Durante años, llevar Resident Evil al cine ha sido una tarea bastante más complicada de lo que podría parecer sobre el papel. La saga de Capcom cuenta con algunos de los ingredientes más agradecidos para el terror cinematográfico, pero ninguna de sus anteriores adaptaciones consiguió trasladar del todo esa atmósfera opresiva, ese gusto por el horror y, sobre todo, esa sensación de estar permanentemente al borde de ser devorado por algo que no debería existir.
Ahora le toca intentarlo a Zach Cregger, director de Barbarian y Weapons, que parece dispuesto a abordar la franquicia desde una perspectiva diferente. En lugar de limitarse a reproducir alguno de los videojuegos, su película plantea una historia original ambientada dentro del universo de Resident Evil, con el virus T y Raccoon City como elementos fundamentales. Y parece que se ha tomado al pie de la letra.
Bryan, un repartidor médico interpretado por Austin Abrams, recibe un encargo aparentemente sencillo: transportar un paquete misterioso a un centro sanitario en Raccoon City. Pronto descubrirá que aceptar este trabajo fue un grave error. Cregger vuelve a contar con Abrams tras Weapons y completa el reparto con Zach Cherry, Kali Reis, Paul Walter Hauser, Johnno Wilson y Devon Stewart. La película no parece tener intención de suavizar su propuesta para los aficionados al terror.
La Motion Picture Association (MPA) ya ha concedido a la cinta una clasificación R, reservada en Estados Unidos para películas que incluyen material adulto. En este caso, la decisión responde a la presencia de violencia sangrienta intensa, gore y lenguaje malsonante. Es una noticia especialmente interesante para los seguidores de la saga, ya que esta clasificación se mantiene como una constante en las películas de Resident Evil desde hace años.
De hecho, la nueva cinta conserva una tradición que comenzó hace más de dos décadas y demuestra que Cregger no parece tener demasiadas ganas de contenerse cuando llegue el momento de enseñar el lado más desagradable de Raccoon City.
Habrá que esperar hasta el 18 de septiembre para comprobar si, además de sangre y vísceras, esta nueva incursión cinematográfica consigue algo que hasta ahora se le ha resistido a la franquicia: capturar de verdad el espíritu de los videojuegos de Capcom.
