- Vandal Random
- Noticias
- Jorge Jiménez, dibujante de Superman, Batman y Spider-Man: 'El arte es humano. Y eso es todo lo que tengo que decir'
Jorge Jiménez, dibujante de Superman, Batman y Spider-Man: 'El arte es humano. Y eso es todo lo que tengo que decir'
La San Diego Comic-Con de Málaga es un luegar para disfrutar Hay historias que parecen escritas de antemano. La de Jorge Jiménez podría ser una de ellas. De niño se pasaba horas dibujando el escudo de Superman en el suelo de la cocina, con su madre cerca. Décadas después, aquel niño ha terminado dibujando a Superman para DC y compartiendo página con Spider-Man en uno de los grandes cruces de la historia del cómic.
El camino, eso sí, no ha sido sencillo. Jiménez entró en DC por una 'puerta trasera', como él mismo recuerda, dibujando primero series digitales vinculadas a sagas y series de televisión. Después llegó Smallville, más tarde Superman y finalmente Batman. Ahora se encuentra ante el reto de trabajar con dos de los personajes más reconocibles de Marvel y DC, junto a otro dibujante español, Pepe Larraz.
Pero reducir a Jorge Jiménez a Superman, Batman o Spider-Man sería quedarse en la superficie. Su estilo está profundamente marcado por el manga y, especialmente, por Akira Toriyama. El dinamismo, las deformaciones, las líneas cinéticas y esa forma de entender la acción como algo que tiene que 'molar' siguen presentes incluso cuando trabaja con personajes que exigen un acabado más realista.
Durante su conversación también hablamos de algo que va mucho más allá de las viñetas: el enorme momento que atraviesa el talento español en el cómic internacional, el esfuerzo mental que exige dibujar durante horas, la anatomía de los superhéroes, su método para construir las escenas de acción y el impacto de la inteligencia artificial en el proceso creativo. Y, sobre todo, hablamos de cumplir sueños. De ese momento en el que un dibujante que empezó dibujando a Superman siendo un niño se da cuenta de que, muchos años después, está haciendo exactamente aquello que siempre quiso hacer.
Jorge Jiménez, el dibujante de Superman, Batman y Spider-Man, afirma: “El arte es una expresión humana, y eso es todo lo que necesito decir”
Vandal: Jorge, quiero empezar con algo personal. Para alguien que tiene familia en Granada -mi madre es de Motril-, encontrarse con un artista de la tierra con proyección internacional que se dedica a una de las cosas más bonitas que existen, contar historias, es un auténtico orgullo.
Jorge Jiménez: ¡Olé! Muchas gracias.
Vandal: A veces reducimos tu trabajo al dibujo, a una imagen o a algo muy concreto. Sin embargo, lo que haces es dar forma a una historia y conseguir que sea universal, y eso es muy difícil. Quiero empezar con una pregunta quizá nostálgica. Imagínate al Jorge de niño, dibujando a Spider-Man y Superman, y que de repente descubre que está participando en uno de los cómics más importantes de los últimos tiempos. Si pudieras enseñarle al Jorge Jiménez de 10 o 12 años una página del cruce entre Superman y Spider-Man, ¿cuál sería?
Jorge Jiménez: Probablemente le enseñaría la portada alternativa que hice de los dos, con un incendio y ambos salvando la ciudad. Es muy bonita. Y sí, es verdad que aquel Jorge pequeñito dibujaba a Spider-Man y Superman. El símbolo de Superman, su escudo, lo he dibujado un millón de veces desde que tenía cuatro años. Recuerdo estar en la cocina, tirado en el suelo, con mi madre al lado.
Poder dibujarlo ahora para todo el mundo y que Superman o Batman, tal y como los lee el mundo, salgan de tu cabeza y de cómo siempre los has imaginado es algo que, cuando te paras a pensarlo, da vértigo. Al mismo tiempo, te hace muchísima ilusión y te motiva. Es algo muy bonito. Como artista que ama este tipo de personajes y este medio, es una oportunidad que hay que agradecer y no desaprovechar.
Vandal: Es un momento importante para la carrera de un dibujante. Después de haber trabajado también en Batman, podríamos decir que ya tienes la santísima Trinidad. Tu Superman tiene una presencia muy física. Creo que representa muy bien esa imagen poderosa, pero también la bondad y la cercanía. Es un superhéroe con el que puedes conectar, como comentabas antes en el panel.
Y ahora voy a ponerme un poco intenso. Tienes formación en Ciencias del Deporte. ¿Cómo trabajas la anatomía de un personaje para que resulte realista y, al mismo tiempo, irreal? Creo que es un equilibrio muy complicado.
