X
Juegos
Foro
Plataformas

Análisis Steam Controller (2026): El mejor mando de la historia para jugar en PC

Analizamos el nuevo mando de Valve de 99 €: una obra maestra de la personalización con sticks TMR anti-drift, trackpads ultraprecisos y una autonomía brutal que justifica cada céntimo para el jugador de PC.

El nuevo Steam Controller es una realidad desde hace unas semanas. En Vandal hemos podido hacernos con una unidad y probarla durante unos cuantos días y, en este análisis, vamos a contaros nuestra opinión sobre el nuevo mando de Valve y por qué creemos que es uno de los mejores que se han hecho para el jugador de PC y que justifican de sobra los 99 € de inversión.

Especificaciones técnicas

  • Nombre: Steam Controller (2026)
  • Sticks analógicos: 2x magnéticos (TMR) con toque capacitivo.
  • Controles: Botones «A», «B», «X» e «Y»; cruceta; gatillos analógicos «L» y «R»; botones frontales «L» y «R»; Botones «Ver» y «Menú»; Botón «Steam» y menú de acceso rápido; 4 botones asignables en la empuñadura
  • Trackpads: 2 trackpads cuadrados de 34,5 mm
  • Giroscopio IMU de 6 ejes
  • 4 motores hápticos
  • Sensor de empuñadura con 2 zonas capacitivas
  • Conectividad: Inalámbrica con conexión 2,4 GHz a través de Steam Puck o Bluetooth (como mínimo 4.2). También se pude conectar mediante un cable USB-C.
  • Batería: Iones de litio de 8,39 Wh (Unas 35 horas de autonomía)
  • Tamaño: 111 mm × 159 mm × 57 mm
  • Peso: 292 gramos
  • Precio: 99 €

Un mando con buenos acabados

Al sacarlo de la caja, lo primero que nos ha llamado la atención del mando es que su tamaño no es tan grande como parece en las fotos.

Sí, es algo más amplio que, por ejemplo, el de XBOX Series, pero sus dimensiones de 111 x 159 x 57 mm son más contenidas de lo que nos parecía en las imágenes que había mostrado Valve.

El Steam Controller junto a otros mandos.

Tras agarrarlo por primera vez fuimos toqueteando todos los botones y la textura granulada del chasis del Steam Controller, que se siente como un dispositivo robusto y de muy buena calidad en las manos. Los botones principales tienen un tacto agradable. Esto nos lleva a recordar que el mando de Valve no apuesta por interruptores mecánicos ni otros elementos que, aunque nos encantan, no son tan importantes para la gran mayoría de los jugadores: la clave de este mando no está en botones con interruptores súper rápidos o modificaciones de hardware, sino en el gran número de posibilidades que nos da a los jugadores.

Ergonomía, botones extra y miles de posibilidades

Tras contaros lo que nos parece en cuanto a construcción y acabados, toca empezar a hablar de las posibilidades que nos da el mando de Valve, comenzando por una ergonomía más cómoda de lo que pudiera parecer por su aspecto un tanto extraño.

La distribución del peso está bien equilibrada, mientras que las "empuñaduras" y la parte trasera del Controller nos permiten sujetarlo de una forma firme y cómoda, sin que notemos fatiga en sesiones de juego largas. Además, un poco más abajo os hablamos de algunos aspectos concretos como la distribución de los botones traseros o de las palancas que creemos que están muy bien colocados en el mando.

La tecnología magnética TMR busca eliminar el drift y la disposición simétrica es un acierto gracias al diseño de agarre del mando.

Sticks analógicos magnéticos (tecnología TMR) en disposición simétrica

Los sticks cuentan con una tecnología magnética TMR con la que Valve busca eliminar el famoso drift que nos hemos encontrado más veces de las que nos gustaría en los mandos de PlayStation, Xbox o Nintendo Switch.

