Probamos Nintendo Switch modelo OLED

Os contamos cómo fue nuestro primer contacto con la inminente Switch OLED que aterrizará en octubre.
Probamos Nintendo Switch modelo OLED
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  • Nintendo Switch OLED: Fecha de lanzamiento, precio y características
  • Recientemente y fuera del evento ligado a la feria del E3, Nintendo al fin anunció oficialmente el nuevo modelo de Switch. Una maniobra que ha levantado ampollas en internet y en todas las redes sociales debido a múltiples factores, sobre todo al que tiene que ver con el rendimiento técnico. Y es que lejos de hacerse realidad los rumores que llevaban circulando durante muchos meses y que tenían que ver con la llegada a finales de año de la denominada Switch Pro, la realidad es que, al menos de momento, ese rediseño de Switch tendrá que esperar. Y bastante, por lo visto. Eso es, porque Switch OLED viene a ser exactamente la misma consola en términos de rendimiento técnico y chipset que todos conocemos desde el estreno de la consola original en marzo de 2017, pero con algunos cambios notorios vinculados a otros elementos de la máquina. Una consola con la que ya hemos podido trastear durante una hora en una sesión privada a la que nos invitó Nintendo España recientemente.

    En dicha sesión pudimos probar la nueva consola junto a algunos de sus títulos más atractivos como The Legend of Zelda: Breath of the Wild, Mario Kart 8 Deluxe o Super Mario Odyssey. Y vamos a ir directos al grano. ¿Se dejaba notar la principal diferencia que presentará este modelo OLED en comparación con la pantalla LCD integrada en el modelo original (y Lite)? Y la respuesta es sencilla: pues sí… aunque tampoco demasiado. En nuestra opinión, lo más llamativo es el aumento de su tamaño real. Pasar de las 6,2 pulgadas del modelo original a las 7 que integrará este rediseño supone una mejora significativa. Un aumento que, como ya sabéis, tendrá que ver con la eliminación casi completa de los marcos que bordean la pantalla táctil, una mejora que Switch pedía a gritos, por otra parte. Y por otro lado, el mejor contraste de la pantalla OLED en comparación con la (vetusta) LCD screen del modelo primigenio se dejaba notar de manera bastante evidente en todos los títulos que probamos. Eso sí, la resolución seguirá siendo la misma, 1280 x 720, algo que al menos a nosotros no termina de convencernos y que se podía haber mejorado, aunque solo fuera ligeramente.

    La nueva pantalla OLED de 7 pulgadas será la principal diferencia entre este modelo y el original.
    La nueva pantalla OLED de 7 pulgadas será la principal diferencia entre este modelo y el original.

    Ligeras mejoras secundarias

    Pero la pantalla no es el único cambio que llevará consigo este nuevo rediseño de Switch. Otra mejora que muchos usuarios demandaban tenía que ver con la sujeción trasera para disfrutar del juego en formato Tabletop. La pestaña que ofrece el modelo actual se nos antoja demasiado endeble y poco estable, algo que hemos padecido en nuestras propias carnes múltiples veces. En este caso dicho soporte será sustituido por una banda que estará situada en la parte media/inferior trasera de la máquina y que recorrerá dicha consola en su totalidad. Similar al plasmado en otros dispositivos (como Microsoft Surface, por ejemplo), la estabilidad que proporcionará esta nueva característica va a ser muy significativa. Sin topes o ángulos concretos pre-asignados, esta pletina podrá ajustarse al milímetro y ofrecerá una resistencia perfecta (al menos de inicio). Y justo detrás de la misma y en la parte inferior izquierda, también se seguirá alojando la entrada para las tarjetas micro SD, un puerto que será algo diferente dado que esta vez contará con una hendidura y estará colocado de manera horizontal (en lugar de vertical como está presente en el modelo actual).

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    El soporte o pestaña que ostentará esta nueva versión de Switch será infinitamente mejor que el original… algo no demasiado complicado, por otra parte.
    El soporte o pestaña que ostentará esta nueva versión de Switch será infinitamente mejor que el original… algo no demasiado complicado, por otra parte.

