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Género/s: Musical / Ritmo
Fecha de lanzamiento:
3DS:
FICHA TÉCNICA
Desarrollo: Nintendo
Producción: Nintendo
Distribución: Nintendo
Precio: 29,99 €
Jugadores: 1-4
Formato: Tarjeta
Textos: Español
Voces: Español / Inglés / Japonés
Online: No
ANÁLISIS

Impresiones finales Rhythm Paradise Megamix

Probamos los primeros minijuegos del regreso de la saga con más ritmo de Nintendo en la que promete ser su entrega más completa y divertida.
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Actualizado: 21:31 17/8/2020
Versión Nintendo 3DS.

La saga Rhythm Paradise no es precisamente de las más populares y exitosas de Nintendo (algo que por desgracia es muy cierto en nuestro país), pero si hay algo que ha demostrado con cada una de sus entregas es que la calidad de sus juegos está fuera de toda duda, haciendo del sonido, el ritmo y la música su mejor arma para crear todo tipo de originales y divertidísimas pruebas.

Ahora estamos a menos de un mes de poder disfrutar de Rhythm Paradise Megamix, el primer título de la serie para Nintendo 3DS, y tras haber podido disfrutar de una treintena de los minijuegos incluidos en su versión final, podemos confirmar que volvemos a estar ante un juego capaz de enganchar como pocos y que hará las delicias tanto de los fans de la saga como de todo aquel que quiera poner su sentido del ritmo a prueba, prometiendo convertirse de este modo en uno de los mejores lanzamientos del año para la portátil tridimensional.

Su propuesta no difiere mucho de lo que ya pudimos ver en Nintendo DS y Wii ( y GBA en el caso del público japonés), de modo que tendremos que avanzar por una especie de "historia" a base de resolver minijuegos. Como podéis imaginar, el guion aquí es lo de menos y no deja de ser una simple excusa para sacarnos varias sonrisas con las disparatadas conversaciones que tendrán los extravagantes personajes que pueblan este peculiar mundo, como una criadora de aves un tanto bipolar o un oso que se cree una abeja.

Para la ocasión se han rescatado muchísimas pruebas de entregas anteriores, aunque también hay un buen número de nuevos desafíos.

Nuestro objetivo no será otro que el de ayudar a Tibby, un joven habitante de Paradisia (una ciudad que reside en los cielos), a regresar a su hogar tras haber caído al mundo inferior, aunque por el camino nos encontraremos con mucha gente que necesita nuestra ayuda para que devolvamos el ritmo al mundo completando todo tipo de pruebas.

Cada uno de los minijuegos tiene una duración comprendida entre los 30 segundos y el minuto, y todos ellos están diseñados para hacer del sonido el pilar central de su jugabilidad. A diferencia de lo que podríais esperar de otros juegos musicales, como Guitar Hero o Project Diva, aquí no buscaremos completar canciones tocando las notas con los botones que nos vayan indicando en pantalla, sino acertar a realizar la acción que nos pidan en el momento justo, algo que solo podremos hacer guiándonos por lo que escuchemos.

De este modo, los controles suelen ser extremadamente básicos y la mayoría de minijuegos no nos pedirán que pulsemos más de uno o dos botones, por lo que no veréis complicadas combinaciones de teclas que os obliguen a dejaros los dedos para llegar a todas ellas. Así pues, tendremos que enfrentarnos a una buena cantidad de locuras, como jugar al bádminton montados en avión, clavar una coreografía de cuatro focas siguiendo las instrucciones de nuestro amaestrador, animar a una idol como miembros de un club de fans formado por monos, afeitar los pelos de patatas y cebollas con inquietantes caras, ayudar a un grupo de bacterias a realizar una danza de natación sincronizada, etcétera.

Como decimos, para realizar todo esto tendremos que aprender a guiarnos por el ritmo de la música y atender a los ruidos y a las indicaciones que nos realicen para saber cuándo tenemos que intervenir. Aunque lo que vemos también nos puede ayudar y darnos pistas sobre lo que tenemos que hacer, lo cierto es que solo con lo que escuchamos podemos ser perfectamente capaces de pasarnos casi todas las pruebas, de modo que os podréis pasar casi todo el juego con los ojos cerrados (una táctica que curiosamente nos ha facilitado algunos desafíos).

Algunos desafíos no nos darán ni un segundo de descanso.

Lo mejor es que el título no deja de sorprender por las formas tan originales e inteligentes que tiene de usar el sonido para crear sus minijuegos, algo que sorprende más todavía cuando te das cuenta de las bases jugables tan básicas y simples que tienen. A veces nos pedirán que pulsemos un botón y otras que lo hagamos siguiendo una secuencia rítmica, pero más allá de eso no encontraréis muchas más complicaciones.

Al final no tardaremos en darnos cuenta de que jugaremos midiendo inconscientemente los compases de las canciones y adecuándonos a los tempos de las mismas, por lo que dependiendo de vuestro sentido del ritmo se os hará más o menos complicado avanzar en la aventura y sacar buenas puntuaciones.

Por lo que llevamos jugado, de momento nos está pareciendo un juego muy fácil y amable, y en casi todas las pruebas hemos conseguido el oro a la primera, aunque al mismo tiempo nos ha sorprendido lo tremendamente exigente que es el timing de las pulsaciones perfectas, ya que prácticamente no hay margen de error (si nos quedamos cerca nos lo darán por válido, pero no puntuará igual), de modo que conseguir el 100% de los puntos de cada prueba parece una odisea que solo estará al alcance de los más dedicados y habilidosos.

El multijugador todavía no lo hemos podido probar, pero cuenta con Modo Descarga, de forma que podremos jugar con nuestros amigos con solo un cartucho.

Destacar que a pesar de todo esto también nos hemos topado con unos pocos minijuegos que nos permiten escoger nivel de dificultad, siendo el más elevado de cada uno un auténtico desafío que nos obligará a hilar muy fino y donde nuestros oídos lo serán todo, por lo que no dudamos ver una progresión en el nivel de reto en nuestras próximas horas.

A nivel gráfico se sigue la línea de sus predecesores, por lo que no esperéis un despliegue técnico que ponga a prueba las capacidades de la consola, más bien lo contrario, aunque no deja de ser algo intencionado para favorecer un apartado artístico tan loco como llamativo y que desprende una personalidad única en cada prueba, utilizando para ello una gran cantidad de estilos visuales bien distintos, aunque siempre haciendo gala de un tono divertido y desenfadado.

El sonido, como no podía ser de otro modo, es de lo mejor de todo el conjunto, y no tanto por su banda sonora (es muy buena y se adapta genial a cada prueba, pero sus composiciones difícilmente pasarán a la historia de los videojuegos) como por lo bien implementado que está en la jugabilidad, priorizando la marcación de los ritmos y los sonidos para poner este apartado al servicio del juego de decenas de formas distintas.

La variedad de estilos visuales del juego es uno de sus puntos fuerte.

Como podréis deducir por todo lo que os hemos contado, Rhythm Paradise Megamix nos está encantando y nos lo estamos pasando en grande con él. Todavía hay muchas cosas que nos quedan por ver antes de que os podamos traer nuestro análisis final, como el resto de minijuegos (hay unos 100 en total), los extras, el modo desafío y su multijugador, cosas de las que ya os hablaremos con detalle cuando demos nuestro veredicto. Mientras tanto, id preparándoos para darle mucho ritmo a vuestras Nintendo 3DS el próximo 21 de octubre.

Redactor