Jorge Jiménez: Creo que dedicarme al deporte me ha enseñado, sobre todo, a tener la mentalidad de alguien que compite para superarse a sí mismo. Los artistas generalmente evitamos ese tipo de competición personal porque puede llegar a ser tóxica. Yo he intentado mejorar cada vez más, pero simplemente para ser mejor que ayer.
El deporte me ha dado ese enfoque. No lo veo como algo tóxico porque no intento sentirme superior a nadie. Simplemente quiero llevar mi arte, lo que he aprendido y mi preparación al máximo exponente, para descubrir cuál es la versión definitiva de ese personaje.
Lo bueno es que esa versión definitiva nunca llega. Siempre estás aprendiendo. Cuando crees que sabes algo, aparece otro referente, otro artista, y piensas: «Madre mía, nunca se me habría ocurrido esto». Esa sensación de inspiración y de conexión con artistas a los que admiras, tanto del pasado como de la actualidad, se parece mucho al deporte. Me llena de motivación y me mantiene feliz, que al final es lo importante.
Este trabajo es muy solitario. Son muchas horas de trabajo y lo único que lo hace viable es la motivación que tienes para seguir haciéndolo. De niño dibujabas, pero, cuando te cansabas, te ibas a jugar con los muñecos, con los amigos o al fútbol. Ahora es tu trabajo. Por mucho que te motive, llega un momento en el que llevas ocho o nueve horas y todavía tienes que entregar unas páginas. A veces te quedan otras cuatro o cinco porque estás cerrando un capítulo. Es agotador.
Además, es un trabajo muy mental. No es físico, aunque también hay que tener en cuenta las posturas, los hábitos posturales y las lesiones. Pero, sobre todo, es mental. Tu cerebro se va agotando a lo largo del día de tanto trazar y de tener que elegir siempre la línea adecuada.
Por eso necesitas mantener esa llama encendida y recordarte a ti mismo: «Tío, es Superman. Tú querías hacer esto». A mí me funciona estar bastante feliz y estable en ese sentido.
Vandal: Te motiva, ¿no? Te sirve como un faro, como una guía.
Jorge Jiménez: Exactamente.
Vandal: Jorge, sé que es una pregunta que te habrán hecho muchas veces, pero en tu estilo se nota claramente tu afición por el anime y el manga. ¿Hay algún elemento de tu dibujo que hayas intentado conservar de aquella época en la que alucinabas con los shonen y con los grandes mangakas? Tu estilo va evolucionando, igual que tú como persona y como dibujante, pero ¿hay algo que siga ahí, una parte de tu trabajo que todavía conserve aquella esencia?
Jorge Jiménez: Claro. Al final, el estilo de uno mismo va variando y cambiando, pero siempre hay una columna vertebral que lo sostiene todo.
En mi caso, muchas veces es el dinamismo de Toriyama. Siempre está ahí. Por muy realista que intente hacer un rostro o una escena, la narración tiene que leerse de forma fluida. Intento que la línea de lectura funcione, que el lector pueda seguir la acción incluso sin textos y que los paneles no resulten demasiado liosos. Eso es algo que el lector agradece mucho.
Creo que me viene de haber leído tanto manga de Dragon Ball. A veces es inconsciente, probablemente casi siempre. Luego hay muchos recursos que utilizo. Por ejemplo, cuando hago escenas de acción, están mis líneas cinéticas, que tantos artistas han criticado en ocasiones. Para mí son un símbolo del manga y me gusta incorporarlas para dejar claro que no tengo ningún complejo al respecto.
Esas líneas están ahí porque transmiten algo. Quiero dar un extra de intensidad. No me interesa que todo sea especialmente realista. Lo mismo sucede con las deformaciones de determinadas poses o con la exageración. Aunque el estilo sea más realista, si en una viñeta deformo algo, es porque puedo hacerlo, porque es mi decisión y porque quiero. Y si a la gente le gusta, ¿por qué no?
Vandal: Claro, es un recurso artístico. Es tu manera de expresarte y de trasladar a tu trabajo esa pasión que tenías de niño y que seguramente sigues conservando. La técnica también está para romperla.
Jorge Jiménez: Exactamente. Para romper los límites.
Vandal: Spider-Man es, probablemente, uno de los personajes más difíciles de dibujar. A todos los que sentimos pasión por el dibujo nos ha pasado alguna vez. ¿Qué descubriste al enfrentarte a Peter Parker que no esperabas? ¿Hubo algún problema con el que no contabas? Porque Peter Parker es una cosa y Spider-Man es otra.
