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PS3:
FICHA TÉCNICA
Desarrollo: Free Radical
Producción: Ubisoft
Distribución: Ubisoft
Precio: 69.95 €
Jugadores: 1-16
Formato: Blu-ray
Textos: Español
Voces: Español
Online: Hasta 16 jugadores
ANÁLISIS

Avance Haze

Probamos los efectos del Nectar y sus puntos débiles en algunos niveles de una versión preliminar del esperado juego de Ubisoft.
Versión PS3.

Haze es uno de los títulos exclusivos de PlayStation 3 que más expectativas han generado en los últimos meses y su retraso, pues inicialmente estaba previsto para noviembre del año pasado, ha permitido a Free Radical Design dedicar más tiempo a la finalización de este juego de acción en primera persona ambientado en un mundo futuro en el que una corporación privada, Mantel, lleva a cabo una guerra contra una dictadura sudamericana, haciendo uso de una droga potenciadora llamada Nectar. En los últimos meses se ha hablado mucho de este título de los creadores de TimeSplitters (y algunos de los de Goldeneye), y finalmente hemos podido probar una versión preliminar del juego, pudiendo contaros algunas cosas de los pocos niveles de los que nos está permitido hablar por el momento.

En primer lugar, y antes de hablar de la jugabilidad en concreto, Haze es un juego que va a generar polémica. En varias entrevistas, incluida la nuestra, se ha preguntado a Free Radical Design si pensaban que el uso de una droga potenciadora en el juego, por más que luego se demuestre su "maldad" y el protagonista se pase al lado rebelde, iba a generar polémica y alarma social. Por lo que hemos podido probar, en términos futbolísticos el Nectar es un pase al área pequeña, a puerta vacía, para aquellos que quieran crear alarma social sobre los videojuegos.

En el nivel en el que jugamos en el bando de Mantel, podemos comprobar cómo el Nectar potencia nuestras habilidades de combate. Nos inyectamos la droga pulsando el gatillo L2, mostrando la pantalla un efecto de "subidón", y enseguida vemos a los enemigos, que se ocultan fácilmente en medio de la selva, resaltados con una luz blanquecina para que sea más fácil hacer blanco. Además, con el Nectar es más fácil apuntar y tenemos más zoom para disparar desde lejos, aparte de que corremos más rápido, recibimos menos daños, nos recuperamos antes de éstos y, en general, el apartado gráfico cambia y el juego se mueve como más rápido y más bruscamente (no hablamos de ralentizaciones en el motor, sino de cómo gira la vista en primera persona), como si estuviésemos consumidos por la ira. Además de eso, cada vez que matamos a un enemigo en este estado… sube nuestro nivel de Nectar en sangre, perpetuando más el efecto. Que este efecto de la droga sea precisamente la columna vertebral de la historia del juego, se muestre negativamente y haga que finalmente el jugador se rebele contra sus antiguos jefes, probablemente pase desapercibido para aquellos que quieran aprovecharse de la coyuntura; aunque esto, claro, solo son quimeras.

Este elemento jugable es un arma de doble filo, como ya se ha comentado. Una vez nos pasamos al bando de la resistencia y luchamos contra las agresivísimas tropas de Mantel, podemos usar su dependencia de esta droga para volverlos locos. Causando una sobredosis de Nectar haremos que se vuelvan locos. Antes de jugar con el bando rebelde, ya pudimos probar nosotros mismos la sobredosis en nuestras carnes (inyectándonos de más) y ver cómo afecta a nuestros compañeros. Cuando les disparamos a la espalda, en el suministrador de Nectar, las partes amarillas de su armadura se vuelven rojas, y nuestros aliados empiezan a hacer cosas raras.

Comienzan a disparar a todas las direcciones, a moverse frenéticamente y a pedir ayuda a gritos, como perdiendo el control de la situación. Pueden tirar granadas al azar o volverse contra nosotros y dispararnos. Al final, otro compañero "sano" acababa matando al soldado que se había vuelto loco, si es que no lo acabábamos haciendo nosotros. En cuanto a nosotros mismos, cuando recibimos una inyección excesiva de Nectar, la pantalla se tiñe de color rojo y perdemos el control de nuestros actos. Solamente podemos girar y movernos, pero el juego comienza a hacernos disparar, o lanzar granadas, solos, y vemos que es imposible distinguir los amigos de los enemigos, al estar todos cubiertos de una capa negra (aparte, todos nos disparan).

