X
Juegos
Foro
Plataformas
Fecha de lanzamiento:
XBOne, XSX:
PC, Switch:
FICHA TÉCNICA
Desarrollo: Cococucumber
Producción: Cococucumber
Distribución: Steam
Precio: 24.5 €
Jugadores: 1
Formato: Descarga
Textos: Español
Voces: -
Online: -
ANÁLISIS
Noticias
Avances
Análisis
Trucos
Vídeos

Análisis Echo Generation, terror juvenil de juguete (PC, Switch, Xbox One, Xbox Series X/S)

Echo Generation tira de nostalgia noventera para ofrecernos una aventura de misterio al estilo Stranger Things pero con estética de juguete y combate por turnos.
Análisis de versiones PC, Switch, Xbox One y Xbox Series X/S.

Echo Generation es el nuevo juego de Cococucumber, un estudio afincado en Toronto, Canadá, que parece haberle cogido el gustillo a la estética vóxel: tras la publicación de Riverbond hace un par de años, ahora llegan con esta aventura que mantiene un estilo gráfico similar pero con una cámara más cercana a los personajes (desechando la perspectiva isométrica de aquella aventura de acción) que utiliza para crear una atmósfera más infantil, casi de juguete, en la que se desarrolla un relato sobrenatural con tintes de Stranger Things y Super 8 mezclada con combates por turnos.

Llevamos viendo Echo Generation desde que se anunció en un evento dedicado a juegos independientes que Xbox y Twitch organizaron de forma conjunta. Allí se presentó por primera vez este proyecto llamando la atención de todos los asistentes por su estética, sobre todo, pero también por su premisa. Ahora por fin sale a la luz este título y lo hace como uno de los juegos de Xbox Game Pass de la segunda tanda de octubre, algo que sin duda le permitirá llegar a buena parte de los usuarios de Xbox Series X/S, Xbox One y PC que quieran al menos asomarse a esta intrigante propuesta.

Puente roto, puerta cerrada

Echo Generation es un juego que no se anda con miramientos. Nada más comenzar, después de escoger al personaje que queremos como avatar, pasaremos de un idílico barrio residencial norteamericano a un universo plagado de criaturas misteriosas, conspiraciones gubernamentales y todo tipo de situaciones paranormales. Este cambio nos pilla por sorpresa, sin transición, y ya en los primeros compases empezamos a ver uno de los principales problemas del juego: su estructura narrativa. Tanto la narración general como los diálogos en concreto presentan carencias que sirven como barrera de entrada a la aventura y que, en el cómputo global, nos dificultarán el disfrute de la obra.

Y es que no se trata sólo de que los textos estén escritos de una manera algo pobre, sino también de que la estructura de las misiones y el progreso de la aventura tiene una fórmula arcaica que honestamente consideramos anticuada. Pongamos un ejemplo: lo primero que nos piden en el juego es que salgamos a pasear con nuestra hermana, pero esta no se unirá a nuestro equipo hasta que no le llevemos un cono de tráfico que, literalmente, está en la puerta de la casa. Lo cogemos, se lo damos, y ya está, acepta venir con nosotros. No hay una justificación, no hay un contexto, ni siquiera apenas hay un chiste: dame esto, gracias, vámonos.

Nada más empezar podemos escoger a nuestro avatar protagonista entre una amplia variedad de personajes.

Puede parecer una queja baladí, pero el juego se estructura constantemente así, con recados arbitrarios que nos otorgan sin contexto, por lo que al final acaba cansando no poder avanzar porque tal persona nos requiere tal objeto que sólo podemos conseguir con una herramienta que otro personaje no nos dará hasta que no le entreguemos otro ítem. Es un formato ya superado, pero que Cococucumber ha visto a bien aplicar a Echo Generation. Todo esto, además, sin ningún diario de misiones que nos ayude a recordar qué hacer, dónde conseguir cierto objeto o qué personaje nos requiere qué cosa. Es un verdadero cacao de estructura que convierte en un suplicio la más mínima tarea dentro del juego.

Pandilla noventera contra monstruos, robots y mapaches

Además de la exploración, diálogos y misiones, el otro gran aspecto sobre el que se cimenta Echo Generation es el sistema de combate. Aquí tenemos una mecánica de combate por turnos que sigue la tendencia actual de incorporar QTE a los ataques y defensas para darle algo más de dinamismo a las batallas. De esta forma, no sólo escogemos el tipo de ataque que queremos realizar (que puede ser básico o una habilidad especial medida por puntos que se agotan en cada combate) y después realizar una pequeña acción para que haga más daño.