    Hablando de memoria, otra mejora sustancial que incorporará este modelo será la memoria interna, pasando de los 32 GB a los 64 GB de almacenamiento: o sea, el doble exactamente. Y sin ser todavía una cantidad enorme, por lo menos ya nos parece más digna. Otra mejora tendrá que ver con el sonido. Según parece, la calidad de los altavoces que traerá de serie esta versión será superior y, junto a esto, la disposición de la salida de audio de los mismos en la propia consola será más eficiente. En este caso sí que se dejaba notar mínimamente esto último, pero en cuanto a la calidad general, lo cierto es que no discernimos diferencia alguna.

    La memoria interna de la consola pasará de los raquíticos 32 GB a unos más decentes 64 GB. Algo es algo.
    La memoria interna de la consola pasará de los raquíticos 32 GB a unos más decentes 64 GB. Algo es algo.

    Después nos centramos en el dock, dispositivo que también presentará alguna diferencia. La más importante tendrá que ver con la incorporación de un puerto LAN, que estará situado justo en la posición en la que se encuentra actualmente el puerto USB interno de la consola, el cual desaparecerá (eso sí, los dos delanteros seguirán estando presentes… y seguirán siendo 2.0). La tapa en este caso será de poner y quitar (no incluirá bisagra), si bien gozará de una nueva rejilla para permitir un mejor paso de los cables. Y hasta aquí las novedades más importantes que integrará este rediseño, si bien también estarán presentes otros pequeños cambios en los diseños de los botones de encendido y control de volumen y demás permutas muy secundarias.

    El nuevo dock incluirá un nuevo puerto LAN a cambio de sacrificar el puerto USB interno.
    El nuevo dock incluirá un nuevo puerto LAN a cambio de sacrificar el puerto USB interno.

    ¿Y qué pasa con los Joy-Con? Pues nada. Desgraciadamente, serán exactamente los mismos que llevamos padeciendo, es decir, sin gatillos analógicos… y lo peor de todo, supeditados a los cada vez más frecuentes drifteos de su stick analógico, algo que al menos a nosotros nos ha sucedido varias veces, incluso después de repararlos. En cambio, lo que sí que pudimos comprobar es que este modelo se calentaba menos. Tras la sesión de juego de más de una hora, la parte trasera se encontraba a una temperatura más o menos normal, mientras que al menos en la consola que tenemos nosotros, os aseguramos que después de una hora de pegarle a Zelda: BOTW, Mario Kart 8 o Super Mario Odyssey, la batería se calienta bastante. Y para terminar, también debemos afirmar que el sonido que emitía la consola mientras jugábamos era prácticamente nulo. Eso sí, se trataba de un modelo recién estrenado, así que no podemos asegurar que esto se mantenga en el tiempo tras su uso diario.

    Entre los cambios que presentará este rediseño no se encontrarán nuevos Joy-Con, una pena.
    Entre los cambios que presentará este rediseño no se encontrarán nuevos Joy-Con, una pena.

    Más o menos lo mismo, pero con mejor pantalla

    El cambio de las 6,2 a las 7 pulgadas y una sensible mejora de la calidad de imagen en modo portátil (lógicamente) va a ser el principal reclamo de este rediseño de consola que llegará el 8 de octubre en dos colores diferentes: el habitual (es decir, consola y dock en color negro y Joy-Con en tonos azul y rojo) y el nuevo (consola blanca y el resto de componentes en blanco). Una máquina que costará 350 euros (unos 20 euros más que el modelo estándar y 130 más que el Lite) y que, como ya os hemos comentado, está siendo objeto de todo tipo de comentarios en las redes. Una máquina que estará dirigida principalmente a los nintenderos más fieles así como a los usuarios más techies.

    Hemos escrito estas impresiones tras asistir a evento de prueba en las oficinas de Nintendo España.

    Sergio Martín
    Colaborador
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