Keira Knightley, una de las estrellas más grandes del Hollywood actual, está cansada de la situación que tiene que vivir diariamente por el mero hecho de ser mujer y famosa. Mientras estaba dando una entrevista a la revista Harper's Bazaar con la periodista Lydia Slater, la protagonista de Piratas del Caribe se encontró experimentando una situación de acoso muy incómoda y desagradable. La charla, que iba a ser informal y en mitad de la calle, acabó siendo interrumpida varias veces por un hombre desconocido, que no dejaba de increparlas (vía Cinemanía).
"Me encantó cuando aquella política [la parlamentaria británica Jenny Jones] pidió un toque de queda para los hombres y todos los hombres se cabrearon", empieza explicando Knightley. "Entonces pensé: 'hay un toque de queda para las mujeres, y siempre lo ha habido'", prosigue. La actriz, que ha decidido poner fin a sus desnudos en el cine si el director es un hombre, ha afirmado haber sido acosada, al igual que otras muchas mujeres. "¡Sí!", declara.
"No conozco a ninguna mujer que no lo haya sido, ya sea aguantando a un exhibicionista, o que le hayan metido mano, o que algún tío las haya amenazado diciendo que les iba a degollar, o darles un puñetazo en la cara, o cualquier otra cosa", prosigue. La intérprete, que lleva varios años siendo más activista en este ámbito, cree que la situación de abuso o acuso está tan normalizada que hasta hace bien poco no era destacable o no se notaban ni detectaban actitudes tóxicas o muy peligrosas.
"Todo cambió cuando las mujeres empezaron a tomar nota de todas las precauciones que toman para asegurarse de que llegan a salvo a casa. Entonces pensé: 'yo hago todo eso, y ni siquiera me lo planteo. Es jodidamente deprimente", concluye.
