En plena era del streaming, donde las plataformas exprimen sus éxitos hasta el último suspiro, Disney y Hulu han decidido mover ficha antes incluso de cerrar el siguiente capítulo de su apuesta dramática de ciencia ficción postapocalíptica más sólida: Paradise tendrá tercera temporada. La renovación llega en un momento estratégico, justo antes del estreno de su segunda temporada el 30 de marzo. Parece que la compañía quiere dejar claro que la serie no solo funciona, sino que ya es una pieza fundamental de su catálogo.
Disney asegura el futuro de su gran fenómeno postapocalíptico: renueva su serie estrella de ciencia ficción por una tercera temporada tras arrasar con 30 millones de horas vistas
La segunda temporada debutó el pasado 23 de febrero y, desde entonces, ha acumulado más de 30 millones de horas de visualización. Pero lo verdaderamente revelador está en el efecto arrastre: la primera temporada ha experimentado un repunte de 25 millones de horas desde el estreno de la segunda, una señal inequívoca de que Paradise ha sabido captar nuevos espectadores mientras fideliza a los que ya estaban dentro. En un ecosistema saturado de estrenos fugaces, este tipo de crecimiento sostenido no es habitual y explica por qué Hulu no ha dudado en asegurar su continuidad.
La serie, liderada por un siempre magnético Sterling K. Brown, articula su relato coral con nombres como Julianne Nicholson, Sarah Shahi o Nicole Brydon Bloom, entre otros, construyendo un reparto sólido que combina presencia mediática y solvencia interpretativa. A ello se suman apariciones recurrentes de rostros reconocibles como James Marsden o Shailene Woodley, reforzando ese equilibrio entre prestigio y atractivo popular que tanto buscan las plataformas.
La segunda temporada de Paradise amplía su universo narrativo. Xavier (Brown) busca a Teri en el exterior, mientras el refugio de Paradise se desmorona por dentro, revelando secretos sobre sus orígenes. Esta expansión, que amplía el horizonte de la serie al contarnos qué ha sucedido fuera tras el cataclismo, prioriza la llamada construcción de mundo sobre el misterio, una estrategia clave para la longevidad de una serie.
Dan Fogelman, showrunner, y responsable de The Last of Us, lidera el proyecto con Glenn Ficarra y John Requa, junto a 20th Television, empresa que respalda la producción Paradise, contra todo pronóstico, ha sido un éxito de crítica y público. La primera temporada obtuvo cuatro nominaciones a los Emmy, incluyendo mejor serie dramática, y reconocimientos para el reparto, con Brown destacando con nominaciones a los Globos de Oro y premios como el NAACP Image Award.















