En 2023, Warner Bros. Discovery encontró uno de sus mayores éxitos cinematográficos del año con Barbie, la adaptación en acción real de la famosa muñeca de Mattel. La película dirigida por Greta Gerwig se convirtió en un fenómeno mundial y terminó recaudando más de 1400 millones de dólares en los cines, una cifra que la situó entre las producciones más taquilleras de la historia del estudio.
La película estaba protagonizada por Margot Robbie como Barbie y Ryan Gosling como Ken, y planteaba una peculiar aventura en Barbieland. Allí convivían numerosas versiones de los personajes en un universo aparentemente perfecto, marcado por las fiestas, los colores vivos y una realidad completamente dominada por las Barbies.
Sin embargo, la Barbie interpretada por Robbie empieza a experimentar pensamientos y preocupaciones que no encajan con las reglas de ese mundo. La idea de la muerte, los cambios físicos y una creciente crisis existencial terminan alterando su vida perfecta y la llevan a emprender un viaje al mundo real junto a Ken.
El éxito fue tan contundente que Warner Bros. Discovery comenzó a trabajar en una posible continuación. El problema es que Barbie 2 podría estar ahora mucho más lejos de hacerse realidad de lo que parecía.
Warner y el equipo de Barbie no consiguen cerrar un acuerdo
Según informa Variety, el futuro de la secuela estaría en el aire debido a las negociaciones económicas entre Warner Bros. Discovery y las principales figuras creativas vinculadas al proyecto. En el centro de las conversaciones se encuentran Greta Gerwig y Noah Baumbach, responsables del guion, además de Margot Robbie y Ryan Gosling.
Robbie también está implicada como productora, por lo que su participación en una nueva entrega tiene un peso especialmente importante dentro del proyecto. Las negociaciones llevan años abiertas y, según las fuentes citadas por medios estadounidenses, Warner habría presentado más de seis propuestas económicas durante los últimos tres años. Ninguna habría convencido al equipo. La última oferta, realizada la pasada primavera, habría sido además la propuesta económica más elevada que el estudio ha puesto sobre la mesa para un equipo creativo y un reparto de estas características.
La situación podría complicarse todavía más si las partes no alcanzan un acuerdo en los próximos cuatro meses. De producirse ese escenario, que es el que quieren evitar en el estudio y algunas de las partes implicadas, Warner perdería los derechos cinematográficos de Barbie, que regresarían a Mattel. Eso supondría un importante revés para el estudio y abriría la puerta a que Mattel replantease el futuro cinematográfico de la saga.
Además, una nueva producción podría no tener acceso a determinados elementos introducidos específicamente en la película de Gerwig. Por ahora, Barbie 2 continúa siendo un proyecto en desarrollo, pero su futuro depende de que Warner y sus principales responsables consigan ponerse de acuerdo. Después del enorme éxito de la primera película, la paradoja es evidente: una de las secuelas potencialmente más rentables del estudio podría quedarse fuera de juego precisamente por no alcanzar un acuerdo económico y eso sería un fracaso enorme.















