Dexter siempre ha tenido una forma muy suya de presentarse: esa rutina matinal convertida en “coreografía” doméstica, con gestos cotidianos filmados como si fueran pequeños actos de violencia. Y ahora, más de una década después de que la serie original dejara de usarla, todo apunta a que Dexter: Resurrección quiere recuperarla en su segunda temporada, apelando directamente a la nostalgia más reconocible del personaje.
La pista llega por la vía más clásica: el propio showrunner, Clyde Phillips, ha dejado caer en una charla reciente que no sería raro volver a ver esa secuencia “otra vez” el próximo año, una frase que los fans ya han interpretado como un guiño consciente a la cabecera legendaria. No sería un simple detalle estético: en Dexter, esa rutina funcionaba como una declaración de intenciones, recordándote que el monstruo también paga facturas, desayuna y se afeita.
La rutina como máscara
Tiene sentido que el regreso se sienta “merecido” ahora. Resurrección venía de temporadas donde la historia estaba demasiado en modo supervivencia (huida, reconstrucción, heridas abiertas) como para permitirse el lujo de una introducción tan ritual. Si Dexter vuelve a una vida con más estructura —aunque sea una estructura falsa— la serie puede volver a jugar con esa ironía: la normalidad como disfraz, la rutina como máscara.
La noticia, además, llega en un momento en el que la maquinaria de la franquicia ya está en marcha: el equipo lleva meses calentando motores con la preparación de la segunda temporada, y la producción apunta a un calendario de rodaje que encaja con un estreno en 2026.
Fecha orientativa y vuelta a “casa”
De hecho, en el entorno de la serie ya se habla abiertamente de octubre de 2026 como ventana de lanzamiento. No es una fecha cerrada, pero sí una orientación lo bastante concreta como para que el “volveremos a ver la rutina” suene menos a deseo y más a plan.
Si se confirma, el regreso de la rutina matinal no será solo fanservice: será una manera elegante de decir “Dexter ha vuelto a casa”, incluso aunque esa casa esté construida sobre secretos. Y en una saga que ha sobrevivido precisamente por saber mezclar oscuridad con cierto sentido del humor, recuperar su tradición más icónica es casi una forma de afilar el cuchillo antes de empezar de nuevo.















