El regreso de Armie Hammer a Hollywood continúa dando que hablar. Tras varios años alejado de la industria por las graves acusaciones que marcaron su carrera y lo convirtieron en una de las figuras más controvertidas del cine estadounidense, el actor ha vuelto a ponerse delante de las cámaras con Citizen Vigilante, un thriller de acción dirigido por el siempre polémico Uwe Boll.
Ahora, la película acaba de cerrar un importante acuerdo de distribución internacional que, además, llega impulsado por una inesperada ayuda de Elon Musk. La distribuidora Quiver Distribution ha adquirido los derechos mundiales de Citizen Vigilante, aunque el acuerdo excluye Reino Unido, los territorios de habla alemana, Corea del Sur y Taiwán. La compañía ya había estrenado la película en Estados Unidos y Canadá el pasado 19 de junio, pero el verdadero impulso mediático llegó pocos días después gracias al propietario de X.
Elon Musk rescata la película más polémica de Armie Hammer, un violento filme de acción dirigido por Uwe Boll
Según ha explicado el propio Uwe Boll en una entrevista con Variety, Elon Musk se puso en contacto con el equipo del pódcast estadounidense Uwe Boll Raw, presentado por el cineasta junto a Gary Otto, para solicitar permiso y publicar la película íntegra en X durante 48 horas de forma completamente gratuita. La plataforma del magnate cuenta con cerca de 240 millones de seguidores, una exposición imposible de igualar para una producción independiente.
"Pensé que sería una cuenta parodia", reconoce Boll. "No esperas que Elon Musk contacte contigo de verdad". El director explica que el intercambio fue extremadamente breve y que, en esencia, Musk pidió autorización antes de compartir la película. "Sí, básicamente pidió permiso", afirma.
La maniobra ha abierto un interesante debate. Por un lado, permitir que millones de personas vieran gratuitamente la película podía perjudicar su rendimiento comercial. Por otro, la repercusión obtenida era una campaña publicitaria que ninguna distribuidora independiente podría permitirse financiar. "Existe una parte buena y otra mala", reconoce Boll. "La cuestión es saber si toda esa publicidad acabará generando más dinero o, por el contrario, nos hará perder ingresos". El director asegura que será necesario esperar varias semanas para comprobar si la estrategia ha resultado rentable.
El cineasta también explica que el contexto internacional facilitó la decisión. Citizen Vigilante todavía no dispone de clasificación por edades en Reino Unido y, además, fue rechazada por el organismo de calificación alemán, lo que complicaba enormemente su distribución en buena parte de Europa. Salvo Corea del Sur y Taiwán, tampoco existían demasiadas perspectivas de venta en otros mercados, por lo que Boll sintió que tenía poco que perder. "Pensé: ¿por qué no hacerlo?", resume.
La película sigue a Sanders, un vigilante dispuesto a tomarse la justicia por su mano en una historia marcada por la violencia extrema, el discurso político y el tono provocador que caracteriza buena parte de la filmografía de Boll. Lejos de buscar el prestigio de los grandes festivales, el director vuelve a abrazar el cine de explotación con referencias confesadas a clásicos de John Carpenter, Dawn of the Dead de George A. Romero o Death Wish.
Hasta el momento, Citizen Vigilante ha recaudado alrededor de 600.000 dólares mediante plataformas digitales como iTunes, Amazon, Google Play y Fandango. Teniendo en cuenta que el presupuesto rondó los 2 millones de dólares, Boll todavía está lejos de recuperar la inversión, aunque ya piensa en una secuela para el próximo año. El director asegura que todavía no existe un guion, pero confía en que Armie Hammer vuelva a interpretar a Sanders si el proyecto termina materializándose.
Las críticas, sin embargo, han sido especialmente duras. Variety definió la película como "una obra violenta, incoherente y moralmente cuestionable", aunque Boll resta importancia a estas valoraciones. El cineasta sostiene que muchas proceden de críticos que discrepan de sus planteamientos políticos y reivindica sin complejos el cine de explotación. "No intento ser Tarkovski", afirma.
Pese a la división que ha generado la cinta, Boll ha encontrado apoyos dentro de la industria. El guionista y director Roger Avary, ganador del Óscar junto a Quentin Tarantino por el libreto de Pulp Fiction, elogió públicamente la película y llegó a preguntarse si Boll es "el autor más valiente y atrevido del cine actual". El director alemán respondió agradeciendo el comentario con su habitual estilo provocador, en una conversación que rápidamente se hizo viral en X.















