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Xenoblade Chronicles: Definitive Edition - Nintendo Switch 2 Edition
Género/s: Rol
Fecha de lanzamiento:
Switch2:
FICHA TÉCNICA
Desarrollo: Nintendo
Producción: Nintendo
Distribución: Nintendo
Precio: 69.99 €
Jugadores: 1
Formato: Físico y digital
Textos: Español
Voces: -
Online: No
ANÁLISIS

Análisis Xenoblade Chronicles Definitive Edition - Nintendo Switch 2 Edition: Rol descomunal con la nitidez que merece (Switch 2)

Por fin: el gigantesco y precioso JRPG de Monolith Soft se ve y se mueve como nunca en una versión para Switch 2 que añade todavía más contenidos.
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Actualizado: 9:20 16/6/2026
Análisis de versión Switch 2.

Xenoblade Chronicles es un JRPG único e icónico, un videojuego con 16 años a sus espaldas tan diferente a otros títulos de su género que parece que el tiempo no ha pasado por él en la mayoría de las cosas que propone. Xenoblade Chronicles: Definitive Edition - Nintendo Switch 2 Edition por fin permite disfrutar tal y como se merece a una obra descomunal.

Nintendo continúa adaptando parte del catálogo de Nintendo Switch a Switch 2, ya sea mediante parches gratuitos que aumentan la resolución y/o la fluidez, o como el caso que nos ocupa, con una actualización de pago que hace eso y todavía más. En esta ocasión, el resultado no tiene nada que ver con el Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition - Nintendo Switch 2 Edition de principios de año, plagado en su lanzamiento de errores técnicos. Aquí el salto gráfico es espectacular, casi intachable, y se incluyen novedades, unas con más peso que otras, respecto a la versión de Switch.

El salto visual es muy alto. Tanto que, si bien en otros casos seríamos menos enérgicos en recomendar pagar por una actualización de mejora gráfica, en este caso lo que nos parece complicado es no recomendarlo, sobre todo por lo que Xenoblade Chronicles, ya el original de 2010, propone visualmente. El paquete de mejora para quien tenga el original de Switch cuesta 10 euros. Además, se publicará de nuevo en formato físico con una versión para Switch 2 el 30 de julio, una reedición que a la saga no le viene mal, pues sus juegos suelen circular por los círculos de segunda mano a precios elevados.

Un JRPG fascinante en 2010 y en 2026

En este texto no nos vamos a extender con las virtudes (y algunas carencias) del JRPG de Monolith Soft, estudio fundamental en la creación de The Legend of Zelda: Breath of the Wild y las siguientes entregas de la saga de Link; para profundizar en ello tenéis tanto el análisis del original de Wii.

La secuencias cinematográficas funcionan a 60 FPS y tienen mucha nitidez.

Pero es un juego de rol japonés que entusiasma ya desde el mundo que plantea. Antes, no había nada. Solo dos titanes, Bionis y Mekonis, luchando hasta que su vida se extinguió. Sobre su cuerpo surgió la vida. Ahí es donde transcurre una aventura gigantesca: en el cuerpo de Bionis, los humas (humanos) sobreviven como pueden a los imponentes robots mekon. En una historia repleta de giros de guion imprevistos y potentes, recorremos los variados ecosistemas que forman el cuerpo del titán, boyante de vida salvaje, para poner fin al conflicto.

Es un RPG guiado por el argumento, pero que tiene un ritmo trepidante que va a más (sobre todo en la segunda mitad de la trama) y que consigue ser épico, emotivo y original. En 2026 se puede criticar aún más que hace tres lustros la abundancia de misiones secundarias de recadero, pero también es verdad que muchas de ellas se completan casi sin esfuerzo mientras viajas: fluyes de una a otra conforme avanzas por la ruta principal.

Los exteriores son grandilocuentes, pero algunos interiores tienen muchísima atención al detalle.

Esa originalidad también se aprecia en un sistema de combate profundo, pero divisivo. No todos conectan con lo que propone, pero la Definitive Edition tiene opciones para que cada cuál se involucre más o menos en las peleas. Sin entrar en muchos detalles, los enfrentamientos en tiempo real mezclan el espíritu de los JRPG con el de los MMO clásicos, lo que resulta en unas batallas donde importa el posicionamiento, la agilidad al tomar decisiones y el tener presente cómo conectan las habilidades de los integrantes del grupo.

