En 2024, Alien: Romulus devolvió al xenomorfo al centro del cine de ciencia ficción. Dirigida por Fede Álvarez, la película sirvió como una mezcla de secuela y reinicio de la saga, enfrentando a los personajes interpretados por Cailee Spaeny y David Jonsson a una de las criaturas más icónicas del cine.
El resultado fue notable: revitalizó el interés por la saga creada por Ridley Scott y recaudó suficiente dinero en taquilla como para que en Hollywood se empezara a hablar inmediatamente de una continuación. Mientras tanto, el universo de la saga también se expandía en televisión. La serie Alien: Planeta Tierra, desarrollada por Noah Hawley, se estrenaría al año siguiente en Disney+, y su primera temporada fue renovada rápidamente para una segunda. Sin embargo, el futuro de la secuela directa de Alien: Romulus era bastante más incierto.
Álvarez se aparta de la dirección y deja la película en otras manos, pero seguirá escribiendo y produciendo una secuela marcada por tensiones creativas sobre el rumbo de la saga
Con el tiempo, se confirmó que Álvarez seguiría involucrado en el proyecto, pero en un rol diferente: escribiría el guion y produciría la película junto a Scott, considerado el verdadero padre de la franquicia tras dirigir Alien. Sin embargo, no volvería a dirigirla. "Acabamos de terminar el guion para la secuela de Alien: Romulus. Pero esta vez voy a pasar el testigo como director", explicó el propio cineasta.
La decisión llega con rumores de fricciones creativas dentro del universo Alien. Desde hace años, Scott ha defendido la continuidad del arco narrativo iniciado en Prometheus y Alien: Covenant, donde el androide David, interpretado por Michael Fassbender, era fundamental. Según filtraciones de la industria, Scott nunca ha abandonado la idea de recuperar a David en futuras entregas.
Álvarez quiso contar con él para Romulus y, aunque apostaba por alejarse de esa trama y volver al terror puro de los primeros filmes, quería buscar la manera de incluir al androide en sus historias. A Scott no le pareció bien y el uruguayo intentó hacer encaje de bolillos para que todo cuadrase de la mejor manera posible.
Este choque de enfoques -entre el legado filosófico de Scott y el terror directo que reivindica Álvarez- habría provocado cierta tensión creativa durante el desarrollo de la primera película y de ahí el mantener distancias en la secuela. Mientras tanto, la preproducción de la nueva película ha avanzado lentamente hasta que, según Nexus Point News, el estudio ya estaría buscando un sustituto para dirigirla. El nombre que suena con más fuerza es el de Michael Sarnoski.
Michael Sarnoski, conocido por su atípico thriller de venganza Pig protagonizado por Nicolas Cage, dio el salto a los grandes estudios con Un lugar tranquilo: Día 1, precuela de la popular saga de terror. Durante la promoción de esta última, reveló que su principal inspiración dentro del género era Aliens: El regreso, la clásica secuela dirigida por James Cameron. Esto lo convierte en un candidato ideal para continuar el legado del xenomorfo.
Actualmente, Sarnoski se perfila como el principal aspirante mientras trabaja en The Death of Robin Hood y otro ambicioso proyecto: la adaptación cinematográfica del videojuego Death Stranding, producida por A24. Sea como sea, el futuro de Alien: Romulus 2 sigue siendo incierto, marcado por una batalla creativa sobre la dirección que debe tomar la saga.















