En pleno Mardi Gras, cuando Nueva Orleans está en modo desfile con música, máscaras y alcohol, el nombre que ha roto la burbuja festiva no ha sido el de ninguna carroza, sino el de Shia LaBeouf. El actor fue detenido de madrugada durante las celebraciones y se enfrenta a dos cargos de “simple battery” (agresión leve, según la tipificación habitual en Luisiana) tras un altercado en el French Quarter.
Según la versión policial recogida por Reuters, el incidente se habría iniciado en un negocio de Royal Street cuando el intérprete, descrito como cada vez más agresivo, fue expulsado por personal del local. Tras salir, habría regresado poco después y se produjo una nueva escalada: golpes a un trabajador y a otro hombre, con una agresión que habría terminado con un puñetazo en la nariz de una de las víctimas, hasta que varias personas lograron retenerlo mientras llegaban los agentes.
Shia LaBeouf started a fight after being cut off at a bar in New Orleans 💀 pic.twitter.com/R4eJdrEmtF
— Old Row (@OldRowOfficial) February 17, 2026
Del carnaval al parte policial
Él medio TMZ publicó imágenes en las que se ve al actor en la calle y, en otro momento, recibiendo atención médica, antes de que el caso pasara del ruido del carnaval al circuito habitual de hospital–custodia–juzgado. El foco mediático, como suele ocurrir en este tipo de historias, está menos en la minuta exacta del parte y más en la sensación de caos alrededor.
Shia LaBeouf FA with the wrong guy in New Orleans and FO!
How embarrassing 👇 pic.twitter.com/9LIfQtwIQK
— Vince Langman (@LangmanVince) February 18, 2026
En paralelo, People y otros medios han reconstruido que llevaba varios días en la ciudad, moviéndose por bares y locales, algo que encaja con el relato de “rastro” previo que suele acompañar a detenciones así: un fin de semana largo que se va torciendo hasta que alguien llama a la policía.
El caso también aterriza sobre una biografía pública cargada de baches. En lo profesional, LaBeouf pasó de niño prodigio televisivo a estrella de gran franquicia, y en los últimos años ha intentado sostener una carrera más irregular, con títulos de perfil menor y retornos puntuales a proyectos de gran escaparate (entre ellos, su participación en Megalopolis, de Francis Ford Coppola, que volvió a ponerlo en el radar industrial pese al lastre reputacional).
Un pasado complicado
En lo personal, su relación con Mia Goth —una montaña rusa desde que se conocieron rodando Nymphomaniac— también forma parte del “contexto inmediato” que suele reaparecer cada vez que hay un nuevo incidente: idas y venidas, un enlace muy comentado y, desde 2022, una hija en común, Isabel, que los medios estadounidenses han citado como el gran anclaje doméstico de esta etapa. De hecho, según han publicado varios medios, llevarían más de un año separados en scereto.
Shia LaBeouf immediately returns to partying at Mardi Gras after release from jail https://t.co/jDGsK8tger pic.twitter.com/yg9sKhiZQl
— Page Six (@PageSix) February 18, 2026
En el pasado, LaBeouf ha hablado de forma explícita de su alcoholismo, de su paso por tratamiento y de un intento sostenido de sobriedad; en 2022, por ejemplo, su propio entorno difundió que llevaba más de un año sin consumir y él mismo lo vinculó a un proceso de “humillación” y reconstrucción personal, en mensajes publicados por Variety y recogidos por People. Y, en entrevistas largas anteriores, describió el impacto psicológico de su historial familiar y la forma en que en rehabilitación le señalaron un cuadro compatible con trauma, algo que él conectaba con su impulsividad y su violencia “de gatillo fácil”.
mf out of jail and already back on bourbon pic.twitter.com/zIfPFg3kN8
— Justin Credible (@GravySauceCream) February 18, 2026
A ese telón de fondo se suma el frente judicial de los últimos años: la demanda de FKA twigs por abuso y agresión sexual, que se cerró con un acuerdo privado en julio de 2025, sin que trascendieran los términos. Un momento complicado para el actor, sin duda.















