Ridley Scott no descansa. El director de 83 años ama al cine como muy pocos directores de la industria, y nunca se ha casado con nadie. Polifacético y con una capacidad de adaptación inusitada, el realizador británico ha querido inmiscuirse en los más variados géneros a lo largo de su carrera, tocando el drama de época, la ciencia ficción y el thriller como elementos predilectos, pero tras el estreno de El último duelo en el Festival de Venecia -siendo ovacionado por ello- y con Kitbag -su biopic de Napoleón con Joaquin Phoenix-, parece que ya apunta a nuevos géneros y proyectos.
Kitbag sigue adelante, pero quiere rodar un western y una cinta musical
La agenda de Scott no tiene parangón. Mientras los rumores de una nueva entrega de Alien siguen persiguiéndole, el cineasta tiene pendiente de estreno El último duelo con Ben Affleck y Matt Damon -15 de octubre en cines-, está desarrollando una serie de la Segunda Guerra Mundial y sigue dándole vueltas a la hipotética secuela de Gladiator. Y no, no quiere jubilarse. "Tiendo a fijarme en material que no haya hecho antes. Busco constantemente algo que sea fresco y diferente", ha explicado en declaraciones recogidas por Cinemanía.
"Nunca he hecho un musical. Nunca he hecho un western. Ahora busco eso", afirmó en la rueda de prensa del Festival de Venecia. Lo divertido del asunto fue que tanto Affleck como Damon se mostraron emocionados con la idea, y la propia Jodie Comer se lanzó a pedirle un puesto en ese hipotético proyecto musical. "Ridley, realmente quiero hacer un musical, si es posible", explicó entre risas. Affleck aprovechó el tema para hacer una broma y demostrar la capacidad y el talento de Ridley Scott.
"¿Ves? Ridley puede hacer de todo, ni siquiera puedes bromear con él. Él es como ‘¡claro, haré un musical!’", concluía el también director. Scott, impertérrito, ha destacado su pasión por el género, con Cabaret y Empieza el espectáculo, como películas predilectas y vitales dentro de Hollywood. "Gene Kelly era un atleta. También lo era Fred Astaire. Nadie los ha superado", concluía.
Scott, además de todos los proyectos citados, estrenará a finales de año La Casa Gucci con Lady Gaga y Adam Driver. Es el director que nunca descansa.