Pero si hay algo de Xenoblade Chronicles aún más icónico que su combate es su mundo, que se beneficia muchísimo de este Nintendo Switch 2 Edition. Shulk y compañía recorren entornos grandilocuentes, con accidentes geográficos descomunales, donde todo tiene un tamaño que aún hoy deja boquiabierto. Un lugar precioso y amenazante que hasta ahora siempre se ha tenido que representar con concesiones; que esto cupiera en Wii nos sigue alucinando.

Construye sobre los cambios de la Definitive Edition

Incluso la Definitive Edition de Switch se percibía menos definitiva de lo que su título indicaba. Por supuesto, aquella versión era una remasterización audiovisual muy profunda que afectaba a casi todo lo que se muestra en pantalla: los modelados, la iluminación, la distancia de dibujado… Pero no a todo, como algunas texturas y el diseño de los PNJ sin importancia, que contrastaban demasiado con lo que había alrededor, y lo sigue haciendo.

Las texturas anticuadas de la Definitive Edition de Switch se aprecian aún más con el aumento de la nitidez.

Aquella remasterización traía muchas otras cosas consigo: mejoras en la interfaz durante el combate, una arena con enfrentamientos y recompensas, la sala de proyecciones (permite ver de nuevo las secuencias cinematográficas desde el menú principal y personalizarlas alterando la iluminación o el equipamiento) y dos dificultades: un modo relajado para quien el desafío importe poco y un modo experto con un funcionamiento muy particular.

A eso hay que sumar el epílogo Futuros Conectados, una aventura independiente disponible desde el menú principal que cuenta con personajes inéditos, un sistema de combate distinto (no por ello mejor) y una nueva región que da gusto explorar. Por último, también añadía algo útil para quien llegue de nuevas: abundantes tutoriales que van al grano, que permiten profundizar más si así se desea, y que ayudan a adentrarse en un juego fascinante y denso.

Novedades agradecidas, otras que no encajan y un cambio visual que muestra el JRPG en todo su esplendor

Lo nuevo en cuanto a contenidos de la Nintendo Switch 2 Edition tiene mucho menos peso. Todo gira en torno al Jet etérico, una moto que permite recorrer el mundo a toda velocidad tanto en el juego principal como en Futuros conectados. Además de movernos con rapidez por este gigantesco mundo, el vehículo que se consigue en el Capítulo 4 (al completar la misión "Trastopón revolucionario") desbloquea el Gran Prix nopon, minijuegos de carreras y de conseguir puntos en circuitos. Al completar las pruebas se desbloquea nuevo equipamiento para todos los personajes principales.

Superar las pruebas del Grand Prix nopon otorga equipamiento nuevo para los personajes principales.

Aunque no negamos la utilidad del Jet etérico, este nuevo contenido nos recuerda a cuando Kojima Productions añadió carreras en Death Stranding: Director’s Cut. Está tan desconectado de lo que propone Xenoblade Chronicles que parece una excusa para justificar que esta Nintendo Switch 2 Edition sea un contenido de pago en lugar de una actualización gratuita.

Y aun así, el cambio gráfico es tal que se nos hace imposible no recomendar esta versión a quien vaya a jugar a Xenoblade Chronicles por primera vez o a quien no lo jugara desde Wii. Ya la versión de Switch daba al mundo el empaque visual que en Wii quería tener, pero no llegaba a alcanzar (y no digamos ya en 3DS), a la vez que nos permitía jugar este enorme JRPG en cualquier lugar. Pero en esto último erraba: en modo portátil se veía muy borroso.

Xenoblade Chronicles te hace sentir empequeñecido con la escala de las construcciones y de la orografía.

El aumento de la nitidez es descomunal en la nueva versión sin importar como juegues. En modo televisor se muestra a resolución 4K y en modo portátil a 1080p, en ambos casos con una fluidez de 60 fotogramas por segundo. Todo en pantalla se ve muy definido, a veces incluso demasiado. Recordábamos antes que algunas texturas de la Definitive Edition no aguantaban el tipo en 2020, y ahora menos por el paso del tiempo y porque por el aumento de la nitidez saltan más a la vista.

