Keke Palmer ha sido la protagonista de uno de los vídeos más virales de los sucedidos en la cruzada contra el racismo en EE.UU tras la muerte de George Floyd a manos de la policía. La protagonsita de Scream y Berlin Station acudió a una de las manifestaciones convocadas en Los Ángeles y, dialogando con uno de los soldados de la Guardia Nacional desplegados para evitar los disturbios en las calles de la ciudad, los invitó a unirse al movimiento. Es una muestra más del apoyo multitudinario de celebridades y entidades corporativas a movimientos como Black Lives Matter y similares, que luchan contra el racismo y las desigualdades existentes por el color de piel.
Un clip que demuestra la fuerza del diálogo
"Tenéis a un presidente que habla de la Segunda Enmienda como una herramienta para disparar armas de fuego contra las personas que nos estamos manifestando", reclamaba la actriz, que explicaba las palabras de Donald Trump, presidente norteamericano, que amenazó en Twitter con un lacónico "Cuando empiezan los saqueos, empiezan los disparos" en relación al uso de la fuerza en las calles.
"Debéis prestar atención a lo que está pasando", añade Palmer. "Tenemos un presidente que está incitando una guerra racial. Y las fronteras están cerradas, no podemos salir. Hay gente aquí que necesita vuestra ayuda. Este es un momento en el que vosotros podéis uniros a la comunidad, a la sociedad, para detener la opresión gubernamental. Y punto. Os necesitamos", apuntalaba.
Watch all of this. pic.twitter.com/YHq0QhXrnw
— Gadi Schwartz (@GadiNBC) June 2, 2020
"Entonces marchad con nosotros. Marchad a nuestro lado. Reúne a tu gente y marchad a nuestro lado. Que la revolución sea televisada. Marchad con nosotros y demostradnos que estáis aquí para nosotros. Hagámoslo. Empecemos a marchar y poneos a nuestro lado", añadía. Su comentario, que se ha vuelto viral, ha llegado a los ojos de muchos ciudadanos estadounidenses. Por un parte, algunos critican la actitud de la Guardia Nacional, que se muestra excesivamente cercana con los ciudadanos, mientras otros alaban precisamente el talante de un cuerpo que debe garantizar la seguridad a los civiles. Hoy mismo conocíamos como J.J. Abrams y su empresa de producción audiovisual, Bad Robot, donaba 10 millones de dólares.















