Devir, una de las principales editoras de juegos como Catan y del incipiente Cosmere, así como de de los juegos de rol de El Señor de los Anillos, vuelve a jugar sobre seguro, pero con inteligencia: toma una fórmula probada y la envuelve en uno de los universos más reconocibles de la cultura popular. El resultado es Código Secreto: Regreso a Hogwarts, una nueva versión del exitoso juego de deducción que ahora se empapa de la magia de Harry Potter.
Hay que destacar que, desde el minuto uno, se comprueba de primera mano que la propuesta no se limita a cambiar ilustraciones. Aquí hay un esfuerzo real por trasladar ese imaginario tan reconocible a la mesa. Palabras, imágenes y referencias se entrelazan con elementos clásicos del juego original para crear partidas donde los jugadores, convertidos en magos, deberán descifrar pistas mientras esquivan peligros familiares.
El juego de mesa de ‘Harry Potter’ se corona como el mejor de la temporada, gracias a las exitosas mecánicas de ‘Código Secreto’
La mecánica sigue siendo la misma que el juego original: dos equipos, un “prefecto” que da pistas con una palabra y un número, y un tablero que esconde tanto aciertos como trampas. La diferencia es que ahora esas trampas tienen nombre propio, desde criaturas como los dementores hasta la siempre incómoda presencia de Argus Filch, capaz de arruinar una partida en el peor momento.
La ambientación es uno de sus grandes ganchos. Cada ronda es casi un pequeño viaje por Hogwarts: desde el bullicio del Callejón Diagon hasta la inquietante calma del Bosque Prohibido, pasando por salas comunes y rincones que cualquier fan reconocerá al instante. No es solo nostalgia: también enriquece las pistas y obliga a afinar la intuición.
Esta edición introduce un giro interesante con el sistema de casas. Los jugadores pueden alinearse con Gryffindor, Slytherin, Hufflepuff o Ravenclaw, cada una con habilidades propias que añaden una ligera capa estratégica. No cambia la esencia, pero sí introduce matices suficientes para que las partidas se sientan más variadas.
Código Secreto: Regreso a Hogwarts mantiene la esencia de su predecesor, ofreciendo sesiones rápidas de unos 15 minutos. Esta duración lo convierte en un juego ideal para sacar a mesa, incluso con personas que no suelen jugar. Su accesibilidad sigue siendo su mayor fortaleza: cualquiera puede entenderlo en minutos, pero dominarlo es un reto.
Devir deja claro que la intención no es reinventar el juego, sino capturar la magia de Hogwarts y trasladarla a cada pista. En este sentido, el juego cumple con lo que promete. Código Secreto: Regreso a Hogwarts ya está disponible por 35 euros, listo para conquistar tanto a fans del original como a seguidores del mundo mágico que busquen algo ligero, social y con ese punto competitivo que engancha.