La mecánica del Nectar, aunque potencialmente muy polémica, se revela como un componente jugable muy interesante, tanto cuando somos un soldado de Mantel (prácticamente lo usaremos siempre, pues la diferencia es muy notable) como a la hora de enfrentarnos a las fuerzas de nuestros antiguos empleadores. Especialmente en este último caso pues, como es de esperar, la ventaja de Mantel es muy acusada, y haciendo que se vuelvan locos sembraremos el caos entre sus filas. También como elemento narrativo cobrará su importancia, pues parece ser que la historia del juego gira en torno a las intenciones de la corporación Mantel (cuya propaganda tiene un toque que recuerda al de Starship Troopers), la verdadera causa de esa guerra y el uso del Nectar para potenciar y controlar a los soldados.

El nivel de Mantel del que os podemos hablar es el primero del juego, una selva en la que llevamos a cabo nuestra primera misión, que es intentar rescatar a los supervivientes de un avión derribado por las fuerzas enemigas, que transportaba el preciado Nectar. La misión comienza en el portaaviones terrestre de Mantel, desde donde salimos en una nave de despliegue, para finalmente sumergirnos en la selva controlado por las fuerzas enemigas. Este nivel, el primer del juego, es bastante sencillo en planteamiento. Avanzamos de manera lineal hasta el lugar del accidente, intercalándose este paseo con secuencias cinemáticas que nos van introduciendo en la historia del juego y desvelando parte de la personalidad de nuestros compañeros de pelotón en Mantel. Vemos también cómo la corporación hace uso de ataques aéreos para allanarnos el camino, durante el cual nos enfrentamos por primera vez a las fuerzas rebeldes y hacemos uso de nuestra pequeña ayuda, el Nectar. El nivel concluye en el lugar del accidente, con un enfrentamiento casi a la desesperada frente a una emboscada de la Mano Prometida, en la que el Nectar se convierte en un elemento casi indispensable para la supervivencia.

Los otros niveles de los que podemos hablar ya tiene lugar una vez consumado el paso de Carpenter, nuestro protagonista, al bando de la resistencia (esperamos no estar fastidiando la historia a nadie, pero esto es completamente público y forma parte del marketing del juego), por motivos que evidentemente tampoco podemos desvelar. Jugar con la resistencia es naturalmente muy diferente a hacerlo en el bando de Mantel, pues sus posibilidades técnicas son mucho menores que las del bando enemigo, aunque cuentan con la ventaja de la picaresca, y de poder aprovecharse de las debilidades del Nectar.

Como ya mencionamos antes, podemos hacer que los enemigos se vuelvan locos provocándoles una sobredosis, y no solo lo lograremos disparándoles al suministrador, sino que siendo rebeldes contamos con un arma extra, la granada de Nectar, que podemos fabricar a mano examinando el cuerpo de un enemigo caído. Esta granada provoca una explosión de gas Nectar que hará que los soldados de Mantel cercanos reciban una sobredosis y comiencen a actuar de la curiosa y destructiva forma que líneas atrás comentábamos.

Ser rebelde también tiene otras ventajas. Podemos coger las armas de nuestros enemigos, pero además tendremos la posibilidad de adaptar la munición de todas ellas a la del arma que nosotros llevemos. Esto es una ventaja si queremos mantener las armas de los rebeldes, y así no preocuparnos demasiado por la munición que, extrañamente, no abunda en el juego; no llega a haber carestía pero no tendremos la abundancia de otros juegos de acción en primera persona. Además, podremos poner trampas para los enemigos de Mantel, poniendo granadas en el suelo que se activarán en cuanto los enemigos pasen por encima de ellas.

