Skybound, nos ha parecido notable, muy divertido, emocionante y espectacular, todo en su justa medida, apostando por poner punto y final a una de las historias más maduras, complejas y completas de cuantas hemos visto en los videojuegos. El camino que comenzó Lee Everett y continuó Clementine ha sido un viaje de los que hacen época, con situaciones difíciles, momentos duros y decisiones complicadas.

Esta cuarta temporada, que nos ha narrado un hermoso y crudo cuento sobre la madurez, la búsqueda del hogar y la paternidad en tiempos oscuros, ha conseguido reclamar para ella un lugar de honor cuando todo parecía, por circunstancias ajenas al propio videojuego, al borde del abismo. Entremezclándose lo real y lo ficticio, The Walking Dead concluye, y su legado, pasa a una nueva generación. Como remarcaba el escritor Cormac McCarthy en La carretera, la llama de aquello que nos hace humanos sigue latiendo y llevando su fuego allá donde la reconstrucción y la esperanza es posible. Y jamás se extinguirá.

Hemos analizado el episodio de The Walking Dead con un código digital para Xbox One proporcionado por Meridiem Games.