La forma de los mismos es cóncava, la más habitual, y la distribución es simétrica, es decir, ambos sticks están colocados a la misma altura. Sin embargo, debido a la forma del mando, creemos que es la opción más acertada ya que los dos pulgares se colocan de una forma muy natural y cómoda sobre ellos. Además, tened en cuenta que estos sticks son compatibles con el toque capacitivo que detecta la presencia de nuestros dedos sobre ellos para activar el giroscopio.

Por otro lado, nos parece que tienen un tacto cómodo y satisfactorio, reaccionando con precisión a todos nuestros movimientos, mientras que también tenemos la posibilidad de configurar la sensibilidad y las zonas muertas desde la propia Steam.

Dos Trackpads como la joya de la corona

El nuevo Steam Controller evoluciona con respecto a la versión anterior y nos ofrece dos trackpads cuadrados siguiendo la estela de los que vimos en Steam Deck. En esta ocasión tenemos dos superficies de 34.5 mm sensibles a la presión y con motores hápticos LRA independientes que son súper precisos y que actúan como un sustituto muy natural del ratón para los juegos de estrategia, navegar por Windows (siempre que esté Steam abierto) e incluso para apuntar con mayor precisión que con los sticks tradicionales en shooters en primera persona.

Botones traseros y empuñaduras

Otros elementos a destacar son los 4 botones en la zona posterior del mando (L4, L5, R4, R5) y las empuñaduras, que también tienen una utilidad adicional más allá de ayudarnos a agarrar el mando con fuerza, y que os contamos un poco más abajo.

Los botones traseros están bien colocados y los sensores capacitivos de las empuñaduras nos dan funciones de lo más interesantes.

Comenzando por los 4 botones traseros, podemos configurarlos para que realicen cualquier tipo de acción y nos han resultado tremendamente útiles. El posicionamiento está muy bien medido para que sean accesibles para nuestros dedos pero, a la vez, para que no los pulsemos por error durante alguna situación tensa de juego.

Por otro lado tenemos las empuñaduras que esconden unos sensores de agarre que podemos configurar para que el mando realice distintas acciones en función de si solo tenemos agarrado una de las empuñaduras, las dos, o ninguna, siendo el truco más evidente el de poder poner en pausa el juego de forma automática si no estamos agarrando el mando.

La libertad hecha mando

El gran valor del Steam Controller son todas las posibilidades que nos da el sistema Steam Input y los menús virtuales, gracias a los cuales podemos sacar muchísimo partido a casi cualquier elemento del mando de Valve.

Menús radiales, táctiles, macros, funciones para la empuñadura... las posibilidades del Steam Controller con Steam son casi infinitas.

Por ejemplo, los trackpads los podemos usar no solo para sustituir al ratón (siendo tremendamente precisos), sino como joystick, como cruceta, como botonera, como un sistema de menú radial o táctil en el que podemos crear accesos directos a varias teclas o macros, permitiéndonos cambiar de arma con facilidad, seleccionar objetos, activar o desactivar el micrófono… Los usos de estos trackpads son casi infinitos y están llenos de posibilidades que, desde luego, a nosotros nos han encantado.

Conectividad y la famosa compatibilidad del Steam Controller

Hablemos ahora de la conectividad y de lo mucho que se ha hablado sobre el Steam Controller y su integración con otros sistemas. Partiendo primero de lo más técnico, la forma principal de usar el mando es a través del Steam Controller Puck, un receptor inalámbrico que conectamos a nuestro PC vía USB y que nos permite usar una red de 2,4 GHz para contar con la menor latencia posible. Se trata de un estándar bastante habitual en los periféricos de PC como teclados, ratones o auriculares que ha demostrado de sobras su rendimiento.

Por supuesto, también podemos conectar el Steam Controller vía USB al ordenador o vía Bluetooth, aunque este último caso, por ese pico de latencia extra, solo es recomendable si utilizamos el Steam Controller en un dispositivo móvil o en una TV con la aplicación Steam Link, como ha sido nuestro caso conectando el mando a una TCL C8K sin ningún problema haciendo uso del Bluetooth. Lógicamente con esta conectividad la latencia aumenta, pero en la mayoría de los casos no va a suponer un problema.

