Tras casi siete años sin estrenar una película en cines, Star Wars necesitaba demostrar su capacidad para atraer público más allá del streaming. Y, al menos en su primer fin de semana, parece haberlo logrado. Con matices, eso si. The Mandalorian and Grogu, la primera película de la saga desde El ascenso de Skywalker en 2019, recaudó 82 millones de dólares en sus tres primeros días en Estados Unidos y alrededor de 102 millones durante el largo puente festivo del Memorial Day.
Disney logra evitar un desastre con ‘The Mandalorian and Grogu’, que recauda más de 165 millones de dólares en taquilla y salva a Star Wars del fracaso
Estas cifras cumplen con las previsiones de la industria y los análisis que, durante semanas, han estado rondando cabeceras online, pero admiten diversas interpretaciones y es cierto que hay que matizar varios aspectos. Superar los 100 millones de dólares en el mercado norteamericano es un logro considerable en una época en la que la asistencia a las salas aún no ha recuperado los niveles previos a la pandemia.
Pero también se trata de una de las sagas cinematográficas más poderosas de la historia, una marca que durante décadas convirtió cada estreno en un acontecimiento cultural global. Desde esta perspectiva, el comienzo de la nueva aventura de Din Djarin y Grogu es el más discreto de toda la era Disney y, en muchos ámbitos, puede ser algo preocupante.
Hasta ahora, Han Solo: Una historia de Star Wars ostentaba el dudoso título de la película de Star Wars menos rentable. Protagonizada por Alden Ehrenreich, recaudó 84 millones de dólares en su primer fin de semana y 103 millones durante el festivo de 2018. Mirando al pasado, todos sabemos qué ocurrió en su día, y es que la accidentada producción con el reemplazo de sus directores, las críticas mediocres y una recepción del público que nunca llegó a entusiasmar, encendieron todas las alarmas en Disney.
Como resultado, se convirtió en la primera película de Star Wars incapaz de generar beneficios en taquilla, recaudando aproximadamente 392 millones de dólares frente a un presupuesto cercano a los 300 millones. La situación de The Mandalorian and Grogu es muy diferente. Con un presupuesto estimado en 165 millones de dólares, una cifra considerablemente más contenida para una superproducción de estas características, la película cuenta con un respaldo mucho más sólido por parte de los espectadores.
La verdadera prueba llegará en las próximas semanas. El segundo fin de semana determinará si la película atrae solo a los seguidores más acérrimos de la saga o si puede convertirse en un éxito familiar generalista. Los primeros datos indican una audiencia muy vinculada al universo galáctico pues, según Variety, el 63 % de los asistentes fueron hombres y tres de cada cuatro espectadores superaban los 25 años.
Dirigida por Jon Favreau, la película continúa la historia de The Mandalorian tras su tercera temporada. Pedro Pascal repite como Din Djarin, acompañado de Grogu, en una galaxia que se reconstruye tras la caída del Imperio. Fuera de EE. UU., la película ha tenido resultados mucho más comedidos. Recaudó 64 millones de dólares, alcanzando 145 millones globales en tres días y 165 millones con el festivo. Esto refleja la mayor fuerza de Star Wars en Norteamérica, a diferencia de fenómenos globales como el MCU o Avatar. Y, seamos honestos, deberían preocupar a Disney.
A pesar de la cifra, y de los numerosos matices que hemos nombrado, Lucasfilm puede estar satisfecha. Tras años centrada en Disney+ con series como The Book of Boba Fett y Ahsoka, el estreno de The Mandalorian and Grogu demuestra que el público sigue interesado en ver Star Wars en cines. Lucasfilm prepara Star Wars: Starfighter, una aventura original dirigida por Shawn Levy y protagonizada por Ryan Gosling, para mayo de 2027. La compañía busca un nuevo rumbo para la saga, menos ligado a la saga Skywalker y con mayor atractivo para nuevas generaciones. Grogu ha demostrado el poder de la Fuerza en taquilla.