Jorge Jiménez: Es verdad que Peter Parker fue la gran sorpresa. Desde que me anunciaron que iba a hacer este cruce, pensaba todo el rato en Spider-Man. Pero, cuando me enfrenté a las páginas, vi que lo primero que tenía que dibujar era a Peter Parker caminando hacia la oficina con Clark.
Recuerdo estar dibujando esa viñeta. En realidad, en el guion no era especialmente importante, pero reconstruí la narrativa de aquella página para que la escena en la que los dos caminaban fuera la principal. A veces nos tomamos ese tipo de licencias. Lees el guion y piensas: «Lo siento, pero esta escena tiene que ir aquí. Esta viñeta necesita estar al principio de la página».
Verme dibujando a Peter Parker y a Clark caminando, cada uno con su estilo, intentando ser muy fiel a la esencia clásica de ambos, me pareció un sueño hecho realidad.
En cuanto a Spider-Man, más que una dificultad en sí misma, porque los artistas que trabajamos mucho la acción y las poses exageradas solemos desenvolvernos bastante bien en ese terreno, lo que exige es un tiempo extra de trabajo. Spider-Man siempre tiene que quedar estético, aunque su pose parezca aleatoria, asimétrica o extraña. Siempre tiene que molar. No puedes mostrar a Spider-Man en una pose aburrida.
Por otro lado, su traje tiene un nivel de detalle muy grande. Las líneas de las telarañas tienen que encajar con la tridimensionalidad de la musculatura y con todo el cuerpo. Eso requiere un tiempo adicional que, independientemente de lo rápido que seas dibujando, siempre tienes que dedicarle. Pero esa es también su magia. Cuando terminas de vestirlo con su malla y ves el resultado, dices: «Ha quedado perfecto. Está Spider-Man ahí».
Vandal: Inconfundible. Hay otra cosa que también me llena de orgullo: en este cruce habéis colaborado con Pepe Larraz, cada uno desde un lado, uno con DC y otro con Marvel. Me parece curioso que hayáis podido enseñaros algunas páginas. ¿Ha habido algún tipo de sinergia para ver cómo afrontaba cada uno a los personajes principales, uno de DC y otro de Marvel?
Jorge Jiménez: Sí, llegamos a ver algunas páginas antes de que se publicaran, pero, sobre todo, hubo sinergia en la noticia. Cuando ambos hablamos de lo que estábamos haciendo, pensamos: «Tío, estamos haciendo el cómic de superhéroes más importante que va a lanzar Estados Unidos este año, con los dos iconos más reconocidos de la historia juntos». Y encima lo van a hacer dos españoles.
Además, como había varias historias paralelas más pequeñas y cortitas, también participaron otros autores españoles, como Bruno Redondo, Dani Sampere o Belén Ortega. A mí siempre me gusta matizarlo y citarlos porque tanto Pepe como yo tenemos a veces una posición privilegiada que hace que los medios nos presten algo más de atención. Pero creo que es importante recordar que, junto a nosotros, hay muchísimos autores y autoras del mundo del cómic haciendo un trabajo increíble, rompiendo barreras y llegando a todas partes. Kenny Ruiz está en Japón, en el manga. Y en Estados Unidos y en el cómic francés hay nombres españoles entre los más importantes del panorama actual.
Está muy bien que Nadal gane, que la selección española levante la Copa del Mundo, pero resulta que en los cómics también hay gente que está despuntando muy alto. Es un orgullo nacional y creo que deberíamos decirlo sin complejos. Deberíamos decirlo siempre.
Vandal: Creo que también es un titular muy bueno, Jorge. Hablando otra vez de este proyecto y de las viñetas, ¿hay alguna página o algún momento en el que hayas pensado: «Esto es lo que yo quería hacer de niño»? Quizá sea una pregunta un poco intensa.
Jorge Jiménez: Siempre recuerdo una época en la que estaba empezando en DC. Mi entrada no fue por la puerta grande, haciendo las series principales más vendidas. Yo siempre digo que entré por una escotilla trasera. Empecé con las series digitales de franquicias de televisión, en las que ni siquiera aparecían los personajes principales. Después hice Smallville, y aquello fue una pequeña ventana que me hizo mucha ilusión porque era Superman, aunque no se trataba de un cómic especialmente importante. En algún momento conseguí dar el salto a las series regulares principales y tuve la oportunidad de dibujar algunos capítulos de Superman por primera vez.
