Netflix ha decidido subir los precios de sus tres planes en Estados Unidos por segunda vez en poco más de un año, un movimiento que podría anticipar una nueva subida en otros mercados como España. Actualmente, en territorio español, el plan Estándar con anuncios cuesta 5,49 euros al mes, el Estándar sin anuncios se sitúa en 12,99 euros, y el Premium alcanza los 17,99 euros, aunque la estrategia reciente de la compañía sugiere que estos precios podrían revisarse al alza en los próximos meses.
Las nuevas tarifas estadounidenses, informan desde Variety, se actualizaron este jueves en su página web. Con este ajuste, el plan Estándar con anuncios pasa a costar 8,99 dólares al mes, un dólar más que antes. El plan Estándar sin anuncios (con visualización en hasta dos dispositivos simultáneamente) sube dos dólares, de 17,99 a 19,99 al mes. Por su parte, el plan Premium (sin anuncios, hasta cuatro dispositivos a la vez y con calidad Ultra HD y HDR) también aumenta dos dólares, situándose en 26,99 mensuales frente a los 24,99 anteriores.
Es oficial: Netflix vuelve a subir precios en EE. UU. y anticipa un nuevo giro en el modelo del streaming
Este movimiento refleja que la compañía considera que tiene margen para aplicar subidas de precios frente a sus competidores en el sector del streaming. Aunque algunos usuarios podrían cancelar sus suscripciones, la empresa -líder mundial del streaming por suscripción con más de 325 millones de clientes a finales de 2025- confía en que el incremento de ingresos por usuario compense posibles bajas.
"Seguimos apostando por ofrecer una variedad de precios y planes que se adapten a distintas necesidades, y a medida que aportamos más valor a nuestros miembros, ajustamos los precios para poder reinvertir en entretenimiento de calidad y mejorar la experiencia", señaló Netflix en un comunicado.
Las nuevas tarifas se aplicarán tanto a nuevos como a actuales suscriptores. Quienes se den de alta verán los nuevos precios de primeras, mientras que los usuarios existentes los irán recibiendo progresivamente en las próximas semanas. La compañía notificará los cambios por correo electrónico con un mes de antelación, en función del ciclo de facturación de cada cliente.
La última subida de precios en Estados Unidos se produjo en el primer trimestre de 2025, siendo la primera en tres años que afectaba al plan Estándar, históricamente el más popular. Este aumento llega poco después de que Netflix descartara la compra del negocio de estudios y streaming de Warner Bros. Discovery, renunciando a competir con la oferta de Paramount, que acabó imponiéndose. Como consecuencia, la compañía recibió una compensación de 2800 millones de dólares tras la ruptura del acuerdo.
Según explicó su director financiero, Spence Neumann, la empresa afronta ahora el futuro con esa liquidez adicional. De cara a 2026, Netflix prevé ingresos de entre 50.700 y 51.700 millones de dólares, lo que supondría un crecimiento interanual de entre el 12% y el 14%, además de un margen operativo del 31,5%.
Asimismo, estima un gasto en contenidos cercano a los 20.000 millones de dólares en 2026, un 10% más que el año anterior. La compañía confía en su crecimiento orgánico, sin contar activos externos, y señala como principales motores de ingresos el aumento de precios, el crecimiento de suscriptores y el impulso de la publicidad, que podría duplicarse hasta alcanzar unos 3.000 millones de dólares. En conjunto, las nuevas tarifas en Estados Unidos suponen un incremento medio del 11%. Según analistas, esto elevará el ingreso medio por usuario en la región de Estados Unidos y Canadá en torno a un 6% interanual durante 2026.