Puede sonar a exageración porque hablamos de un juego de 2010, pero ver ciertos paisajes de Xenoblade Chronicles, con esta calidad, en un gran televisor, impacta tanto hoy como cuando los vimos en Wii. En modo portátil también se ve y se juega genial, aunque la híbrida de Nintendo nos ha dado tantas alegrías en este sentido durante los últimos meses que ya no impresiona tanto. Además, las secuencias cinematográficas ahora funcionan a 60 fotogramas por segundo y en momentos clave se aprovecha la vibración HD de los Joy-Con 2 y del Mando Pro 2 con un resultado bastante resultón.

Si vas al detalle se le pueden sacar defectos, como el emborronamiento de la hierba al correr.

Aun así, se pueden poner pegas, y se debe, porque es una remasterización de una remasterización. Además de lo mencionado sobre algunas texturas, las animaciones están muy anticuadas, no es raro apreciar sombras apareciendo de la nada en la lejanía y en modo portátil la hierba se emborrona al correr. La mayor decepción en este sentido, por los efectos del juego original y por las mejoras en la iluminación de la Definitive Edition, es la ausencia de HDR nativo, que le habría ido como anillo al dedo.

En lo sonoro también tenemos alegrías y alguna pega que poner, aunque lo primero tiene más peso. Con la Nintendo Switch 2 Edition, todas las conversaciones principales (es decir, las que tienen su propia escena, las que no suceden con los PNJ que encontramos por el mundo) están dobladas al inglés y al japonés (el juego tiene buena traducción al español). Sin embargo, si optamos por las voces niponas, se mantiene el error de la Definitive Edition: los subtítulos están algo descompasados con lo que se oye. No se nos olvida recordar la increíble banda sonora, que permite elegir entre la original y la retocada de la versión de Switch, por separado para la exploración y las batallas.

Conclusiones

¿Que Xenoblade Chronicles: Definitive Edition - Nintendo Switch 2 Edition podría haber sido una actualización gratuita de la remasterización de Switch? No lo vamos a negar. Al fin y al cabo, las novedades que no son gráficas se resumen en minijuegos de carreras y en un vehículo para recorrer el mundo más rápido, algo que no encaja mucho con la premisa de Xenoblade Chronicles; y en algo que sí agradecemos cantidad: el doblaje de las conversaciones en inglés y japonés.

A la estética de Xenoblade Chronicles le habría sentado genial el HDR.

Pero la mejora gráfica respecto a Switch es tan grande que se nos hace complicado no recomendar pasar por caja en ciertos casos. Todo funciona a 60 FPS, incluidas secuencias cinematográficas, en modo televisor o portátil. El impresionante mundo creado por Monolith Soft por fin se ve con la nitidez que se merece tanto en la pantalla de Switch 2 como en la tele. El resultado no es impecable: echamos de menos el HDR nativo y hay texturas y modelados de hace varias generaciones.

Pero que ningún defectillo gráfico te quite la satisfacción de jugar a un JRPG inolvidable. Si nunca has jugado a Xenoblade Chronicles, esta Nintendo Switch 2 Edition te va a fascinar a poco que tengas interés en el género. Y si lo jugaste en Wii, pero dejaste pasar la revisión de Switch con el nuevo epílogo, con este nueva remasterización vas a alucinar con el salto gráfico que ha dado. Incluso si empezaste la partida en Switch, pero no lo terminaste, el cambio es tan considerable que nos parece recomendable el paquete de mejora para concluir la aventura como, probablemente, Monolith Soft la imaginó en su día.

Hemos realizado este análisis gracias a un código para Switch 2 facilitado por Nintendo of Europe SE.

NOTA

8.8

Puntos positivos

60 FPS e imagen nítida en modo portátil y televisor.
Las conversaciones se han doblado al inglés y al japonés.
El gigantesco mundo de Xenoblade Chronicles se ve como nunca.

Puntos negativos

Sigue habiendo texturas y modelados de hace varias generaciones.
La inclusión de HDR nativo le habría sentado como anillo al dedo.
Poca novedad jugable: la “moto” y sus minijuegos, que no casan con el resto del juego.

En resumen

Por fin se puede disfrutar como se merece uno de los JRPG más únicos de los últimos tiempos, una aventura gigantesca que se mueve impecablemente y se muestra de manera casi intachable tanto en modo televisor como en portátil.