Durante años, la literatura religiosa y la alta fantasía han compartido ese aire solemne, casi épico, pero rara vez han cruzado sus caminos de forma explícita. Por eso mismo, imaginar a un papa apoyándose en El Señor de los Anillos en un documento oficial suena más a curiosidad académica que a realidad hasta ahora.
Porque ha ocurrido. Según recoge Tea with Tolkien, el papa León XIV ha incluido en su primera encíclica una referencia directa a la obra de J.R.R. Tolkien, concretamente a una de las ideas atribuidas a Gandalf dentro del imaginario de la fantasía del Profesor, todo ello en un contexto de reflexión sobre la responsabilidad humana.
El texto, titulado Magnifica humanitas, llega además en un momento especialmente sensible: la creciente irrupción de la inteligencia artificial y el debate sobre el papel del ser humano en un mundo cada vez más automatizado. En ese marco, el pontífice introduce una reflexión que ha llamado la atención de propios y extraños por su inesperado anclaje literario.
El papa León XIV cita a Gandalf de ‘El Señor de los Anillos’ y critica la inteligencia artificial, afirmando que no es nuestro destino dominar todas las cosas
Lo que ha encendido a los fans de la saga es precisamente ese guiño, que no es otra que una mención a El Retorno del Rey, última entrega de El Señor de los Anillos, al abordar la idea de que el ser humano no puede controlar todos los grandes movimientos del mundo, pero sí actuar con responsabilidad en aquello que tiene a su alcance.
En la encíclica, esa idea aparece integrada dentro de un discurso sobre el deber moral y la construcción del bien común, es decir, hacer lo posible en el presente, combatir el mal donde es visible y dejar a las generaciones futuras un entorno más habitable. Una filosofía que, sin necesidad de dragones ni anillos, encaja sorprendentemente bien en el tono del documento y que tiene todo el sentido del mundo.
Resulta apropiado que el papa cite a Gandalf el Blanco, uno de los personajes más importantes de Legendarium del Profesor, concretamente, la cita proviene del libro quinto, capítulo 9, y se trata de un fragmento de conversación entre Gandalf el Blanco, Aragorn, Imrahil y Éomer después de la batalla de los Campos del Pelennor.
"No nos atañe a nosotros dominar todas las mareas del mundo, sino hacer lo que está en nuestras manos por el bien de los días que nos ha tocado vivir, extirpando el mal en los campos que conocemos y dejando a los que vendrán después una tierra limpia para la labranza", marcaba la novela original del Profesor. Es, a la postre una de las citas más queridas de toda la obra de fantasía de Tolkien. Y no es para menos.
El papa indica que la civilización del amor no surge de un acto grandioso y único, sino de una serie de fidelidades pequeñas y persistentes que se oponen a la deshumanización. Por lo tanto, es importante reflexionar sobre cómo, en nuestras respectivas esferas, podemos contribuir a su construcción.















