¿Quién no ha cenado nunca un sándwich mixto? Este manjar, que suele resolver problemas de apetito en un santiamén gracias a su rápida preparación y su gustoso sabor, no es en realidad tan sano como muchos piensan. Es fácil llegar a la conclusión de que el mixto, también conocido como 'bikini', es una opción sana para las cenas o para comidas que deben ponerse sobre la mesa rápidamente, puesto que sus ingredientes son lo más sencillos: pan de molde, jamón york y queso. Sin embargo, detrás de esos elementos hay trampa, porque la combinación de este trío calavera no es realmente lo que parece. Yendo al grano: es mejor no abusar de este tipo de cena aunque nos duela admitirlo.
Los ingredientes del sándwich mixto deben ser seleccionados con mucho más cuidado del que parece
¿Qué ocurre para que hasta los médicos recomienden no abusar de este plato? Como decíamos, los ingredientes que componen el mixto no suelen ser de las mejores calidades, además de que por norma general se suele coger el primer jamón y el queso más barato que uno se encuentra en el supermercado de turno. El pan de molde está compuesto por harinas refinadas y sometido a una serie de procesos que ponen en duda su verdadero valor nutricional.
Los azúcares que contiene la base del mixto pueden ser perjudiciales para la salud debido a que pueden facilitar la tendencia a acumular grasa o hasta tener inflamaciones. "El consumo de pan blanco, dos o más porciones al día, mostró una asociación directa significativa con el riesgo de sobrepeso u obesidad", decían desde departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Navarra. A ello habría que sumar la calidad del jamón york, que como decíamos la mayoría de las veces no se suele tener en cuenta y es muy importante.
Hay que fijarse siempre en el porcentaje real de carne de cerdo que incluye cada lote para que podamos apreciar la calidad. Lo recomendable es que tenga, en total, un 85% de carne real, aunque lo ideal es que sea de un 100%. Muchos lotes de york tienen sólo un 55% de carne de cerdo, lo que significa que el resto de ingredientes son elementos que podrían ser perjudiciales para la salud. Con todo, queremos decir que hay que cuidar mucho el tipo de jamón que compramos para que el producto sea lo más "natural" posible y no esté acompañado por sustancias que es mejor evitar. El queso, por su parte, es un mundo, porque hay quienes usan tranchetes y hay quienes prefieren quesos naturales. Lo recomendable es que su composición sea de leche, sal, fermentos lácticos y cuajo mayormente. Todo lo demás, son aditivos.
"Cualquier queso es una alternativa saludable al tranchete, de hecho, algunas marcas y supermercados venden este queso sin incluir en el etiquetado la palabra 'queso', ya que sus ingredientes difieren mucho de lo que consideraríamos un lácteo de ese tipo", señalaban especialistas de la Universidad de Harvard. Es preferible no abusar demasiado del mixto o, si se hace, tener en cuenta que hay que prestar máxima atención a la calidad de los ingredientes, como en todo. Por supuesto, todo en su medida no tiene porqué ser perjudicial.















