A orillas de la imponente Costa da Morte, en A Coruña, se esconde un pueblo fantasma que pocos conocen y que ahora podría estar al alcance de cualquiera. Hablamos de Candelago, una aldea gallega con restos de antiguas viviendas de piedra, grandes panorámicas al Atlántico y zonas naturales que invitan a perderse. Su cercanía a rutas emblemáticas como el Camiño dos Faros añade un atractivo extra para quienes buscan naturaleza y aventura.
Galicia pone a la venta un pueblo costero abandonado por solo 150.000 euros
Candelago, un pueblo abandonado frente a la costa de A Coruña, se encontraba inicialmente a la venta por 200.000 euros en la web de Idealista. Sin embargo, una reciente actualización sorprendió a muchos al revelar que el precio se había reducido a 150.000 euros. Esta rebaja abre la puerta a potenciales compradores interesados no solo en las casas tradicionales, sino también en los hórreos, esas singulares construcciones agrícolas del norte de España destinadas al almacenamiento de alimentos, y en los caminos cubiertos de vegetación que han permanecido olvidados durante décadas.
Candelago es un claro ejemplo del declive demográfico que ha afectado a amplias zonas rurales de Galicia desde la década de 1970. A pesar de su estado de abandono, su privilegiada ubicación frente al mar y su entorno natural lo convierten en una oportunidad única. Ofrece un refugio privado de tranquilidad para quienes buscan escapar del bullicio de la ciudad, así como un potencial atractivo para inversores interesados en proyectos de turismo verde.
No es un caso aislado. Galicia cuenta con varios pueblos abandonados que esperan ser redescubiertos y revitalizados por manos que devuelvan vida a estas tierras históricas. El interés por la vida rural y el turismo sostenible atrae tanto a inversores nacionales como internacionales, pero, por ahora, Candelago sigue esperando a quien quiera transformar este enclave fantasma en un proyecto real.















