Disney ha vuelto a conquistar la taquilla con una de las sorpresas del año: 'El diablo viste de Prada 2'. La secuela de Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci ha irrumpido en la cartelera mundial con una gran fuerza recaudando hasta 233 millones de dólares, una noticia extraordinaria teniendo en cuenta que el presupuesto de la producción ha sido de unos 100 millones aproximadamente. A pesar de que la secuela llega 20 años tarde a la pantalla grande, la respuesta del público ha sido extraordinaria y la Casa del Ratón puede haber encontrado otra mina de oro más allá de Marvel y Star Wars.
Ni Marvel ni Star Wars: el nuevo superéxito de Disney rompe los esquemas de la taquilla aún llegando 20 años tarde
Si bien es cierto que, generalmente, la compañía suele depositar su confianza en producciones "seguras" para dominar la taquilla, en esta ocasión 'El diablo viste de Prada 2' ha servido para reafirmar que, aún siendo también una secuela, no son siempre las mismas sagas y franquicias las que dominan el formato cinematográfico a nivel de recaudación: una historia atractiva que estire un poco más un gran clásico puede ofrecer grandes resultados.
A pesar de que el caso de 'El diablo viste de Prada 2' es especial, porque puede entenderse de una secuela aislada que sirve para que el público se reencuentre con una serie de personajes que marcaron un antes y un después en la comedia y drama del siglo XXI, su propuesta ha sido un fuerte golpe sobre la mesa. La secuela, que se puede ver en múltiples salas de cine en España, sigue lucha de Miranda Priestly contra Emily Charlton, su exasistente convertida en ejecutiva rival, mientras compiten por los ingresos por publicidad en medio de la decadencia de los medios impresos y Miranda se acerca a la jubilación.















