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Género/s: Tactical RPG
Fecha de lanzamiento:
Switch2:
FICHA TÉCNICA
Desarrollo: Nintendo
Producción: Nintendo
Distribución: Nintendo
Jugadores: 1
Formato: Físico y descarga
Textos: Español
Voces: -
Online: No
ANÁLISIS

Análisis Fire Emblem: Fortune’s Weave, un RPG táctico colosal que se convierte en uno de los mejores de la saga (Switch 2)

Fire Emblem: Fortune’s Weave es una entrega de gran duración y cantidad de contenidos que propone una estructura en cuatro rutas absolutamente fenomenal.
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Actualizado: 14:01 16/9/2026
Análisis de versión Switch 2.

Fire Emblem: Fortune’s Weave es un videojuego colosal. Se convierte desde ya en una de las entregas con más contenidos y horas de juego dentro de la saga Fire Emblem, pero no solo eso. Es también su título más ambicioso, con una variedad de planteamientos nunca vista y que, a pesar de sus muchas innovaciones, sabe mantenerse fiel a lo que siempre ha hecho grande a esta licencia.

Tiene contenidos para más de 100 horas, y lo sorprendente es que hay muy poco relleno. Su historia funciona muy bien, los protagonistas son carismáticos, contiene un mapa del mundo a recorrer, hay varios escenarios que puedes explorar libremente, las posibilidades de progresión son elevadísimas, hay una potente complejidad táctica y las batallas por turnos clásicas son de las más elaboradas de la franquicia. Sin duda, en Intelligent Systems querían superarse, y en muchos aspectos creemos sin duda que lo han conseguido.

La historia se divide en cuatro rutas, cada una con sus propias características.

Cuatro rutas, cuatro experiencias de juego distintas

La mayor particularidad de este Fire Emblem es que posee cuatro rutas paralelas, cada una de las cuales cuenta con su propio protagonista. Puedes escoger un personaje y completar el juego de principio a fin si así lo prefieres, pero lo bueno es que se te permite alternar entre ellos en cualquier momento.

Además, cada una de las historias posee sus propias cinemáticas y desarrollo de acontecimientos, con distintas misiones e incluso peculiaridades a nivel jugable.

Cada ruta es una renovada experiencia, y ese es sin duda uno de los puntos fuertes de Fire Emblem: Fortune’s Weave, el cual por cierto se encuentra argumentalmente conectado con Fire Emblem: Three Houses (lo comprobaréis en varios detalles), pero funciona como una entrega completamente nueva. Nos sitúa en el continente de Dagda, un lugar gobernado por dioses en que un grupo de guerreros se reúne para luchar en los Juegos Heróicos. Ahí es donde entran las historias de nuestros cuatro protagonistas, cada uno con sus propias motivaciones.

Hay muchas secuencias y conversaciones, con una historia de lo más ambiciosa.

La diferencia en este juego es sustancial. En lugar de naciones enfrentadas, tenemos a héroes cuyas historias se entrelazan para acabar colaborando y unirse en una única ruta. La estructura del juego es simplemente genial, porque te incentiva a que experimentes las cuatro rutas según tus preferencias. Si no te apetece seguir con una trama, puedes saltar a otra para más adelante volver a ella. Parte de los progresos se mantienen, aunque cada ruta posee sus propios elementos de progresión, así que prácticamente es como si tuviéramos un "4 en 1".

El objetivo de este juego es contar una historia a través de varias perspectivas, y eso es crucial para entender esta entrega. Dietrich fue nuestra primera opción, y nos dimos cuenta de su autodestructiva personalidad, que no entiende la vida si no es con batallas. Tras superar su campaña, descubrimos también a Theodora, y comprobamos la diferencia de controlar a un espadachín solitario a una líder que ya no solo combate, sino que defiende un reinado y controla tropas, algo que os adelantamos que se refleja en la parte jugable mediante algunas acciones especiales o comandos (como reclutar aliados en territorios vecinos).

Las escenas de combate están detalladas y ganan en espectacularidad.

