Netflix, que ha batido récords y ha aumentado el precio de sus suscripciones, a veces da en el clavo y estrena verdaderos fenómenos de audiencia como la exitosa El juego del calamar o Dragon Ball Daima. Pero no todas sus jugadas ni estrategias en contenidos funcionan como esperan en el portal de streaming. La compañía ha confirmado que tiene pensado retirar todos los documentales y series interactivas, un proyecto que nació en 2018 y que durante muchos años fue presentado como el futuro del streaming. El próximo día 1 de diciembre, se eliminarán del catálogo hasta un total de 20 títulos diferentes. ¿Por qué se ha cancelado este prometedor formato?
Fue una gran apuesta a largo plazo. Netflix prometió que iba a revolucionar su experiencia de entretenimiento en la plataforma con las series interactivas, permitiendo a los usuarios tomar decisiones que afectaban directamente al desarrollo de la historia y el destino de los personajes. Esta modalidad, conocida como "interacción narrativa", comenzó a ganar popularidad en 2018 con el lanzamiento de Black Mirror: Bandersnatch, un capítulo especial de la serie de antología que introdujo un enfoque interactivo en el género del thriller psicológico. Curiosamente, Bandersnatch, explican desde medios como Videogameschronicle, será uno de los pocos en sobrevivir a la purga.
En aquel episodio, los espectadores determinaban las decisiones de un joven programador, y cada elección nos llevaba a distintos finales y sorpresas, estableciendo así un hito en la plataforma, que se congratuló del éxito y de la acogida por el formato, con distintas series y proyectos. Ahora todos ellos desaparecerán, y eso que Netflix defendió la idea, pues permitía una experiencia diferente en cada visualización. De casi la treintena de ideas que permanecían hasta la fecha en el catálogo del portal, sólo se quedarán Black Mirror: Bandersnatch, Unbreakable Kimmy Schmidt: Kimmy vs the Reverend, You vs Wild y Ranveer vs Wild with Bear Grylls.
Las series interactivas, que combinaban la narrativa audiovisual con elementos de los videojuegos, fue una especie de primer paso de cara a una gamificación de Netflix, que aún continúa experimentando con los juegos en su catálogo y que, en teoría, respondía a una demanda de contenidos más participativos y personalizados. Desde el catálogo han dicho que la decisión era lógica, pues estas series "sirvieron a un propósito y ahora el desarrollo de la tecnología se debe enfocar en otras áreas", en palabras de la portavoz de la empresa Chrissy Kelleher.
Queda por ver si las series y documentales restantes permanecerán para siempre o simplemente se quedarán un tiempo más en el catálogo de Netflix.
