Estados Unidos lanzó en la madrugada de este viernes un ataque sorpresa en territorio venezolano, que terminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, según confirmó el propio mandatario estadounidense, Donald Trump. Funcionarios de la Casa Blanca indicaron a CBS News que la operación, apoyada por el músculo militar estadounidense, fue ejecutada por la Delta Force, la unidad de élite de las fuerzas especiales estadounidenses encargada de las misiones más delicadas y peligrosas.
De operaciones antiterroristas a Venezuela: Delta Force, la unidad de EE. UU. que capturó a Nicolás Maduro
La Delta Force, oficialmente conocida como Primer Destacamento Operacional de las Fuerzas Especiales Delta, es famosa por intervenir en operaciones de alto riesgo, desde la lucha contra el terrorismo hasta el rescate de rehenes o la captura de objetivos estratégicos. Sus misiones se mantienen generalmente en secreto, y pocas veces son reconocidas públicamente por las autoridades estadounidenses.
Durante la operación en Venezuela, un comando de la Delta Force irrumpió en la residencia de Maduro mientras dormía. La fortaleza, fuertemente custodiada y reforzada con guardaespaldas cubanos, fue tomada por soldados de élite que derribaron puertas blindadas y superaron a la guardia presidencial en un operativo que parecía sacado de una película de acción.
El imaginario colectivo ha asociado a esta unidad con figuras heroicas de Hollywood. Películas como The Delta Force de 1986, protagonizada por Chuck Norris, así como la gran obra maestra de Ridley Scott Black Hawk Derribado y videojuegos basados en sus operaciones, han contribuido a su fama.
La experiencia de la Delta Force se remonta a décadas de operaciones militares estadounidenses, especialmente en Irak. Desde su despliegue en 1991 y 2003, la unidad ha participado en campañas prolongadas contra Al Qaeda y otros objetivos de alto valor, incluyendo la captura del dictador iraquí Sadam Husein. La unidad también intervino en operaciones históricas en Latinoamérica, buscando al narcotraficante Pablo Escobar y al dictador panameño Manuel Noriega, así como en intentos de rescate en Siria contra ISIS.
Creada en 1979 como respuesta al aumento del terrorismo internacional, la Delta Force inició su trayectoria con la fallida Operación Garra de Águila en 1980, destinada a rescatar rehenes en la Embajada estadounidense en Irán. Más tarde participó en la batalla de Mogadiscio en 1993 y en la eliminación del líder del ISIS, Abu Bakr al-Bagdadi, en 2019.
Los soldados que integran la Delta Force son entrenados en Fort Bragg, Carolina del Norte, y desarrollan capacidades únicas que les permiten operar tanto en combates abiertos como de manera totalmente discreta, a veces irrumpiendo con fuerza y a veces pasando desapercibidos. La unidad es considerada una de las más sofisticadas del mundo, especializada en neutralizar amenazas críticas para la seguridad nacional de Estados Unidos, complementando el trabajo de otras fuerzas de élite como los Navy SEALs.















