Dos batallones de la 11.ª División Aerotransportada, con base en la Joint Base Elmendorf-Richardson de Anchorage, Alaska, están en alerta máxima ante la posibilidad de ser enviados a Minnesota. La medida responde a una eventual petición del presidente Donald Trump, en caso de que decidiera invocar la Ley de Insurrección para contener los disturbios que sacuden el estado.
El Pentágono confirma: 1500 soldados en Alaska listos para una posible operación militar en clima extremo
El Ejército no oculta su preparación, ya que todos los operativos se entrenan y organizan para una acción inmediata, aunque todavía no hay certeza sobre si el despliegue se producirá o cuándo. En el Pentágono, el portavoz Sean Parnell aseguró que las fuerzas armadas mantienen “listo el músculo militar” para cumplir cualquier orden que provenga del Comandante en Jefe. La precaución se ha convertido en la norma, sobre todo cuando las decisiones presidenciales pueden parecer improvisadas o inesperadas.
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— Reuters (@Reuters) January 20, 2026
A Minnesota man told @Reuters he felt fear, shame and desperation when ICE officers broke down his door with guns drawn, handcuffed him and dragged him into the snow wearing shorts and Crocs https://t.co/6twQvErm3s pic.twitter.com/x0H8jEWcFp
Esta planificación, catalogada por las autoridades como “prudente”, forma parte de los ejercicios de preparación habituales, aunque rara vez se enfocan en escenarios de seguridad interior. La tensión en Minnesota, provocada por protestas relacionadas con migración y derechos civiles, ha llevado al Ejército a instruir a sus unidades para desplegarse si la violencia escalara, combinando protocolos de intervención rápida con estrategias de control de multitudes.
El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, criticó abiertamente esta postura del gobierno federal. Considera que la movilización de soldados en servicio activo, junto con el refuerzo de agentes de inmigración, no es más que un intento de provocar a los manifestantes. “No les vamos a dar una excusa para sus movimientos. Enviar 1500 soldados a nuestra ciudad parece una invasión de nuestro propio gobierno federal”, declaró Frey a CNN, dejando claro que percibe la medida como una presión política más que como una necesidad de seguridad.















