Warner Bros. Discovery (WBD) ha vuelto a decir “no” a Paramount, pero con un matiz importante: no está cerrando la puerta, solo subiendo el listón. Tras rechazar oficialmente la última oferta de Paramount Skydance, el presidente del consejo de WBD, Samuel Di Piazza Jr., se dejó ver en CNBC para insistir en que la compañía estaría “muy abierta” a un acuerdo… si llega uno que realmente compense el cambio de ruta.
El núcleo del choque es el precio (y el quién paga las molestias). Di Piazza reconoció que David Ellison y su equipo “se acercaron” en un punto clave: reforzaron la financiación con garantías más sólidas. Pero, según su versión, no movieron lo que más importa en una puja: la cifra por acción. Paramount Skydance sigue defendiendo su propuesta de 30 dólares por acción como oferta “superior”, y ha dado a entender que no piensa mejorarla, pese a la presión.
El precio y el coste de romper
El segundo gran freno es el contrato ya firmado con Netflix. WBD se comprometió con la plataforma en una operación centrada en su negocio de studios y streaming (incluido HBO), y romper ese acuerdo tiene coste: la propia compañía calcula una penalización de 2.800 millones de dólares si abandona el pacto, además de otros importes asociados a la reestructuración financiera que acompaña el proceso. En televisión, Di Piazza vino a traducirlo a lenguaje de pasillo: si alguien quiere “sobrepujar”, tiene que poner también el dinero para cubrir la ruptura y dejar una propuesta claramente mejor.
A todo eso se añade el miedo clásico de los consejos cuando huelen una compra “a lo bestia”: certeza de cierre. WBD ha calificado la estructura de Paramount como un riesgo de tipo leveraged buyout, por la montaña de deuda que cargaría sobre la operación, y sostiene que el acuerdo con Netflix ofrece un perfil financiero y de ejecución más estable. Reuters resume el pulso así: Paramount vende más precio, WBD vende más seguridad.
Deuda, seguridad y presión pública
Los accionistas, mientras, están lejos de hablar con una sola voz. Parte de los grandes inversores cree que Netflix es la opción “menos incierta”, pero otros presionan para que el consejo no despache tan rápido una oferta íntegramente en efectivo como la de Paramount. Con el reloj corriendo, la oferta a los accionistas de Paramount tiene fecha de caducidad (por ahora) el 21 de enero, y la votación final sobre el camino elegido por WBD se espera para finales de primavera o inicios de verano.
Lo más llamativo es el método: Di Piazza parece estar negociando “a través de la tele”, enviando señales públicas porque, con un acuerdo ya suscrito con Netflix, moverse mal puede tener consecuencias legales o estratégicas.