Siempre me gusta recordar el momento en el que dibujé por primera vez a Superman en una splash page, en el espacio exterior, apuntando con el brazo hacia la Tierra, de cuerpo entero. Recuerdo pensar que por fin había llegado a la meta. Estaba haciendo a Superman y miles de personas de todo el mundo iban a ver aquello. Me acuerdo de mí mismo dibujando, un poco emocionado, con la música que a veces me ponía para motivarme. Soy muy flipado, siempre lo digo, y me gusta vivir así. Es mi forma de ser y lo que me permite mantenerme concentrado. Recuerdo bastantes momentos de ese tipo, pero aquel fue uno de los primeros en los que pensé que todo el esfuerzo había merecido la pena.
Vandal: Qué bonito, Jorge. Tampoco quiero robarte mucho más tiempo. Cuando te pones a dibujar una secuencia de acción, como comentabas antes, ¿qué construyes primero? ¿La coreografía, la imagen? ¿Tienes una gramática o una sintaxis propia, un método que te lleva a centrarte primero en una cosa y después en el resto de la página o de la secuencia?
Jorge Jiménez: Cada guion es un mundo y cada escena también. Lo primero que intento hacer es leer el guion completo y ver cuánta energía tiene. Si hay un exceso de acción y una escena muy larga, tendré que dosificar el impacto. En cambio, si en el guion solo hay cuatro páginas de acción, puedo concentrar toda la energía ahí. Voy haciendo pequeñas calibraciones a lo largo del storyboard, que generalmente me gusta dibujar con bocetos muy sencillos. Hago el capítulo entero de esa manera.
Vandal: Como una previsualización.
Jorge Jiménez: Exactamente. Una previsualización que incluso comparto con los editores por si tienen alguna inquietud. Ahí es donde suelo tomar las decisiones narrativas más importantes, casi siempre. Una vez que todo eso está decidido, la partitura ya está escrita. Solo queda tocarla con el instrumento.
Vandal: Creo que esta es una pregunta también un poco obligada. Ahora que estamos hablando de inteligencia artificial, como hemos hecho también en el panel, y de los procesos creativos relacionados con la IA generativa y todo lo que implica, ¿qué opinas de esta tecnología? ¿Por qué hay que poner en valor el talento humano, la creatividad y la pasión? Esa necesidad de contar algo que nos mueve por dentro frente a quienes generan obras a partir de introducir una instrucción.
Jorge Jiménez: En principio, a mí no me interesa demasiado, porque soy muy feliz con mi proceso de trabajo diario.
Hoy, por ejemplo, en el panel cada uno estaba contando una historia sobre sus referentes. En mi caso, explicaba cómo Akira Toriyama me impactó de niño, cómo consiguió que una escena me hiciera sentir tantas cosas y cómo aquello se me quedó grabado. Por eso dibujo los ojos de determinada manera y utilizo ciertos recursos. Cada elemento del estilo de un artista tiene una historia detrás. No es un algoritmo eligiendo al azar la estética más de moda, más bonita o más parecida a otra cosa.
Hay una historia detrás de cada decisión. Tú has elegido ese tipo de orejas, esa caída de la ropa o cualquier otro detalle porque un artista te influyó y aquello se te quedó grabado. Muchas veces ni siquiera eres consciente de ello. Simplemente te sale porque tu estilo es la suma de todos esos referentes que has tenido y de las ideas propias que has ido desarrollando a lo largo de tu vida. Eso es la humanidad y eso es el arte. El arte es humano. Y eso es todo lo que tengo que decir.
Vandal: Claro, no se puede añadir nada más. Ya por último, ¿qué te gustaría dibujar? ¿Hay algún personaje, alguna historia que tengas dentro de ti y que todavía quieras contar?
Jorge Jiménez: Siempre digo que empecé queriendo hacer un manga, un shonen, y no descarto que en algún momento pueda hacer un cómic americano con ese espíritu o directamente un manga. Es algo que me gustaría hacer.
Tampoco sé si es algo que me quite el sueño o si necesito hacerlo ahora mismo. La realidad es que, actualmente, uno de mis superhéroes favoritos es Batman. Batman es el gran icono de DC. Que DC te dé la oportunidad de dibujar a Batman es un regalo que no puedes desaprovechar. Así que ahora mismo lo único que quiero es seguir siendo feliz dibujándolo tanto como sea posible. Intentaré hacer el mejor trabajo que pueda, que a la gente le guste y disfrutarlo día a día. Eso es todo.





