El mundo del trabajo se mueve a un ritmo vertiginoso y los agentes de inteligencia artificial (IA) se han convertido en una de las competencias más codiciadas. Los profesionales capaces de crearlos o gestionarlos pueden percibir salarios hasta un 30 % superiores a la media, y lo más sorprendente es que no hace falta ser un experto en programación.
Esta facilidad está abriendo la puerta a trabajadores de sectores muy variados que quieren subirse al tren de la tecnología.
La IA paga bien: nuevos perfiles ganan entre 30.000 y 80.000 € al año según experiencia
Según explican desde Learning Heroes, la academia de tecnologías disruptivas en español más grande del mundo, los agentes de IA funcionan de manera autónoma y pueden encargarse de tareas tan diversas como gestionar correos electrónicos, redes sociales, calendarios o analizar datos, usando herramientas populares como Gmail, Slack o Instagram. Su funcionamiento requiere tres elementos clave: instrucciones precisas, acceso a las plataformas necesarias y un desencadenante que indique cuándo deben actuar.
Lo realmente innovador es que ya no es imprescindible programar: cualquier profesional puede aprender a crear un agente de IA si comprende su sector y sabe comunicarse correctamente con la inteligencia artificial. Desde Learning Heroes apuntan que los salarios de quienes diseñan e implementan estos sistemas ya superan con creces la media nacional.
Un perfil junior en este campo puede empezar ganando entre 30.000 y 40.000 euros anuales, mientras que los expertos con experiencia superan los 80.000 euros. Datos de la multinacional SAP reflejan que el 70 % de las empresas españolas ya emplea algún tipo de asistente inteligente, aunque solo un 15 % lo ha integrado de manera completa en sus procesos.
Esto significa que el potencial de crecimiento del sector sigue siendo enorme. Y es importante subrayarlo: los agentes de IA no vienen a reemplazar a los trabajadores, sino a multiplicar su eficiencia. Una sola persona puede coordinar a varios agentes al mismo tiempo, liberando tiempo para tareas de mayor valor estratégico. En este escenario, cada vez más profesionales se están formando para aprovechar esta ventana de oportunidades.