El puck es el emisor/receptor de la señal y podemos acoplarlo para cargar el mando.

¿Con qué es compatible Steam Controller?

Tras el lanzamiento del mando, mucho se ha hablado de la compatibilidad del mismo. Lógicamente, el Steam Controller funciona sin ningún tipo de problema cuando Steam está funcionando en nuestro equipo, ya que el programa de Valve es el que se encarga de encajar todo en su sitio y de que podamos usar el mando con normalidad o alguno de sus extras.

En su lanzamiento había problemas porque el Steam Controller no permitía usar el mando de forma nativa en otros clientes para disfrutar de nuestros juegos de, por ejemplo, Game Pass con el mando de Valve, algo que se corrigió poco después con un parche a nivel de firmware que hace que el Steam Controller sea compatible con Simple DirectMedia Layer (SDL), un sistema que actúa como un 'traductor universal' de código abierto. Básicamente, sirve de puente directo entre el hardware del mando y el videojuego, permitiendo que multitud de títulos modernos reconozcan el mando e incluso los trackpads y el giroscopio de forma nativa en Windows sin necesidad de tener la plataforma de Valve abierta en segundo plano.

Por otro lado, la comunidad ha creado un software llamado SteamlessController para los casos en los que el mando siga dando problemas con SDL, aunque probablemente Valve vaya poco a poco añadiendo mejoras de compatibilidad con las actualizaciones de su nuevo Controller.

Una autonomía sobresaliente de unas 35 horas de juego

Por último, pero no menos importante, vamos a hablar de la autonomía del Steam Controller que porta una batería de 8.39 Wh. La duración de esta batería nos ha sorprendido durante estas semanas en las que hemos utilizado el mando, confirmando que Valve no mentía cuando apuntaba a que podíamos usarlo durante unas 35 horas de juego real con una sola carga, lo cual es sobresaliente teniendo en cuenta el consumo de sus 4 motores de vibración háptica.

La autonomía del Steam Controller es uno de sus puntos más destacables.

Nosotros, con una sola carga, nos hemos pasado 007: First Light (unas 20 horas de juego) y hemos hecho todo tipo de pruebas por bluetooth, usado el mando en otros títulos y retocando configuraciones hasta que hemos necesitado cargarlo por primera vez. Además, la carga se puede hacer mediante USB o usando ese puck que se acopla mediante un cómodo sistema magnético al mando.

Conclusiones

El Steam Controller (2026) es uno de los mejores periféricos jamás diseñados para el jugador de PC. Por un precio de 99 €, ofrece una buena ergonomía, sticks magnéticos TMR antitdrift, trackpads duales ultraprecisos y una sorprendente autonomía de unas 35 horas de uso por carga.

El mando de Valve no busca competir en el mercado de los dispositivos más entusiastas con interruptores mecánicos o la posibilidad de personalizar el mando a nivel de hardware con cambios de palancas, sino que busca ser una herramienta que de libertad absoluta al jugador de PC.

De hecho, son sus infinitas capas de personalización lo que eleva a este mando de Valve y lo convierte en la mejor opción para el jugador de PC.
Los dos trackpads son la joya de la corona no solo por su precisión para sustituir a un ratón, sino por la posibilidad de darles usos casi infinitos, sumados a los sensores de la empuñadoura trasera o a los botones de la parte trasera del mando que nos dan muchísimas posibilidades.

El regreso de Valve al terreno de los periféricos es un puñetazo sobre la mesa de la innovación a nivel de hardware y de software, siendo el mejor mando para la gran mayoría de los jugadores de PC que valen cada céntimo de esos 99 € por los que han salido a la venta.

*Hemos realizado este análisis con un Steam Controller comprado por Vandal.

Ver más