En general este sistema puede llegar a dar buenos momentos, pero son muchas las ocasiones en las que hemos sentido que está mal afinado, con tiempos de respuesta arbitrarios (a veces los botones de acción ni siquiera aparecen, aunque esto es algo que puede estar relacionado con bugs solucionables) y una mala gestión de los puntos de daño: si no consigues atinar en los QTE, algo que ocurre más de la cuenta, tu ataque apenas servirá para nada; por otro lado, cuando toca defender no importa mucho que consigas pulsar el botón de bloqueo en el momento perfecto, ya que recibirás puntos de daño independientemente de ello.

Tendremos que enfrentarnos a todo tipo de enemigos: mapaches, criaturas místicas, animatrónicos, 'mechas'...

Al final nos encontramos con un combate por turnos que cae en errores incomprensibles teniendo en cuenta la extensa producción que existe en este género. Sin embargo, son detalles que podrían afinarse con el juego una vez ya en el mercado, mejorando ciertos aspectos que harían de este un título más disfrutable. Ahora mismo, Echo Generation tiene un estilo de acción con un ritmo muy atropellado y un progreso algo tosco que incluso nos lleva a repetir combates contra rivales de menor nivel para conseguir experiencia y enfrentarnos a enemigos más difíciles; un loop de juego que no encaja en absoluto con una obra así.

Los mejores momentos de Echo Generation son precisamente en los que estas secciones de combates por turnos tienen menos peso, cuando introducen escenas de acción directa o cuando nos dejan investigar el escenario con más libertad para descubrir sus secretos. También hay virtudes en su sistema de progresión de los personajes, con nuevas habilidades que podemos conseguir a base de escudriñar los mapas, y en la elección del equipo que vamos a llevar en cada combate.

Un Stranger Things de juguete

Todas estas imperfecciones esconden lo que podría haber sido una aventura divertida enmarcada en un estilo gráfico genuinamente atractivo. No todo el mundo sabe manejar bien el estilo vóxel, pero Cococucumber sí ha conseguido aquí darle un tono adecuado a la atmósfera de esta aventura nostálgica ambientada en los 90 que, por cierto, está tan cargada de nostalgia como podría estarlo una obra ochentera. Los escenarios casi parecen dioramas de juguete y los personajes son prácticamente muñecos que incluso mantienen intactas sus expresiones faciales (aunque eso repercute negativamente en ciertas escenas, a decir verdad).

Hay un trabajo genial en la iluminación de los escenarios que contrasta con la simpleza de estas construcciones puntiagudas. El potente desenfoque de los niveles también ayuda a que Echo Generation dé esa sensación de maqueta que tan atractiva resulta. Además, la forma en la que los diseños bucólicos de ciertas partes del juego se rompen con la estética paranormal de criaturas sobrenaturales es magnífica y le da un aire de terror juvenil que le sienta de maravilla al conjunto.

Pueden gustar más o menos, pero la mayoría de personajes de 'Echo Generation' tienen un diseño que contrasta voluntariamente con la atmósfera del juego, dándole misterio a la aventura.

También es cierto que en este apartado también hemos encontrado ciertas deficiencias técnicas relacionadas sobre todo con la diferencia de escalas entre personajes y escenarios, lo que algunas veces provoca conflictos en las colisiones e impide cosas tan básicas como entrar en una casa. De nuevo, son fallos que podrían llegar a solucionarse tras el lanzamiento y que podrían tener relación con las pocas opciones gráficas de las que dispone el juego: apenas podemos configurar el aspecto activando o desactivando ciertas características, por lo que el rendimiento puede verse afectado en ordenadores con menos especificaciones técnicas.

Conclusiones

Hay varios aspectos de Echo Generation que ensombrecen lo que podría haber sido una aventura simpática y divertida, pero sobre todo son su sistema de combate y la estructura narrativa los que juegan en contra de este título: en el primer caso nos encontramos con unas batallas torpes de ritmo atropellado y dificultad mal medida, mientras que en el segundo nos encontramos con una fórmula progresión obsoleta, misiones arcaicas y una mala gestión de la narrativa. Si a eso le sumamos un guión no del todo bien escrito nos queda una obra poco aprovechada. Como aspecto positivo podemos destacar su apartado gráfico, con un buen trabajo en el diseño de los escenarios y en la combinación entre vóxeles e iluminación, y la originalidad de ciertos personajes y situaciones. Quienes quieran disfrutar de estas virtudes y sepan perdonar sus defectos, sin duda podrán disfrutar de lo nuevo de Cococucumber.

Hemos realizado este análisis en PC con un código digital proporcionado por Stride PR.

Redactor

NOTA

6.5

Puntos positivos

Un estilo gráfico atractivo.
Buen trabajo técnico en la iluminación y los desenfoques.
Diseños originales en ciertos personajes y situaciones.

Puntos negativos

Sistema de combate por turnos tosco e impreciso.
Estructura narrativa anticuada.
Curva de dificultad muy mal medida.

En resumen

La nostalgia noventera de Echo Generation va más allá de su estética y se cuela también en el diseño y la estructura de sus misiones, dificultando el disfrute de una obra atractiva gráficamente.