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PS4:
FICHA TÉCNICA
Desarrollo: MachineGames
Producción: Bethesda
Distribución: PlayStation Network
Precio: 19,99 €
Jugadores: 1
Formato: Descarga
Textos: Español
Voces: Español
Online: -
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Análisis Wolfenstein: Cyberpilot, toma el control (PS4, PC)

Disfruta de la acción antinazi en realidad virtual, con un título que sabe entretener pero que acaba demasiado pronto.
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Actualizado: 21:31 17/8/2020
Análisis de versiones PS4 y PC.

Decíamos en nuestro análisis de Wolfenstein: Youngblood que era raro que MachineGames y Arkane se juntasen para hacer un juego, pero todavía más raro es que se junten para hacer dos… y uno de ellos sea para la realidad virtual. Nos encanta que Bethesda apoye tanto este formato, y más cuando nos ha dejado algunas experiencias increíbles, como la adaptación de Skyrim. Este Wolfenstein: Cyberpilot, por desgracia, se queda unos pasos por detrás de lo que esperábamos.

Luz, fuego, destrucción

Wolfenstein: Cyberpilot es un juego de acción en primera persona, donde tomamos el control de varios robots nazis para acabar con sus creadores. La jugabilidad se divide en dos partes básicas. Por una parte, tenemos los momentos de interacción con los robots y el entorno, y por otra parte los momentos de disparos e infiltración, que también los hay. Estas partes se alternan a lo largo de la aventura, desde el principio hasta el final.

Tendremos que, báscamente, acabar con todos los nazis que veamos, aunque ahora sobre robots.

La parte que llamamos de interacción nos lleva a la base de la resistencia, donde tenemos que piratear los robots alemanes para que respondan a nuestras órdenes. Es un proceso muy sencillo, en el que tenemos que encontrar ciertos elementos e interactuar con ellos. Quitar metralla, abrir trampillas y cambiar módulos… Es un proceso sencillo pero entretenido, que además se adereza con algunas sorpresas y cambios para darle variedad.

La parte de disparos e infiltración es exactamente eso. En Wolfenstein: Cyberpilot controlamos tres tipos de vehículos, el Panzerhund, el Zitadelle y el Drone. Los dos robots de ataque, el Panzerhund y el Zitadelle, nos permiten enfrentarnos a nuestros rivales utilizando, respectivamente, un lanzallamas y una ametralladora y un lanzacohetes. El Drone es algo más pasivo, ya que a efectos prácticos es –obviamente– un dron, e idealmente tiene que pasar desapercibido, aunque puede electrocutar a enemigos en distancias cortas.

Los escenarios están sacados de la entrega principal, algo lógico teniendo en cuenta que transcurren en fechas similares.

Nos parece que, a nivel de ritmo, funciona muy bien integrarlas de esta manera, sobre todo teniendo en cuenta que las sensaciones con cada una de las máquinas son muy diferentes. Es genial aniquilar nazis desde esos robots, sentirte poderoso y, a la vez, tener que jugar con cabeza, ya que algunos de los rivales son tan fuertes como nosotros… si no más.

Aunque los tres robots tienen mecánicas diferentes, también tienen un par de particularidades comunes. Todos tienen un botón del pánico que sirve como de habilidad definitiva, aunque a costa de nuestra salud. De igual manera, cuentan con un mecanismo de reparación, que nos permite recuperar la vida de nuestra máquina en cualquier momento, aunque activarlo la bloqueará y la dejará expuesta, así que habrá que usarlo sólo cuando estemos seguros.

Completar el juego es cuestión de unas tres o cuatro horas y, precisamente por esto, recomendamos jugarlo en la dificultad más alta de todas. En difícil (la segunda de las tres dificultades), apenas hemos tenido problemas para completarlo (ni siquiera hemos tenido que usar una vez el botón del pánico), por lo que un mayor desafío puede ayudar a exprimirlo más.

Manipular los robots para piratearlos será parte esencial de la jugabilidad.

Wolfenstein: Cyberpilot no introduce elementos para rejugarlo, más allá de los trofeos. Vamos desbloqueando figuras según completamos fases, pero ni siquiera tenemos una opción para admirarlas tranquilamente. Hay detalles que demuestran prisas y poco mimo, como que, tras los créditos, nos quedamos atascados en la zona donde transcurre la última misión sin poder hacer nada, más allá de volver al menú principal. Son pequeñas cosas que podrían haber mejorado la experiencia, como implementar objetivos secundarios en las misiones y desbloquear pequeñas mejoras de armas, algo que no habría llevado mucho tiempo y le habría dado una capa más de profundidad al desarrollo.

Francia nazi en realidad virtual

Las partes de infiltración nos han gustado mucho.

En lo audiovisual, Wolfenstein: Cyberpilot está a muy buen nivel. Se nota que el juego original ya funciona a 60 imágenes por segundo, y es posible adaptarlo a la realidad virtual con menos sacrificios. No se ve como Youngblood, por supuesto, pero sigue cumpliendo con creces. Hemos notado a veces lo que parece ser un bug, que causa que, durante una fracción de segundo, baje la resolución. Es prácticamente imperceptible la mayoría del tiempo, pero en secuencias más pausadas es visible.

Por lo demás, vamos a encontrar escenarios rediseñados con los entornos del juego principal, aunque sin la complejidad en el diseño de niveles. Las misiones de infiltración sí que tienen escenarios más complejos, aunque las de disparos son más lineales; al fin y al cabo, controlamos tanques con patas.

Queremos destacar lo sonoro, sobre todo por dos razones: el excelente trabajo realizado con el sonido envolvente y el doblaje al castellano. Hubo un momento en el que nos quitamos los cascos porque pensábamos que los vecinos iban a tirar el techo abajo, pero era en el juego. El doblaje, por su parte, es algo agradecidísimo en realidad virtual, y siempre nos gusta destacarlos. Aparte, tenemos una pantalla a nuestra izquierda en todo momento que complementa los diálogos y nos muestra los objetivos.

Desbloquearemos pequeños juguetes con los que interactuar, pero no nos dejan hacerlo con tranquilidad.

La miel en los labios

Wolfenstein: Cyberpilot es un juego muy divertido, con muy buenas ideas, pero que se acaba justo cuando empieza a despegar, y con algunos aspectos un tanto descuidados. No sabemos si habrá sido por falta de tiempo, de dinero o las dos cosas, pero es un proyecto con un enorme potencial que no llega a aprovecharse. Y hay pequeñas cosas que no habría costado nada implementar (objetivos opcionales repartidos por el escenario, a lo Blood & Truth, por ejemplo), que habrían aumentado notablemente la rejugabilidad.

Su precio reducido puede hacerlo más apetecible, y lo cierto es que, mientras dura, te lo pasas genial. Una vez más, agradecemos que Bethesda apueste por la realidad virtual, pero con el talento que tiene en sus oficinas creemos que no debería quedarse tan a medias.

Hemos realizado este análisis en PS4 Pro con un código de descarga proporcionado por Bethesda.

Colaborador

NOTA

6

Puntos positivos

Variedad de misiones.
Aprovecha la interactividad de la RV.
Historia sencilla pero bien contada.

Puntos negativos

Termina cuando empieza a despegar.
Casi sin razones para rejugarlo.

En resumen

Cyberpilot es espectacular y divertido, pero también demasiado breve. Un par de fases más, y unos cuantos alicientes más para rejugarlo le habrían sentado genial.