La tercera entrega de la nueva saga de 28 años después no está oficialmente caída, pero tampoco puede darse por blindada. El rumor empezó cuando World of Reel aseguró en febrero que la película estaba “en limbo” y que Sony no tenía prisa por activarla, una información que el estudio no ha confirmado públicamente. Frente a ese rumor, lo último verificable es que Cillian Murphy ha dicho que el proyecto sigue en fase de planificación y que él está listo para volver.
Eso encaja con lo que se sabía hasta ahora: en diciembre de 2025, medios de industria como Variety y Deadline informaron de que Sony había dado luz verde a una tercera película, con Alex Garland escribiendo de nuevo el guion y con Murphy en conversaciones para regresar al frente de la historia. Es decir, la película no nació como una fantasía de fans ni como un deseo vago de sus responsables: hubo una decisión real de seguir adelante con el cierre de la trilogía.
Críticas fuertes, taquilla menos sólida
El problema es que, entre aquel anuncio y marzo de 2026, el contexto industrial se ha vuelto menos limpio de lo que parecía. 28 años después: el templo de los huesos ha funcionado mucho mejor entre la crítica que en la taquilla, y varios seguimientos de mercado coinciden en describir un recorrido comercial por debajo de lo esperado para una secuela de este tamaño. El contraste entre buenas reseñas y rendimiento económico irregular explica por qué han empezado a circular dudas sobre la velocidad con la que Sony querrá comprometer dinero y calendario para la tercera.
La información más repetida es pesimista —que Netflix estaría interesada y que Boyle querría evitarlo para asegurar un estreno en cines— procede del mismo circuito de rumor que habló del “limbo”, no de un comunicado del estudio ni de una entrevista oficial de los implicados. Hoy por hoy, no hay una cancelación anunciada, ni una pausa confirmada por Sony, ni una nueva fecha de rodaje comunicada al público.
Murphy mantiene vivo el proyecto
Lo más optimista sigue siendo Murphy. En una reciente entrevista para The Times se le preguntó sobre el estado de la película y si estaba en producción, y respondió con un “Espero que sí, estoy listo”. No es una garantía de rodaje, pero sí una señal clara de que uno de los nombres más importantes del proyecto no lo trata como un cadáver, sino como una continuación todavía viva dentro del estudio y del equipo creativo.















