La expansión del universo Alien en televisión parece haber encontrado un nuevo impulso con Alien: Planeta Tierra, la ambiciosa serie desarrollada por Noah Hawley bajo el paraguas creativo de Ridley Scott. Tras una primera temporada que sorprendió tanto a los aficionados veteranos como a parte de la crítica por su capacidad para renovar la saga sin traicionar su esencia, la producción ya prepara su siguiente gran paso. Y todo apunta a que será más grande, más compleja y mucho más peligrosa.
El gran atractivo de esta propuesta ha sido, precisamente, hacer realidad una idea que durante décadas permaneció en los márgenes del canon cinematográfico: llevar a los xenomorfos hasta nuestro propio planeta. Aunque las películas siempre habían mantenido la amenaza lejos de la Tierra, confinada a colonias espaciales, estaciones de investigación o naves perdidas en el vacío, los cómics publicados por Dark Horse en los años noventa ya se habían atrevido a explorar ese escenario apocalíptico.
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Series como Aliens: Earth War, continuación de las celebradas Aliens: Outbreak y Aliens: Nightmare Asylum, mostraban una invasión a gran escala en la que los xenomorfos alcanzaban la Tierra, sumiendo a la humanidad en una lucha desesperada por la supervivencia. Aquellas historias, protagonizadas por versiones alternativas de personajes inspirados en Ellen Ripley, Hicks y Newt, se convirtieron con el tiempo en obras de culto entre los seguidores de la saga. Su tono era más militar, pero compartía con las películas la misma sensación de fatalismo, con corporaciones, científicos y gobernadores que eran incluso peores que los extraterrestres que amenazaban a los protagonistas.
No es casualidad que Alien: Planeta Tierra haya decidido profundizar precisamente en ese conflicto. Noah Hawley, conocido por su trabajo en series como Fargo o Legion, ha utilizado el universo creado por Ridley Scott para reflexionar sobre el poder de las corporaciones, la desigualdad social y el precio del progreso tecnológico. Todo ello sin renunciar al terror biológico, la tensión constante y la atmósfera opresiva que definieron a la película original de 1979.
Ahora, la producción ya mira hacia el futuro. El actor Adarsh Gourav, integrante del reparto principal, ha confirmado que el rodaje de la segunda temporada comenzará durante la segunda semana de junio de 2026. El intérprete viajará a comienzos de ese mismo mes para incorporarse a una filmación que, según las palabras del propio equipo, aspira a ampliar considerablemente la escala de la serie.
Estas declaraciones coinciden con lo adelantado anteriormente por Hawley, que había situado el inicio de la producción en el verano de 2026. Aunque todavía no existe una fecha oficial para el estreno, los plazos habituales de postproducción hacen pensar en un lanzamiento previsto para algún momento de 2027.
Además del crecimiento narrativo, la nueva entrega introducirá cambios importantes detrás de las cámaras. Si la primera temporada encontró en Tailandia gran parte de sus escenarios, los nuevos episodios se trasladarán a los legendarios estudios Pinewood, en Londres. Se trata de unas instalaciones históricas por las que han pasado franquicias como James Bond, Star Wars o el Universo Cinematográfico de Marvel, lo que da una idea de la ambición técnica que rodea a esta producción.
Por ahora, el futuro a largo plazo de Alien: Planeta Tierra dependerá de la respuesta del público. Hawley ha reconocido en diversas entrevistas que contempla la historia con una visión amplia y que existen planes para seguir explorando este rincón del universo Alien, aunque sin fijar todavía un número concreto de temporadas.
Quizá ese sea el mayor logro de la serie: demostrar que, casi medio siglo después de que Ridley Scott introdujera al xenomorfo en la cultura popular, todavía existen nuevas formas de contar historias dentro de esta saga. Y si los viejos cómics de Dark Horse imaginaron una Tierra convertida en un infierno, la televisión parece decidida a comprobar hasta dónde puede llegar esa pesadilla.