Con otros personajes como Cai experimentamos un recorrido hacia la madurez, mientras que con Leda se trata la venganza por la muerte de su padre y la destrucción de su ciudad. Algo que nos ha gustado es que por momentos la trama sabe volverse adulta e inteligente, con momentos duros y la explicación de estratagemas bélicas, así como asuntos de palacio, traiciones y otros aspectos que al final te hacen estar muy pendiente de lo que ocurre en pantalla. Argumentalmente, Fortune’s Weave hace las cosas muy bien.

Cada una de las cuatro campañas tiene sus propias cinemáticas, eventos narrativos y secuencias de diálogo. En determinados puntos las tramas colisionan, juntando a protagonistas de distintas rutas, porque al final el mundo es compartido. En particular, la ciudad central -Dagsion- se erige como uno de los puntos neurálgicos de la exploración. Es la capital del continente de Dagda, además de hogar de los Juegos Heróicos, lugar en que también confluyen muchas de las tramas.

Las batallas tácticas pueden durarte mucho, además de resultar altamente estratégicas.

Un Fire Emblem cargado de contenidos

La maraña argumental es considerable y tardarás muchas horas en ver cómo cuaja todo… pero lo acaba haciendo, y de manera sobresaliente. Además, la alta libertad de este Fire Emblem permite que las batallas tácticas se complementen con más contenidos que nunca. Tantos, que pueden abrumar en un principio. La ciudad, por ejemplo, es enorme, con cantidad de personajes con los que conversar, hacer regalos, obtener apoyo e intentar reclutar para incrementar tu equipo de guerreros. Esta última mecánica no está todo lo bien ajustada que nos gustaría. Hay muchas unidades a reclutar, pero ganarte su confianza conlleva demasiado esfuerzo: debería haberse equilibrado mejor.

Hay tiendas para comprar armas y una herrería para mejorarlas, así como una posada en la que descansar o comer algo para fortalecer el vínculo entre tus aliados. Tenemos personajes que nos ofrecen misiones accesorias e incluso algún desvío en la historia con importantes recompensas. Muchas de estas acciones otorgan además prestigio, el cual nos permite tener acceso a cada vez más posibilidades, incluyendo unas termas y hasta un teatro en que entretenernos.

Cada protagonista de las sendas tiene sus propias motivaciones e historias personales.

Otro de los aspectos más importantes de este Fire Emblem está en la presencia de dioses, y podremos visitar sus templos para servir y así obtener bendiciones, que son ventajas especiales durante los combates. La de la diosa Fortuna nos permite retroceder varios turnos por si hemos realizado un mal movimiento o perdimos a una unidad clave… pero hay más. Por ejemplo, una bendición incrementa la capacidad de esquivar o de realizar golpes fuertes durante un turno, lo cual compensa esos picos de dificultad que nos encontraremos en ciertos momentos de la campaña (los cuales hemos de decir que no nos han disgustado).

Dicho esto, el juego dispone de dos modos de dificultad (normal y difícil), además de que permite activar o desactivar la característica permadeath, un clásico de la franquicia que hace que nuestras unidades mueran para siempre sin posibilidad de recuperarlas. Hay muchas opciones de calidad de vida para mejorar la experiencia, como incrementar el ritmo de batalla, desactivar animaciones, saltarte secuencias y optar por los combates automáticos si es que así lo prefieres. Esto permite muchas maneras de jugar, incluyendo el modo ratón, una opción curiosa pero que al final solo utilizamos para probarla (nos sigue pareciendo más cómodo el estilo de mando tradicional).

La variedad de las batallas es razonablemente alta, con distintas situaciones.

Otra característica importantísima de este Fire Emblem es la exploración del mundo. Al salir de Dagsion podemos recorrer un mapa extenso, en el que cada vez llegarás un poco más lejos. El juego se divide por capítulos, y en cada uno de ellos se nos otorgan un número de turnos específico que podemos usar como deseemos. Distintas acciones como entrenar, descansar o comer gastan turnos, pero el mapeado es el que alberga el mayor número de oportunidades para aprovechar esta libertad de acción.