Pero sin duda la característica rebelde más llamativa es la posibilidad de hacerse el muerto. Siendo rebeldes no tenemos barra de salud, como siendo un soldado de Mantel, sino que la pantalla reflejará nuestros daños visualmente. Una vez hayamos sufrido los impactos suficientes, tendremos la opción de fingir que hemos muerto. Esto hará que los soldados de Mantel no nos vean, y nos dará la posibilidad de "resucitar" una vez hayan dejado de prestarnos atención, para así sorprenderlos. Esta mecánica de muerte y resurrección incluye un pequeño minijuego que determina lo rápido que nos levantaremos dependiendo de cómo sincronicemos las pulsaciones del botón X con los indicadores visuales de la pantalla (hay que darle cuando nuestra visión sea nítida).

Aunque la superioridad de Mantel es abrumadora en principio, con estos "trucos" de picaresca podremos inclinar la balanza hacia nuestro lado, si los usamos bien. Los tres niveles rebeldes de los que podemos hablar tienen lugar en el medio de la historia rebelde, y en ellos se produce un contraataque contra las fuerzas de Mantel. Tenemos oportunidad de conducir varios vehículos, comprobando que estas partes "motorizadas" tendrán una importancia considerable en Haze; sin llegar a desplazar a las partes en primera persona propiamente dichas, habrá muchos momentos en los que conduciremos un vehículo y nuestros compañeros dispararán a los enemigos con sus armas o con las ametralladoras que estén montadas en él. Combatiremos contra otros vehículos y también contra los "elementos", como fuego de morteros o minas, y a veces tendremos que bajar del vehículo para combatir cuerpo a cuerpo, o para huir de su inminente explosión.

Tanto en la parte de Mantel como en la de los rebeldes, algo que nos llamó la atención fue el diseño de los niveles de Haze y de sus situaciones de combate. Por una parte tenemos zonas al aire libre, donde a bordo de un vehículo, o a pie, combatimos mientras avanzamos linealmente, y por la otra hay escenarios con más caminos, donde se producen escaramuzas propiamente dichas y es entonces cuando podemos poner en práctica las técnicas de los rebeldes descritas anteriormente, como hacernos los muertos o intentar que los de Mantel se vuelvan locos.

El modo para un solo jugador es también cooperativo, soportando hasta cuatro jugadores. La parte cooperativa del juego es la misma, solo que en vez de estar los tres soldados que siempre nos acompañan controlados por la máquina, lo estarán por otros jugadores; el funcionamiento del modo cooperativo es bastante parecido al de Gears of War, pudiendo los jugadores curarse entre ellos durante un tiempo y, si no es posible, el jugador muerto "resucitará" en el siguiente punto de control. Lo mismo ocurre si nuestros compañeros están controlados por la máquina.

A nivel gráfico Haze apunta buenas maneras pero en esta versión beta parecía que aú quedaban algunas cosas por pulir. El motor gráfico lo movía todo sin ralentizaciones, mostrando algunos efectos visuales muy vistosos, sin llegar a ser exagerado, pero de vez en cuando se veía alguna textura que debería tener más resolución. La recreación de la selva llamaba especialmente la atención, así como el diseño artístico del juego, ni muy colorista ni tampoco dentro de esa tendencia oscura-industrial de muchos juegos de hoy en día, sino muy equilibrado. El apartado sonoro es sin duda uno de los puntos fuertes de Haze, con un buen doblaje, muy bien interpretado por voces que nos sonarán familiares. Las voces de Mantel suenan con acento castellano, mientras que las del bando de la resistencia tienen acento americano, a veces demasiado exagerado. La banda sonora acompaña muy bien cuando suena, aunque pierde protagonismo en las secuencias de acción. Es un trabajo sutil, por así decirlo, pero muy acertado.

Haze nos ha dejado un buen sabor de boca, tanto en los niveles de los que podemos hablar como en los "prohibidos", y tanto jugando con Mantel como con los rebeldes resulta un juego divertido; este modo para un solo jugador cuenta con una buena narrativa y situaciones de lucha interesantes, pero el modo multijugador, del que os hablaremos en unos días, promete ser interesante. No en vano, tenemos dos bandos con habilidades muy diferentes y estamos hablando de los creadores de la saga TimeSpliiters. El 22 de mayo Haze llegará a las tiendas.

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