Si hablamos de mitos fundacionales del cine de terror, Nosferatu ocupa un lugar privilegiado. Estrenada en 1922 por Friedrich Wilhelm Murnau, la cinta fue pionera, polémica y visionaria a partes iguales. Su fama no nació solo por el talento expresionista que destilaba cada plano, sino también por el escándalo legal que arrastró: no era una adaptación autorizada de Drácula, y la viuda de Bram Stoker se encargó de llevarla a juicio.
El resultado: una orden para destruir todas las copias. Afortunadamente, no lo lograron, y la figura del Conde Orlok acabó convirtiéndose en un ícono inmortal del género y marcó lo que sería la imagen que tenemos de los vampiros. Más de un siglo después, Robert Eggers —el cineasta detrás de La bruja, El faro o El hombre del norte— ha cumplido el que probablemente sea el sueño más antiguo de su carrera: revivir Nosferatu con un enfoque propio, cargado de atmósfera, simbolismo y terror en estado puro. Ahora llega al streaming.
El regreso del vampiro: 'Nosferatu', la obra maestra del terror, revive 102 años después con el sello inconfundible de Robert Eggers
La cinta, que se estrenó en cines el 25 de diciembre de 2024, aterriza en streaming el próximo 4 de agosto en SkyShowtime. Eggers lleva obsesionado con la historia desde su infancia. De hecho, escribió y dirigió una versión teatral del mito en el instituto, donde además se puso en la piel del mismísimo vampiro. No obstante, como su propio responsable explicó, Nosferatu tiene algo distinto a Drácula en su concepto y presentación. Es un relato más oscuro, con mucho espacio para reinterpretar su mito.
Protagonizada por Lily-Rose Depp, Nicholas Hoult y un escalofriante Bill Skarsgård como el conde vampírico, esta nueva versión no es la primera reinterpretación del mito: en 1979, Werner Herzog ya exploró el legado con su Nosferatu: El vampiro de la noche. Pero la de Eggers es distinta: se apoya en una reconstrucción minuciosa del folclore europeo, la imaginería gótica y el pavor existencial que ha definido su filmografía.
Y la jugada ha salido redonda. Nosferatu ha sido aclamada por la crítica, considerada una de las mejores películas de terror de 2024 y nominada a cuatro premios Oscar. La historia nos sitúa en 1838, cuando el joven Hutter es enviado a Transilvania para cerrar un trato con un cliente enigmático: un conde que habita un castillo sombrío en los Cárpatos. Lo que empieza como un viaje de negocios pronto se convierte en una pesadilla gótica, cuando Hutter descubre marcas de colmillos en su cuello y comprende que su anfitrión es algo más que humano.
Terror en estado puro. Tradición, oscuridad y una dirección que respeta el legado sin miedo a innovar. Si Nosferatu es un cuento maldito, Eggers ha conseguido que vuelva a latir con fuerza, 102 años después de que casi fuera borrado de la faz del cine.