Contiene localizaciones en las que obtener recursos (incluso oro que cambiar por dinero), aparte de unos cuantas escaramuzas con soldados y criaturas que van apareciendo. Hasta se pueden visitar determinadas cuevas, minas, fuertes o bosques para explorarlos, conseguir materiales y librar las conocidas como batallas rápidas. Se trata de refriegas basadas en atacar y realizar cadenas ofensivas, unas acciones en equipo que fortalecen el vínculo entre unidades. No tienen nada que ver con las batallas tácticas tradicionales, y no cuentan con mucho interés desde un punto de vista jugable (resultan poco estimulantes), pero son una buena alternativa para subir de nivel, y además puedes pasarlas rápidamente con la presión de un botón si no te interesan.

Tenemos un calendario para ir comprobando las actividades que es mejor priorizar dicho día.

En realidad, uno de los aspectos que más valoramos de Fire Emblem: Fortune’s Wave es que da muchas opciones para jugar. En el mapa, no estás obligado a hacer todo lo que hay disponible, y si quieres centrarte en las batallas tácticas de siempre también puedes hacerlo. De la misma manera, si el mapa del mundo no te resulta una buena idea, puedes acudir a la siguiente misión sin siquiera pisarlo, y si lo prefieres incluso puedes hacer que los turnos restantes transcurran de forma automática para obtener experiencia y objetos.

Pero la verdad es que sería una pena. El juego hasta posee su propio calendario, en el cual se avisa de fechas especiales, como asistir a combates en directo dentro del coliseo. En definitiva, hay un buen puñado de subsistemas para que estés ocupado entre eventos narrativos dentro de la trama principal. Puedes experimentar con los exámenes de aptitud para cambiar de clase a tus unidades y desbloquear los numerosos logros (del estilo de derrotar con un número de soldados) para activar una serie de ayudas como obtener una bonificación de experiencia por cada victoria. Todo esto entre otras muchas cosas que es imposible contar en su totalidad. El juego es enorme.

Fuera de las batallas hay mucho que hacer, más que en ningún Fire Emblem.

La táctica de Fire Emblem nunca falla

Pero vayamos al centro de la experiencia: los combates tácticos por turnos. Es todo lo que puedes esperar de un Fire Emblem, pero potenciado. Algunos de los mapas de batalla son los más amplios y elaborados que hemos visto en la saga. Aunque recurrentemente se basan en obtener la victoria y derrotar a una unidad clave, nos hemos encontrado con las típicas situaciones con límite de turnos o momentos en que simplemente debemos escapar de un asedio brutal por parte de los enemigos.

Hay mucha inventiva en este sentido. Tenemos variedad de situaciones con escenarios que se incendian, campos de fuerza que hemos de desactivar con interruptores, terrenos en que debemos ir disipando la niebla de guerra y presencia de puestos de artillería que podemos aprovechar tácticamente para aniquilar al ejército rival (aunque no pueden usarse cuando llueve, todo un detalle). También hay muchos obstáculos en los escenarios, y la decisión de mantenerlos o destruirlos puede generar oportunidades estratégicas.

Reclutar unidades es uno de los aspectos más importantes del juego.

Así que hay diversidad de batallas, y cada ruta presenta las suyas propias, con lo cual pasarás muchas horas combatiendo tácticamente. El nivel creemos que es bueno en todas las rutas, aunque acabarás sintiendo predilección por determinados protagonistas, premisas argumentales y por supuesto las propias misiones. Pero esto al final creemos que es positivo, porque así existen más posibilidades de que encuentres algo que te guste en mayor o menor medida.

Luego tenemos las técnicas de ignición. Se trata de habilidades especiales, únicas para una selección de personajes. El héroe de cada ruta tiene la suya propia. Por ejemplo, Dietrich puede teletransportarse y asestar un duro golpe antes de que termine el turno, mientras que Theodora es capaz de lanzar un fulminante proyectil, lo cual es de lo más útil para sorprender a los enemigos que estén alejados.

La profundidad es elevada, con opciones como cambiar de clase a nuestras unidades.

Hablando en detalle de la duración, depende realmente de muchos factores. Si aprovechas todos los turnos entre capítulos, mejoras personajes, reclutas a otros nuevos y te dedicas a hacer las distintas misiones, tareas y actividades disponibles, la duración puede ser elevadísima. Recorrer una sola senda de principio a fin puede llevar entre 30-40 horas. Si tenemos en cuenta todas las sendas, la duración se va fácilmente por encima de las 100 horas, y es la manera que realmente recomendamos para disfrutar de este Fire Emblem: ver lo que ocurre con todos los personajes es la única forma de obtener el sentido completo de lo que se nos cuenta: básicamente, el jugador arma el puzle narrativo completando todas las campañas, un planteamiento que nos parece magnífico.

Técnicamente, es un juego que puede no sorprender en un principio, pero realmente se nota como una evolución dentro de la saga Fire Emblem. Nintendo Switch 2 permite escenarios más grandes, y aunque el nivel de detalle no sea el punto central de la experiencia, gráficamente es muy satisfactorio. Se nota en las animaciones de los personajes mientras mantienen conversaciones, así como en la inmensidad de Dagsion, la ciudad central, lugar en que vamos a pasar bastante tiempo. Los campos de batalla tampoco están nada mal, con un buen repertorio de efectos visuales en los ataques, y ese dinamismo tan típico de la saga en sus últimas entregas, con secuencias de combate emocionantes y cuidadas, especialmente cuando los luchadores desatan sus habilidades especiales.

Servir en templos para obtener bendiciones es otra de las claves del juego.

Sin duda, lo que llama más la atención de Fire Emblem: Fortune’s Weave es su alegre apartado artístico. Mientras que en Three Houses la inspiración fue la Europa Medieval del Este, en este caso se ha apostado un entorno más mediterráneo y, por tanto, de tonos más vivos, coloridos y también alegres. Esto viene acompañado de un apartado musical que es de lo mejorcito que hemos escuchado en la licencia, recuperando acordes del pasado, en esta ocasión con un toque de guitarra española y momentos de flamenco, que se encuentra muy presente. Las voces están en inglés o japonés, con unos muy correctos subtítulos en castellano.

Un Fire Emblem colosalmente ambicioso

Fire Emblem: Fortune’s Weave se convierte desde ya mismo en uno de los mejores lanzamientos de Nintendo Switch 2. Supone una fuerte evolución dentro de la saga, que experimenta con un montón de propuestas que se conjugan en cuatro sendas o campañas que dan para más de un centenar de horas de contenidos. Es tremendamente ambicioso, con una estructura narrativa que funciona fenomenal, además de historias que se siguen con interés y protagonistas carismáticos.

La ciudad central está cargado de posibilidades, y pasarás mucho tiempo en ella.

Todo con la esencia clásica de las batallas de Fire Emblem, que sorprenden por su amplitud y en ocasiones por su variedad de propuestas. Todo con una dificultad muy escalable, gracias a la aparición de las bendiciones como nueva mecánica jugable, así como pequeñas características de calidad de vida (opcionales). Esto hace que sea muy satisfactorio superar un juego que, si así lo deseas, puede proponerte un reto elevado.

Intelligent Systems quería mejorar a anteriores entregas, y desde luego es algo que se nota en la dedicación mostrada en este título. Por eso, si eres un fan de Fire Emblem, o alguien que se siente atraído por la licencia, no solo creemos que supone una gran recomendación, sino uno de esos juegos que pasarán días, semanas y meses y muy probablemente aún tendrás cosas que hacer en él.

Redactor

NOTA

9

Puntos positivos

La presencia de cuatro rutas y lo que logran diferenciarse entre sí.
Tremenda ambición en cuestión de contenidos, con una duración enorme.
Variedad de batallas tácticas, con propuestas muy estimulantes y retantes.

Puntos negativos

Reclutar unidades no es un proceso tan fluido y satisfactorio como nos gustaría.
La inclusión de las conocidas como ‘batallas rápidas’ resulta poco estimulante.

En resumen

Fire Emblem: Fortune’s Weave es una de las entregas más ambiciosas en la saga, con cuatro rutas muy diferenciadas que ofrecen historias interesantes, batallas tácticamente estimulantes y una sorprendente libertad para usar tus turnos entre misiones.